Hora 25Íbamos a salir mejores, pero...
Sociedad

El vínculo entre Hugh Grant, Cameron Díaz y una hipoteca a tipo fijo: la reflexión de Inés Hernand sobre el amor

La colaboradora de Hora 25 reflexiona sobre la realidad de las relaciones amorosas

Madrid

"Creo que muchos humanos por naturaleza no sabemos usar el amor romántico, como buenas máquinas averiadas que somos", ha comenzado señalando Inés Hernand en su sección semanal en Hora 25 'Íbamos a salir mejores, pero'. La comunicadora y presentadora ha traído esta reflexión al programa después de haber encontrado en su armario una camiseta del artista Cachorro Lozano que le dio un "pequeño latigazo interno". La prenda llevaba escrito 'Hug me after sex', que traducido al español significa 'abrázame después del sexo'.

"Es la camiseta menos irónica que he tenido jamás, porque en cuántas ocasiones hemos cubierto nuestras carencias afectivas con personas incompatibles, lejanas, ajenas. ¿En cuántas ocasiones hemos intercambiado sexo por cariño sin ni siquiera nosotros saberlo? En bastantes, diría yo", ha explicado. Para Hernand la ideología de consumo ha provocado que la mercantilización se haya colado en todas nuestras relaciones: "No paro de ver vínculos que son más que una película de Hugh Grant y Cameron Díaz, una hipoteca a tipo fijo en 2024".

Íbamos a salir mejores, pero | Se nos rompió el amor de no usarlo

Íbamos a salir mejores, pero | Se nos rompió el amor de no usarlo

05:34

Compartir

El código iframe se ha copiado en el portapapeles

<iframe src="https://cadenaser.com/embed/audio/460/1705944936087/" width="100%" height="360" frameborder="0" allowfullscreen></iframe>

"Puede que sean las influencias aspiracionales de las películas americanas o las canciones de cantautor las que nos alejan del realismo de una relación, a lo mejor son los libros de Jabois, pero la fragilidad de los vínculos humanos que dice Bauman, ha convertido que amar desinteresadamente, sea revolucionario", ha explicado. Cuando mencionaba que “se nos rompió el amor de no usarlo” Hernand se refería precisamente a eso: a que estamos preservando tanto un tipo de intimidad que está violada por los algoritmos desde hace tiempo ya, "que hemos dejado de sentir, de ilusionar y de empatizar".

"Es que a lo mejor hoy por hoy nos cuesta reconocer qué nos gusta de nosotros mismos en las relaciones o qué patrón de comportamiento deberíamos de mejorar. Es que a lo mejor no hay ni una reflexión al respecto. Al igual que la huella genética que tenemos heredada de nuestros antepasados hace que reconozcamos familiares unos tipos de amor muy concretos y que tienen un tufillo de dependencia emocional rara. Tranquilos, ni estamos solos, ni en definitiva es íntegramente un desliz nuestro", ha añadido.

Para la comunicadora, el amor pasa ahora por la asunción de estar descabalgado de tu pareja en ocasiones, de negociar y deconstruir, de revisarse muchísimo, de complementar con trabajo de terapia las inseguridades que me pueda ocasionar una cosa u otra, de no echar en cara cosas que estás anticipando, de recoger al otro sin ser paternalista y acompañar en los aprendizajes… Si todo esto suena a deberes y se te hace cuesta arriba, ha resaltado, es porque hay que hacer un "pequeño esfuerzo" por entender qué puede estar llevándonos a colectivamente frustrarnos en las relaciones personales.

"La rapidez de los cambios hace que nos agarremos a algo tan inmediato como lo laboral, pero la felicidad, de hecho, está en trabajar exitosamente las relaciones personales, en entender el deseo como algo que podemos controlar, no que nos domina a nosotros", ha resaltado. Hernand ha recordado meme que decía que “la tranquilidad es lo que más se busca”, algo que es así bajo su punto de vista: "El amar tiene que ser fácil y sentido, tiene que mejorar nuestra seguridad y confianza en nosotros mismos. Puede que estés buscando y no encuentres, puede que estés en un momento desinteresado, pero el paraguas del otro siempre ronda de una forma u otra en nuestras vidas. Ya que esto es así, hagámoslo responsable y saludable, y dado que no sabemos a quién podemos herir y cuántas heridas se arrastran, pero colectivamente, podemos empezar a sentir de mejor calidad".

"Puedes elegir no ser escupidera, y también puedes elegir no escupir, metafóricamente, o no. Íbamos a salir mejores, pero tuvimos miedo a perdernos a nosotros mismos, cuando hace ya que el control se esfumó en favor de la casualidad, así que hagamos de nuestros vínculos algo consentido y con sentido", ha concluido.

 
  • Cadena SER

  •  
Programación
Cadena SER

Hoy por Hoy

Àngels Barceló

Comparte

Compartir desde el minuto: 00:00