Últimas noticias Hemeroteca

El secreto de Charles Aznavour para llegar a 92 años y seguir en el escenario

El cantante francés ha charlado con Gemma Nierga sobre su trayectoria musical y nos ha dado una buena lección de optimismo

Charles Aznavour charla con Gemma Nierga sobre su larga trayectoria musical. /

Los 92 años del cantante francés Charles Aznavour no le impiden seguir arrasando en los escenarios. El próximo 31 de enero lo hará en el Barclaycard Center de Madrid, tras haber triunfado en Lisboa el pasado fin de semana. En Hoy por hoy con Gemma Nierga, Aznavour nos ha recibido cargado de optimismo y hemos podido mirar de cerca su larga trayectoria musical. 

Lleno de vitalidad y vestido con un abrigo con cuello mao empezaba la entrevista el cantante francés: "Contento de estar vivo, como cada día", le respondía a Gemma al preguntarle cómo estaba.

El que sigue siendo el gran embajador de la canción francesa ha cantado sobre el amor durante años y en diferentes lenguas. "El francés no es la lengua mejor para cantar al amor, pero sí una de las más grandes", comentaba. Aunque admitía que no ha cantado nunca en su lengua nativa, el armenio: "No he cantado en armenio porque mi padre lo hacía muy bien y no quiero hacerle la competencia", explicaba con humor.

El pasado sábado Patti Smith se quedó en blanco al interpretar una de las canciones de Bob Dylan en la entrega de los Nobel. Al respecto, Aznavour reconocía que durante sus conciertos se apoya en un teleprompter por si tiene algún lapsus con las letras o el idioma de sus canciones: "Es mejor no equivocarse leyendo el teleprompter que parecer un idiota en el escenario por olvidarte de la canción". Además decía que su público sabe perfectamente que tiene ese pequeño apoyo. "No escondo nada al público", afirmaba. "La mayor parte de los cantantes lo tienen y no dicen nada", añadía.

A pesar de su avanzada edad, afronta los conciertos con una energía boyante: "Canto dos horas del tirón, sin pausas, sin beber una gota de agua y sin que me caiga una gota de sudor por la frente. Es cuestión de disciplina", aseveraba Su secreto, no es otro que mimar a sus espectadores:  "No es que me cuide, cuido lo que ofrezco al público", explicaba.

Es hijo de inmigrantes armenios, y su infancia estuvo marcada por la emigración a París, donde su familia tuvo que buscarse la vida: "Hay canciones sobre este tema, pero no canciones influenciadas por ello", admitía. Sus inicios fueron complicados porque muchos críticos cuestionaban su voz. "Un crítico debe apoyar al artista joven y no destruirlo", decía. "Además se han muerto todos los que me criticaban y yo sigo vivo", añadía entre risas.

Aznavour está trabajando en nuevas canciones. No deja de escribir sus letras y también dedica un tiempo cada día a escribir libros: "No está mal para alguien que no tiene estudios", comentaba. Su nuevo proyecto, decía, tratará de lo que ocurre en la sociedad, de las familias.

Además de su talento, sigue adelante cada día movido por su optimismo: "Los pesimistas apenas hacen cosas, mientras que los optimistas van por delante", aseguraba. Decía que en la vida "no existen las puertas cerradas, hay que abrirlas" y admitía modestamente que en su profesión ha logrado muchísimo "sin saber nada".

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?