Miguel Ángel Campos, tras declarar en el juicio al fiscal general: "Es un trago subir a esa silla y ver a siete jueces mirándote"
El periodista de la SER relata cómo vivió su testimonio ante el Supremo y defiende el derecho al secreto profesional

Miguel Ángel Campos, tras declarar en el juicio al fiscal general: "Es un trago subir a esa silla y ver a siete jueces mirándote"
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El periodista de la Cadena SER Miguel Ángel Campos ha compartido este martes en La Ventana su experiencia como testigo en el juicio al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. "He declarado muchas veces en tribunales, nunca con ninguna condena, pero sí es un trago desde luego", ha confesado. Y ha añadido: "Subir a esa silla y ver a siete jueces del Supremo mirándote fijamente impone".
Campos ha relatado cómo vivió esa comparecencia, en la que tuvo que responder a las preguntas de las acusaciones y las defensas, con la obligación de decir la verdad. "Estaba tranquilo porque los hechos son los que son", ha explicado. "Los he intentado relatar tal cual sucedieron y como sucedieron".
Durante su intervención en el programa, ha reconstruido el momento en que accedió al correo que desmontaba la versión ofrecida por Isabel Díaz Ayuso sobre la situación fiscal de su pareja. "Isabel Díaz Ayuso da una rueda de prensa y dice que es falso que su novio debiera 600.000 euros a la Agencia Tributaria, sino que era al revés", ha recordado. "Eso no se activa automáticamente. Estamos trabajando, como decenas de medios, sobre esa información. Empiezas a llamar a gente para verificar si lo que se ha dicho es cierto o no".

Fue entonces cuando una fuente de confianza le mostró el correo en su despacho. "Cojo un taxi, me voy para allá. Subo a su despacho, me lo muestra en el ordenador, lo leo… y ahí está la frase: 'Ciertamente se han cometido dos delitos fiscales'. No había duda".
Sin embargo, la fuente se echó atrás poco después. "Me vuelve a llamar, que lo ha pensado mejor, que no, que esto puede afectar a su intimidad. Intento convencerle durante todo el trayecto en taxi, pero no hay manera”, ha contado Campos. “Vengo a la radio e intento conseguir la verificación por otras vías. Llamo a todo el mundo, pero no hay forma".
El periodista ha defendido con firmeza el derecho al secreto profesional y al anonimato de las fuentes. "Las fuentes son muy importantes, cuestan años hacerlas", ha subrayado. "Y el derecho al secreto profesional no solo es una obligación del periodista, sino sobre todo un derecho del ciudadano. Gracias al anonimato de las fuentes podemos ofrecer información que sería imposible de otra forma".
Su testimonio en el juicio ha puesto sobre la mesa no solo los hechos del caso, sino también los dilemas éticos que enfrentan los periodistas cuando manejan información sensible. "La presidenta de la Comunidad de Madrid se ha implicado directamente en la defensa de su pareja, algo que, además, no le correspondía", ha señalado. "Y eso convierte la información en algo de interés general".




