Sucedió Una NocheEnciclopedia curiosa del cine
Cine y TV

7 de julio: cine y San Fermín

El cine también ha contribuido al éxito de estas fiestas con grandes y pequeños momentos en las pantallas.

-FOTODELDÍA- PAMPLONA, 07/07/2023.- Los toros de la ganadería La Palmosilla a su llegada a la curva de Mercaderes con Estafeta en el primer encierro de los sanfermines 2023. EFE/Rodrigo Jiménez / Rodrigo Jimenez EFE

El principal responsable de que los Sanfermines sean conocidos en todas partes y de que las imágenes de sus encierros se vean desde la India a la Polinesia, es el escritor norteamericano Ernest Hemingway. Llegó a Pamplona por primera vez en 1923. Por entonces se había establecido en París como escritor y periodista y decidió cogerse unos días de vacaciones. Hemingway aprovechó estas vacaciones para enviar crónicas sobre los Sanfermines y sus corridas de toros al periódico canadiense The Toronto Star Weekly. El escritor quedó tan fascinado por las fiestas que, con el tiempo, acabaría convirtiéndose en un experto.

Hemingway ambientó su novela Fiesta precisamente en San Fermín y sus crónicas, publicadas en periódicos de todo el mundo, sedujeron a lectores de todos los países que, desde entonces, han querido visitar Pamplona y vivir la experiencia de los encierros. El escritor acabaría regresando a Pamplona hasta ocho veces más. En las fotos de ilustres visitantes de las fiestas se pueden ver a numerosas estrellas de Hollywood. Estrellas como Gregory Peck, Sean Connery, Ava Gardner, Henry Fonda, Anthony Quinn, Deborah Kerr o Lauren Bacall, por citar solo algunas.

Uno de los más asiduos, y también gran aficionado a los toros como Hemingway, era Orson Welles. Welles rodó en 1945 su versión de El Quijote, película que quedó inacabada y que no pudo verse hasta 1992, cuando Jesús Franco recopiló y montó todo el material rodado por el director. En su versión, el hidalgo caballero era trasladado al siglo XX y en unas escenas Sancho, que se había separado de su señor, le buscaba en Pamplona y acababa corriendo por accidente un encierro.

El cine americano ha mostrado en varias películas las fiestas de Pamplona. Películas como Holiday in Spain con Peter Lorre o Carnaval de ladrones en la que Stephen Boyle, el Messala de Ben-Hur, aprovechaba el bullicio para robar un banco. Pero sin duda la mejor película de Hollywood sobre los Sanfermines es Fiesta, adaptación de la novela de Hemingway que Henry King dirigió en 1957 con Tyrone Power, Ava Gardner, Erroll Flynn y Mel Ferrer en los principales papeles. Contaba la historia de un grupo de amigos americanos que coinciden en San Fermín y el ambiente de alegría, toros y alcohol sirve de telón de fondo a una historia de celos y amores imposibles. La película contiene en general descripciones bastante acertadas de la fiesta y sus tradiciones. Fiesta, en realidad, no se rodó en Pamplona sino en México. A la capital navarra solo vino un equipo para grabar planos de recurso y ninguno de los actores llegó a pisar la ciudad. El público americano no se dio cuenta del cambiazo, pero Hemingway sí y se enfadó mucho. En especial por una cosa. El escritor decía que los toros eran tan pequeños que sospechaba que les habían puesto cuernos de pega para rodar la película.

Pero hay también otras películas americanas que tratan de forma extravagante las fiestas pamplonicas. En Cowboys de ciudad tres amigos cuarentones, encabezados por Billy Cristal, buscaban vivir nuevas experiencias y al comienzo de la película corrían un encierro. Carrera que terminaba con una cornada en el trasero de Billy. Como en Fiesta, tampoco los actores de Cowboys de ciudad fueron a la capital navarra, ni siquiera su director, ya que el encargado de rodar los pertinentes insertos documentales fue Fraser Heston, el hijo de Charlton Heston.

