El decano de la Abogacía de Madrid testifica que el Colegio se movilizó por "la gravedad" de la nota de Fiscalía, no por la filtración previa
Ribón subraya que para desmentir las informaciones "no era preciso revelar tantos detalles"

El decano del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM), Eugenio Ribón, ha declarado como testigo en el juicio contra el Fiscal General del Estado que la institución se movilizó ante la nota de prensa que había difundido el Ministerio Público, un texto que ha calificado de "extraordinaria gravedad", no así con la publicación la tarde antes de que existían conversaciones entre la defensa de Alberto González Amador y el fiscal de su caso para alcanzar una conformidad.
"No tiene nada que ver la divulgación de una noticia en un medio de comunicación con la publicación de una nota de prensa de la Fiscalía de la Audiencia Provincial, que es institución, no es medio de comunicación", ha subrayado.
Ribón ha incidido en que "si se quisiera desmentir algún tipo de información, no era preciso revelar el contenido literal de aquellos correos que formaban parte del halo más estricto de confidencialidad que pueden mantener un abogado y un fiscal".
En este sentido, ha explicado que cuando supo de la nota la mañana del 14 de marzo, contrastó primero su veracidad llamando por teléfono a la fiscal jefa de la Provincial de Madrid, Pilar Rodríguez, quien le dijo que si bien el texto llevaba el membrete de su organismo, "no había salido directamente" de allí. Le reconoció que en relación a la publicación se había sentido "como un sandwich por arriba y por abajo".
Lo siguiente, según su relato, fue una reunión en Fiscalía General del Estado ya con García Ortiz, la propia Rodríguez, la entonces presidenta del Consejo General de la Abogacía Española y otros dos fiscales. Ribón ha asegurado que en ese encuentro, Rodríguez reconoció "la autoría" de la nota y cerró filas con el fiscal general, cuya posición era que el Ministerio Público y la Abogacía publicasen una declaración conjunta.
El decano del ICAM leyó esa propuesta como un intento de "justificar", de plantear "paños calientes" tras esa nota que para la Abogacía, había generado "alarma y desconcierto absoluto" y que acabaría siendo, conforme ha señalado, "el detonante" de que decidieran impulsar acciones legales y ya no solo por la situación del abogado de González Amador -ha reconocido que no le consta que pidiese amparo- sino en defensa, conforme ha apuntado, "de toda la profesión".




