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Martes, 12 de Noviembre de 2019

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Belako o cómo sacar uno de los discos del año viviendo en casa de tus padres

Lander Zalakain asegura que Belako es una batidora en la que se mezclan New Order, The Cure, Nirvana, Nicolas Jaar o Radiohead, ¡pero no descarta pasarse al reguetón!

No es que tengan pinta de vivir con sus padres... ¡Es que lo hacen! /

El segundo disco de Belako es de esos que no podrían faltar en la mochila si nos tuviésemos que ir a una isla desierta (sin wifi, pero con reproductor de cedés). ¡Y es que hay muchos motivos para enamorarse de Hamen (Belako Records / Mushroom Pillow, 2016)!

A botepronto se nos ocurre la progresión lírica de Nomad, la guitarra setentera y los coros de Track Sei, el bajo infeccioso de Fire Alarm, las ganas de saltar que te entran con Guk Emanez, la sorprendente madurez de Something To Adore, la desgarradora oscuridad de Hegodun Baleak, la euforia de Aarean Bez o la pasmosa naturalidad con la que se han adueñado de Sinnerman, popularizada por Nina Simone en los 60.

Pero el impacto inicial de Hamen —aquí, en euskera se multiplica al descubrir que Belako son cuatro postadolescentes vascos despojados de todo complejo. La música que les sale, de hecho, coquetea con el grunge, el pop ochentero y la electrónica. A ratos parecen poseídos por Nirvana (o los primeros Dover), aunque en algún momento también les ha visitado la virgen de New Order, la de los Pixies o la de PJ Harvey.

¿Cuál dirías que ha sido la canción del verano?

¿La del Taxi?

¡Esa es del año pasado!

¿Sí? Pues Sinnerman, la versión que hacemos de la de Nina Simone, aunque en realidad no era suya, sino que es anónima…

Lander Zalakain, el batería de la banda, atiende la llamada de Fuego y Chinchetas y nos cuenta que Belako es el nombre del barrio de Mungia (Vizcaya) en el que nacieron los hermanos Josu y Lore y Billelabeitia (guitarra y voz, y bajo, respectivamente). El grupo lo completa Cris Lizarraga, quien canta y toca el teclado (VER NOTA AL PIE) como si fuese del mismísimo barrio de Williamsburg.) ¡Ah! Y nadie supera los 24 años...

Hamen es un discazo. ¿Ya os ha cambiado la vida?

Sí, pero las cosas han pasado tan rápido que tampoco nos hemos dado cuenta. Hace tres años estábamos sacando nuestro primer disco. Empezamos a tocar, luego sacamos dos EP... En esa época fue cuando nació Belako Records. Ahora, con 'Hamen', tampoco hemos notado mucha diferencia porque no hemos parado de tocar...

Entonces, ¿todo sigue igual?

Hemos notado que en los festivales se nos da otra importancia: un nombre más grande, mejores horarios... Antes tocábamos a las 5 o 6 de la tarde y ahora, a las 10 u 11 de la noche. Pero como no hemos dejado de tocar, trabajar y ensayar, tampoco hemos visto ningún salto. Somos mejores músicos y hemos cogido tablas. Pero seguimos aprendiendo. ¡Cada concierto es como 10 ensayos!

¿Os habéis vuelto más ambiciosos?

Hacer música y poder enseñársela a mucha gente nos hace felices. En lo personal también estamos contentos porque nos está haciendo madurar un montón, aunque con los pies en la tierra porque nuestros padres están ahí poniéndonos freno y enseñándonos. Con este disco hemos salido por primera vez de España: Inglaterra, Escocia, Alemania… Y eso, como grupo de amigos y como familia, nos ha fortalecido bastante. Nos ha hecho ser como una piña y ser más amigos de lo que ya éramos, que también es importante. Una banda no son solo músicos. Tambén son personas...

¿Podéis vivir de la música, al menos?

No nos hemos hecho ricos. ¡Para nada! Y eso es algo que nos da bastante rabia porque mucha gente pensará que Belako están montados en el dólar y no es verdad. Hemos ganado premios, pero eso no implica ningún tipo de repercusión económica. Ganamos un dinerillo con nuestro sudor y nuestro esfuerzo, pero vivimos en casa de nuestros padres...

¿Qué hacéis al margen de Belako?

El 80 % de nuestra vidas está dedicado al grupo, pero somos bastante culos inquietos y nos van las movidas, no nos gusta estar encerados en casa... Yo organizo conciertos en Donosti junto a Sergio Cruzado, de Ginmusica, desde donde también llevamos el management de Belako.

¿Y los demás?

Josu, el guitarrista, tira más por los estudios de música. De hecho, él ha producido 'Hamen' junto a James Morgan. Cris estudió Bellas Artes y ahora está haciendo un Máster. Y Lore, también tira más por lo artístico.