Bastante más absurda resulta todavía Noche y día una película de 2010 protagonizada por Tom Cruise y Cameron Díaz. Parte de la acción transcurre en España. Un cartelito nos dice que estamos en Sevilla. Un grupo de mozos vestidos de blanco y con el pañuelo rojo al cuello baila y canta por las calles. A partir de ahí comienza un encierro y una delirante persecución por las calles, que en realidad son de Cádiz, con Tom Cruise y Cameron Diaz montados en una moto y Jordi Mollá, que hace del malo de la película, en un deportivo pisándoles los talones. Persecución que se mete en medio del encierro, sorteando morlacos y corredores.

Mucho más seria y respetuosa con los Sanfermines es la película Americano, estrenada en 2003, que versa sobre tres estadounidenses de vacaciones en Pamplona. La película tiene el mérito de haber rodado una de las mejores secuencias de encierro que se han visto en el cine y haciéndolo no con extras sino con corredores reales. De hecho, el protagonista, Joshua Jackson, sin especialista que le doblara, tuvo que ponerse delante de los astados en escenas de bastante riesgo. También resulta curiosa una película india titulada Sólo se vive una vez, que se convirtió en la más popular y taquillera de Bollywood en el año 2012. La última parte de la película transcurría en España y los protagonistas acudían primero a “la tomatina” de Buñol y después a San Fermín.

Lógicamente es el cine español el que más veces ha mostrado la fiesta en sus imágenes. En Un rincón para querernos, película de 1967 con guion de Rafael Azcona, una pareja de recién casados decidía pasar la luna de miel en Pamplona. Pero claro, en estas fechas, era imposible encontrar un alojamiento libre. En Luna de verano de Pedro Lazaga, dos estudiantes francesas de camino a San Sebastián llegaban por accidente a Pamplona y también acababan corriendo el encierro. Y en la película de Rafael Gil Tú y yo somos tres, adaptación de una comedia de Enrique Jardiel Poncela, el protagonista tenía que ir a San Fermín por prescripción médica para curar de esta forma un problema psicológico.

De la época del cine de destape es La trastienda en la que los Sanfermines eran el telón de fondo para una historia de adulterio entre un médico del Opus Dei y su enfermera. La película se recuerda, sobre todo, porque en ella María José Cantudo mostró el primer desnudo integral del cine español, pero también recoge imágenes de la dramática montonera ocurrida a la entrada de la plaza de toros en 1975 y en la que hubo numerosos heridos y un fallecido. También encontramos imágenes de los Sanfermines en películas más recientes como Perdiendo el Este, en la que Julián López debía viajar a Pamplona para recuperar a su novia china.

En realidad, ninguna de las películas que hemos mencionado refleja totalmente el espíritu de la fiesta y rodar un encierro de verdad en una película de ficción resulta casi imposible, ya que habría que cortar parte del recorrido durante días y es complicado meter una cámara dentro para filmar al protagonista. Por eso la mayoría de las películas incluyen insertos documentales en esas escenas y ha sido el cine documental quién mejor ha reflejado los Sanfermines. Es el caso de Encierro, del director Olivier Van Der Zee, una película documental en 3D que cuenta el desarrollo de esta tradición y lo que sienten los corredores que cada mañana se ponen delante de los toros por las calles de Pamplona durante las fiestas. Este pasado 23 de junio se estrenó H, el primer largometraje de Carlos Pardo Ros que cuenta la muerte en un encierro del año 1969 de su propio tío.

Con trampa o no, de lo que no cabe ninguna duda es del impacto visual que tiene San Fermín. Impacto que le ha permitido servir de fondo en el cine para contar historias tan variadas.

 
  • Cadena SER

  •  
Programación
Cadena SER

Hoy por Hoy

Àngels Barceló

Comparte

Compartir desde el minuto: 00:00