Ciencia y tecnología

¿Dónde ha caído el cohete chino? Los restos del CZ-5B atravesaron España durante tres minutos antes de caer en el Pacífico sur

La trayectoria del CZ-5B obligó a restringir el espacio aéreo entre las 9:40 y las 10:20

Los restos del cohete chino CZ-5B, del programa espacial Larga Marcha-5B, que se dirigían este viernes sin control hacia la Tierra, han golpeado la atmósfera terrestre en el Pacífico sur sobre las 11:01 (horario peninsular) sin que por el momento consten daño de ningún tipo, según ha confirmado Ejército de Estados Unidos en Twitter. Cinco minutos más tarde, a nuestras 11:06, el Comando Espacial estadounidense confirmaba "una segunda reentrada en la atmósfera"; esta vez en el océano Pacífico nororiental.

Antes del impacto, el artefacto ha sobrevolado la Península Ibérica durante tres minutos, en una franja horizontal de 200 kilómetros que cubrió toda la trayectoria de los restos desde su entrada por Castilla y León hasta su salida por Baleares. Así lo explicó a Servimedia el director de Operaciones de Enaire, Xavier Benavent, quien se encargó de coordinar el operativo especial que llevó a cabo el gestor aeroportuario para evitar cualquier tipo de incidente en el espacio aéreo español.

Así lo explicó a Servimedia el director de Operaciones de Enaire, Xavier Benavent, quien se encargó de coordinar el operativo especial que llevó a cabo el gestor aeroportuario para evitar cualquier tipo de incidente en el espacio aéreo español.

La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA, por sus siglas en inglés) había emitido un informe en el que informaba de que el paso del cohete chino por la atmósfera podría afectar al espacio aéreo del sur de Europa, desde Portugal hasta Chipre. En concreto, en el documento señalaba que podría afectar a Santa María y Lisboa (Portugal), Canarias, Madrid y Barcelona (España), Marsella (Francia), Roma y Brindisi (Italia), Atenas (Grecia) y Nicosia (Chipre).

España únicamente ha mantenido cerrado el espacio aéreo durante 40 minutos a primera hora de esta mañana en Cataluña, Castilla y León, Euskadi, Aragón, Baleares, Navarra y La Rioja. El tráfico aéreo quedó restablecido tras el paso del cohete entre las 9:40 y las 10:20. En ese intervalo de tiempo sólo tenían permiso para volar las aeronaves de emergencias, si se hubiera producido alguna, además de las implicadas en misiones de defensa que hubiera tenido que realizar el Ejército del Aire.

Según Enaire, como consecuencia de este cierre del espacio aéreo programado desde esta madrugada, sobre las 3:00 horas, las operaciones comerciales afectadas han sufrido una demora media de unos 30 minutos. Por su parte, Aena estima que los vuelos afectados por estos retrasos han sido unos 300 del total de 5.484 operaciones previstas este viernes en los aeropuertos españoles. Además, asegura que no se ha producido ninguna cancelación por este motivo.

'Modus operandi' habitual de China

Las primeras estimaciones esperaban que el choque contra la atmósfera, a unos 80 kilómetros de altura, se produjera en torno las 9:50, pero luego los expertos prorrogaron sus cálculos. La EASA daba una horquilla más amplia: entre las 9:03 y las 19:37, en horario peninsular.

La posibilidad de que el módulo desprendido del cohete chino cayera sobre España era real, pero también podía hacerlo sobre otros países del sur de Europa y Centroamérica, así como en Arabia Saudí o Australia, ya que se prevía que pasara hasta en dos ocasiones por todos estos lugares. En cualquier caso, lo más probable era que se desintegra o bien cayera en el mar, como finalmente ha terminado pasando.

Este tipo de sucesos ocurren de forma regular, ya que el programa espacial chino envía naves a realizar distintas labores en la construcción de su agencia espacial que en su vuelta a la Tierra no tienen definido el lugar donde acabarán cayendo ni cuando lo harán tras atravesar la atmósfera. Es lo que ya hicieron, por ejemplo, el pasado 30 de julio, cuando gran parte de la chatarra espacial china se desintegró sobre el sudeste asiático. En aquella ocasión, España también estaba en el rango de posibles zonas afectadas.

En mayo de 2021, también fue un cohete de la misión Larga Marcha el que puso en alerta a los servicios de vigilancia de todo el mundo. Finalmente, terminó desintegrándose casi en su totalidad y los restos cayeron en el océano Índico, sin causar daños. Tres años antes, en abril de 2018, el laboratorio orbital Tiangong 1, que estaba en desuso desde 2016 y que vagaba sin control por el espacio, también reentró en la atmósfera terrestre sobre el Pacífico sur.

 
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