Portada de 'Hamen'. / M. PILLOW

¿La portada es de alguna de ellas?

La portada es del padre de Josu y de Lore, que es profesor de Bellas Artes y es un artistazo. ¡Nos gusta que las cosas se queden en casa!

Pero al mismo tiempo bebéis de muchas fuentes...

Todos nos preguntan si Belako es post-punk o grunge, pero nosotros pasamos de todas esas etiquetas. 'Hamen' es lo que somos aquí y ahora. Lo que nos representa al 100 % musicalmente ahora. Dentro de un año será el momento de otra cosa porque creemos que quedarse en algo toda la vida es no avanzar y Belako no tiene un límite. ¡Mañana podríamos hacer un disco de reguetón! No creo que lo hagamos, pero nunca se sabe…

¡Sería fantástico! El reguetón está muy denostado, pero no deja de ser un ritmo con el que se pueden hacer cosas muy dignas...

Sí, eso es lo que nostros creemos también. Hay como una ola en su contra, y es verdad que algunas letras pueden ser increíblemente machistas, pero luego hay una parte que no conoce la gente. De todas formas, lo que quería decir es que podemos hacer funky, reguetón… A veces decimos que hacemos soul, de hecho, porque hacemos la música que nos sale del alma.

Uno de Bilbao siempre hace lo que le da la gana…

¡Eso es! Hemos tenido la suerte de que nuestros padres nos han puesto música muy diversa desde pequeños y eso ha hecho que toquemos muchos palos diferentes. La gente podría fliparlo con las cosas que tenemos en el local de ensayo: cumbia, reguetón… Lo que hagamos en cada momento tienen que reflejar lo que somos en ese momento....

¿Es James Morgan el responsable de esa gran evolución en vuestro sonido? De un disco a otro se percibe una franca evolución...

El primer disco nos flipa y, en su momento, más aún. Pero fue nuestro primer disco y no suena como nos gustaría. Creemos que le faltaba un poco de chicha. James Morgan entró como técnico de sonido en uno de los EP, pero la verdad es que la producción ha sido sobre todo de Josu, nuestro guitarrista, que es quien mejor sabe cómo queremos sonar, como sonamos en el local de ensayo.

Una de las cosas que más valor añadido le aportan a Hamen es la inclusión de sintetizadores y bases electrónicas...

Escuchamos mucha música electrónica y muy variada, pero nos gusta que haya una base gorda de instrumentos. Disfrutamos metiendo cositas electrónicas, pero cuando mejor nos lo pasamos es con el 1, 2, 3, 4... ¡y zapatilla a lo Ramones!

El subidón de Aarean Bez me recuerda al On the floor de We Are Standard... ¿Puede ser?

Somos superamigos y hemos coincido en mil sitios. Pasamos de considerarlos uno de los mejores grupos del momento en Euskadi, a tocar con ellos y ser amigos. ¡Yo recuerdo ir a verles con 13 o 14 años y fliparlo en colores! Pero tampoco creo que se puedan citar como influencia...

¿A quién te gusta citar como influencia?

[Risas]. Desde el post-punk en el que nos han encasillado, hasta Joy Division, New Order, The Cure, Pixies, Sonic Youth, Nirvana y cosas electrónicas como Nicolas Jaar, o cosas más experimentales como Led Zeppelin, Radiohead, Pink Floyd… ¡Podría seguir así durante horas! Belako es como una batidora de todas las cosas que hemos escuchado.

¿Cuál ha sido el mejor concierto de tu vida (como banda)?

Hubo un tiempo en el que parecía que cada concierto iba a ser el mejor de nuestras vidas, pero conciertos especiales ha habido muchos. El del BBK de 2014, nuestro primer concierto en Lisboa, muchos de los que hemos dado en casa... También recuerdo los de Canarias, que es donde empezamos la gira de Hamen, en noviembre, incluso antes de sacar el disco.

¿Cómo fueron?

¡Estábamos nervioso por ver cómo funcionaban las canciones nuevas! Dimos tres conciertos: La Laguna, Lanzarote y Las Palmas, y fue brutal porque vino un montón de gente y las nuevas canciones gustaron muchísimo… También destacaría nuestra gira por Inglaterra y Escocia. Cuatro o cinco conciertos superespeciales porque estábamos en casa de muchos de nuestros ídolos. Edimburgo, Londres, Bristol... ¡Hemos mamado mucha música de ahí!

NOTA DEL AUTOR

La versión original de esta entrevista incluía la frase "una rubia que canta y acaricia el teclado como si fuese del mismísimo barrio de Williamsburg", pero la hemos editado porque a posteriori vimos que era machista.

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