Jaculatoria
Llega la OMS y nos da un disgusto: los españoles ya no estamos libres de sarampión

Ignacio Martínez de Pisón: "Jaculatoria"
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Madrid
Empezamos febrero con las vacunas puestas y las analíticas hechas y, ¡ay!, llega la Organización Mundial de la Salud y nos da un disgusto: los españoles ya no estamos libres de sarampión, esa enfermedad que creíamos olvidada.
Esto sí que es el efecto mariposa. En Washington un chiflado nombra ministro de Sanidad a otro chiflado y, en algún rincón de España, el virus del sarampión inicia la reconquista. Yo, que confundo hipotálamo con hipopótamo y lipotimia con linotipia, estaría más cualificado que Robert Kennedy, conocido antivacunas. Que alguien así lleve un año al frente del departamento norteamericano de Salud tenía que tener consecuencias, y esta del sarampión es una de ellas.
Sarampión: la propia palabra nos devuelve al pasado, a la España de la turista diez millones y el Lute fugándose de todas las cárceles españolas. Cuando oigo hablar de los antivacunas, responsables de las cien mil muertes de niños que cada año sigue causando el sarampión, se me revuelve la alanina aminotransferasa.
Colesterol, triglicéridos, tirotropina. Señor, ten piedad.




