España se juega en PISA mantener la media de los países de la OCDE
40.000 estudiantes de 15 años se enfrentan ya a estos días a las nuevas pruebas de la evaluación internacional más prestigiosa cuyos resultados se conocerán a finales de 2026

Una clase en un instituto. / Maskot

40.000 estudiantes de 15 años se enfrentan estos días a las pruebas PISA, la evaluación internacional más prestigiosa sobre el estado de la educación que lleva a cabo la OCDE cada tres años. En esta ocasión, al margen de matemáticas, lectura y ciencia, también se les va a evaluar sobre el nivel de inglés y las competencias digitales.
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En la anterior prueba, realizada en 2022, España por primera vez en más de veinte años consiguió situarse en la media de los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) y la Unión Europea.
"No tanto por mérito propio como por desmérito de los países más desarrollados", destaca Ismael Sanz, doctor en economía aplicada y uno de los mayores conocedores del sistema educativo español. "En 2018 y 2022 tanto la OCDE como la UE disminuyeron sus resultados en mayor medida que España, con la pandemia como trasfondo", relata Sainz que recuerda que nuestro país fue uno de los primeros en regresar a las aulas en aquel momento, lo que podría haber influido positivamente en esos resultados menos malos. "Ahora es muy probable que la OCDE se vaya a recuperar, es probable que haya un rebrote de los países más desarrollados y es razonable pensar que recuperarán más terreno que España", argumenta.

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Aunque su apuesta es que España también registrará un resultado positivo, con la duda de si será lo suficientemente bueno como para seguir en la media de los países de la OCDE.
La evaluación del inglés y de la competencia digital
En esta ocasión, PISA va a medir dos competencias más, al margen de las habituales: el aprendizaje de la segunda lengua extranjera y el aprendizaje del mundo digital. En el caso de la evaluación del inglés, Sanz destaca que será una buena oportunidad para medir el impacto de los sistemas bilingües por los que han apostado las comunidades autónomas. "Llevamos catorce años sin tener datos de evaluaciones de inglés", explica Sanz. "La última fue en 2012 y los resultados no fueron buenos para España que se situó a la cola de los países evaluados", argumenta. En esta ocasión, Sanz espera que PISA pueda ayudar a arrojar luz al bilingüismo que en comunidades como Madrid ha sido una de las grandes apuestas de los sucesivos gobiernos regionales del PP pero que nunca han sido evaluados.
Por su parte, la ONG Educo pone el acento en la importancia de PISA por los datos que ofrece sobre la segregación en las aulas. "La mayor fuente de segregación en nuestro país sigue siendo por criterios socioeconómicos", destaca Macarena Céspedes, directora de Incidencia de Educo. "Tener más o menos recursos marca en cierta medida el éxito educativo de nuestro alumnado. Los niños y niñas con menores recursos económicos tienen muchas más dificultades de aprendizaje y sacan notas más bajas. También pasa lo mismo con los niños y niñas de origen migrante que obtienen resultados inferiores a los nativos", explica Céspedes. En este sentido, la evaluación del aprendizaje de la competencia digital, en esta ocasión, según Educo, nos dará pistas sobre la alfabetización digital en función de los niveles socioeconómicos. "Nos pensamos que todos tenemos acceso a los mismo recursos digitales, a una wifi, a un ordenador pero no es así como ya se vio en la pandemia", relata Céspedes que espera que el informe PISA también de pistas sobre el acompañamiento que reciben los menores a la hora del aprendizaje digital.
Educo celebra que este examen haya incluido ya en las últimas ediciones las primeras evaluaciones sobre asuntos relacionados con la salud mental y el bienestar del alumnado. "En 2022 se empezaron a medir dimensiones como el entorno escolar, los temas de ansiedad, de acoso, de cómo me siento yo respecto a mi centro educativo", cuenta Macarena, "para nosotros es fundamental porque está íntimamente ligado a lo que entendemos como éxito educativo".
En España, la recogida de datos para la próxima edición de PISA 2025 comenzó el pasado 31 de marzo y se desarrollará hasta el 16 de mayo. Participarán unos 40 000 alumnos de casi 1000 centros educativos, públicos, privados y concertados, en todas las comunidades autónomas. Durante la primera mitad de 2026 se revisarán las bases de datos provisionales de resultados. La publicación de los resultados y de las bases de datos finales está prevista para septiembre de 2026 en el caso de las competencias troncales, y para 2027 en el caso del aprendizaje en el mundo digital y del inglés.




