Un robot para bajar a 100 metros de profundidad
Estudiantes de secundaria y bachillerato de la Región diseñan dispositivos estancos para grabar el fondo marino en la tercera edición del reto 'CanGoDeep' que une ciencia, compañerismo y futuro profesional

Conexión CanGoDeep, Cartagena
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Cartagena
El puerto de Cartagena se ha transformado este martes en un laboratorio de ingeniería a cielo abierto. Entre el viento que ha soplado con fuerza y la presencia de una mascota muy especial —un delfín del Instituto Mediterráneo que ha estado animando la mañana—, decenas de alumnos han participado en una nueva jornada del CanGoDeep. Este reto de exploración submarina, que cumple su tercera edición, se ha consolidado como la prueba de fuego para los jóvenes talentos tecnológicos de la ciudad y la Región.

El reto CanGoDeep pone a prueba el ingenio de los jóvenes ingenieros de la Región / Ser

El reto CanGoDeep pone a prueba el ingenio de los jóvenes ingenieros de la Región / Ser
El objetivo es una misión de alta precisión: construir un dispositivo capaz de bajar a 100 metros de profundidad, resistir la presión y volver con imágenes del fondo marino. "Este año nos hemos centrado en la fiabilidad porque el año pasado teníamos muchas desconexiones. Esta mañana estamos comprobando que lo hemos conseguido al cien por cien", explica Pedro José, profesor de Tecnología del IES Mediterráneo. Para este equipo, pionero en el proyecto, el éxito ha sido rotundo: "Llevamos dos inmersiones y en las dos hemos cogido datos e imágenes; lo que pretendíamos era que no le entre agua y que toda la electrónica funcione perfectamente".

El reto CanGoDeep pone a prueba el ingenio de los jóvenes ingenieros de la Región / Ser

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"No es una piscina"
Pero la ciencia real no siempre es perfecta, y el mar es un examinador implacable. En el equipo del IES Ben Arabí, la jornada ha dejado una lección de aprendizaje tras detectar una filtración. "Hemos hecho la prueba y se ve que no estaba bien cerrado, ha entrado un poquito de agua. Es la primera vez que nos pasa", comentaba el profesor Alfonso Higueras mientras analizaba el dispositivo junto a sus alumnos. Sin embargo, el optimismo no se ha hundido: "La cámara ha seguido grabando sin problemas; ahora vamos a descargarlo en el ordenador para ver los resultados de los sensores de presión".

El reto CanGoDeep pone a prueba el ingenio de los jóvenes ingenieros de la Región / Ser

El reto CanGoDeep pone a prueba el ingenio de los jóvenes ingenieros de la Región / Ser
Este tipo de imprevistos son, precisamente, lo que busca el reto. Francisco López, impulsor del proyecto desde el Centro Oceanográfico de Cartagena (CORI), destaca que el aprendizaje va mucho más allá de un vídeo bonito: "Lo que sacan en claro es lo difícil que es conseguir llegar a grabar. El mar no es una piscina y pueden pasar mil cosas; que se me olvidan cosas en tierra o que hay alerta amarilla y no se puede salir". Según Francisco, esa es la verdadera enseñanza: "Esta es la zona fría, la exploración real del océano".

El reto CanGoDeep pone a prueba el ingenio de los jóvenes ingenieros de la Región / Ser

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Vocaciones que nacen en equipo
Para los alumnos, el CanGoDeep es un aprendizaje en sus futuras carreras. Alejandro, estudiante de segundo de bachillerato, ya tiene la vista puesta en la universidad: "Me gustaría hacer una ingeniería biomédica aquí en Cartagena; está muy ligada a la electrónica y pienso que esto me va a aportar mucho al futuro". Lo que más le engancha es el trabajo en equipo para lograr que el dispositivo sea autónomo: "Trabajamos a tope para conseguir que el dispositivo retorne solo, compaginando los objetivos de desarrollo sostenible con que todo funcione como tiene que ir".

Ese sentimiento de compañerismo es el que destaca Miguel Ángel, de 4º de la ESO, quien se unió al proyecto por recomendación de un amigo: "Se aprende bastante sobre tecnología, pero sobre todo el compañerismo. Yo lo recomendaría mucho si la gente tiene la oportunidad". Incluso para quienes se enfrentan por primera vez a los cables, como el joven cartagenero de 15 años que confiesa su motivación: "Decidí meterme porque tenía curiosidad y mi profesor me motivó; me encanta el mar, suelo estar por aquí pescando y me gustaría estudiar una ingeniería relacionada con el mar o el aire".

El reto CanGoDeep pone a prueba el ingenio de los jóvenes ingenieros de la Región / Ser

El reto CanGoDeep pone a prueba el ingenio de los jóvenes ingenieros de la Región / Ser
Ingeniería sin distinción de género
Uno de los hitos de esta edición es la creciente presencia femenina en un ámbito tradicionalmente masculino. Victoria, alumna de ciencias, defiende la importancia de estas prácticas: "Aprendemos a trabajar con cosas que vamos a tener en el futuro. Me gusta mucho la química y la biomedicina, pero también la industrial". Victoria se encarga de una de las partes importantes del montaje: "Me dedico a las piezas de la impresión 3D y al circuito que tenemos que generar para después pasar a los objetivos".
La jornada en el Yacht Port es sólo el primer paso. El gran reto llegará en unos días, cuando los equipos embarquen con el Centro de Buceo de la Armada para probar sus creaciones en mar abierto y a casi 100 metros de profundidad. "Hay ganas de ese día, aunque a mí me da un poco de miedillo el mar", confiesa Victoria entre risas. Será entonces cuando estos robots 'made in Cartagena' demuestren si son capaces de conquistar las profundidades.

Teresa García Navarro
Licenciada en Filología Hispánica y en Periodismo. Más de 30 años ligada a la comunicación. Comenzó...




