'Códice Trujillo': tonadas criollas del Perú reunidas por el obispo navarro Jaime Martínez Compañón
Este sábado regresa a Pamplona Jordi Savall con músicas que reflejan el mestizaje cultural en el virreinato durante el siglo XVIII

Jordi Savall: 'Códice Trujillo'
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Pamplona
Jordi Savall, el referente de la música medieval, renacentista y barroca, mira esta vez hacia América del Sur y vuelve este sábado 7 de marzo a Pamplona con un programa centrado en las músicas recogidas en el 'Códice Trujillo', un manuscrito excepcional que documenta repertorios populares del Virreinato del Perú a partir de 1778. El maestro explica que estas fuentes permiten aproximarse con fidelidad a un catálogo único, con canciones anotadas, textos, dibujos y descripciones detalladas de cómo se interpretaban y bailaban. “Es la primera vez que tenemos las fuentes anotadas de la música que se hacía en una zona particular del Nuevo Mundo”, contaba este viernes pasado en una entrevista en La Ventana de Navarra. El concierto forma parte de la temporada 25-26 de la Fundación Baluarte.
Un clérigo navarro, con evidente inquietud por el ámbito cultural, hizo posible contar en nuestros días con estos materiales musicales. El 'Códice Trujillo', compuesto por 20 piezas, fue impulsado por Baltasar Jaime Martínez Compañón, natural de Cabredo (Navarra) y obispo de Trujillo entre 1778 y 1788. "No solamente ordenó anotar todas las músicas que se cantaban y cómo se bailaban, sino también poner orden en la vida social y para organizar que la vida fuese más mejor para sus súbditos y para los feligreses. Fue una persona que tuvo una gran influencia en la calidad de vida de su sociedad", explica Savall. Martínez Compañón era un representante del "despotimo ilustrado" característico del reinado de Carlos III en España. Savall destaca su papel en la recopilación de estas músicas surgidas del propio pueblo, no de compositores europeos. “Las músicas son de origen popular o de buenos músicos que trabajaban en la iglesia o en el teatro”, indica. El 90% de estas piezas eran tonadas para "bailar cantando", con un ritmo que Savall y sus conjuntos recuperan en el concierto de Pamplona, donde habrá bailarines en algunos pasajes. Son tonadas, cachuas, tonadillas, bayles, cachuytas y lanchas; es un repertorio propio de las tradiciones del país, los cantos y danzas preferidos por las clases populares que poblaban el Virreinato del Perú a finales del siglo XVIII. El veterano músico subraya la vitalidad y la fuerza expresiva de estas piezas, que muestran una tradición musical poco conocida a ambos lados del Atlántico. “Son músicas llenas de vida, de ritmos, de poesía, de espiritualidad”, apunta.
El programa integra una amplia variedad instrumental: flautas dulces, chirimías, cornetos, bajoncillos, sacabuches, violas de gamba, violines, guitarras, violones y distintas percusiones. Savall recuerda que estos materiales permiten reconstruir los colores sonoros de la época.
A sus 84 años, Jordi Savall continúa con una actividad plena en giras, investigación y docencia. Afirma que la energía del público sostiene su ritmo de trabajo. “Después del concierto estoy fresco como una rosa”, comenta, con la energía que proporciona el contacto con el auditorio. Sobre el vínculo entre música e historia, sostiene que escuchar repertorios del pasado permite acceder a la memoria emocional de quienes los crearon. “La música es la verdadera historia viviente de la humanidad”.
Savall actuará en Baluarte al frente de tres conjuntos: Le Concert des Nations, La Capella Reial de Catalunya y Tembembe Ensamble Continuo, con un programa centrado íntegramente en el Códice Trujillo.




