Lo que importa se hace corto
Pensar a corto plazo es casi improvisar, echar por el camino de en medio muchas veces

Con la palabra corto he recordado la primera vez que hice de actor, con todo el desastre que puedes imaginar. Fue en un cortometraje de Juan Gautier titulado 'Soy tan feliz'. Le dieron muchos premios. No me invitaron a recoger ninguno. Creo que mi interpretación me gustó más a mí que al equipo y al director. Hice de médico que se cruzaba con otros médicos por el pasillo. Exactamente eso. Y ya está. Así que la palabra corto me pone también en la tesitura de lo que pudo ser y no fue.
Más información
Corto es una palabra breve que a veces hace aún más breves las cosas. Cuando alguien te dice "corto" puede ser que cuelgue el teléfono o que te deje colgado. Lo primero se arregla dejando de hablar; lo otro tiene peor remedio. Dice Pedro Salinas en un poema: "Fue un beso tan corto/ que duró más que un relámpago,/ que un milagro, más". Pues lo que importa se hace corto. Lo que nos gusta se hace corto. Lo mejor siempre es breve. Luego está lo de pensar a corto plazo. A mí me gusta más el plazo largo, porque es menos atropellado. Pensar a corto plazo es casi improvisar, echar por el camino de en medio muchas veces. Quedar corto de miras.
También prefiero las preguntas cortas. Y cuanto más cortas mejor. La pregunta corta es más incisiva. Más directa. Y está cargada de más posibilidades que la retórica de la pregunta larga. Lo mejor al preguntar, en este oficio nuestro, es no cortarse. ¿Estás de acuerdo?




