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Sábado, 20 de Julio de 2019

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El caso O.J. Simpson

Nuestra sección “La crónica negra de Hollywood” recuerda el caso del actor y estrella de la NFL juzgado por los asesinatos de su ex mujer y de un amigo de ésta.

Fue un caso que conmocionó a la sociedad americana a mediados de los años 90. Su protagonista fue una estrella del fútbol americano reconvertido en actor. Su nombre era Orenthal James Simpson, aunque todo el mundo le conocía por sus iniciales: O.J. Simpson. Un caso que en los últimos meses se ha vuelto a poner de moda por la serie de televisión “El pueblo contra O.J. Simpson” que ganó 2 Globos de Oro en la pasada ceremonia celebrada en enero.

En la medianoche del 12 de junio de 1994, la policía de Los Ángeles recibió un aviso. Un hombre que paseaba con su perro por el lujoso barrio de Brentwood había encontrado dos cadáveres. Los cuerpos habían sido violentamente apuñalados. La escena del crimen estaba repleta de pistas: huellas de pisadas, un guante, manchas de sangre que revelaban que el asesino se había cortado en una mano… Uno de los cadáveres correspondía a Nicole Brown la ex mujer de O.J. Simpson, antigua estrella de fútbol americano que se había labrado una exitosa carrera como actor.

Incluso antes de retirarse de la NFL Simpson ya había iniciado su carrera en la pantalla interviniendo en películas como “El puente de Cassandra” o “Capricornio Uno”. Pero sobre todo se hizo famoso con su personaje de Nordberg, el policía colega de Leslie Nilsen en la exitosa saga paródica de “Agárralo como puedas”.

el pasado varios episodios de violencia conyugal contra la que fue su esposa y desde el primer momento se convirtió en el principal sospechoso. Las pruebas contra él eran muy claras. Se había encontrado sangre en uno de sus coches y en su propio domicilio. También se halló en su casa la pareja del guante hallado en la escena del crimen. Por si fuera poco el actor tenía una herida en la mano cuyo origen no pudo explicar a la policía. O.J Simpson fue acusado formalmente del doble asesinato. Entonces contrató los servicios de Robert Shapiro, un abogado especialista en abordar casos jurídicos relacionados con estrellas de cine y famosos pero antes de entregarse a la policía, Simpson protagonizó uno de los sucesos más sensacionales de la historia reciente de los Estados Unidos.

La estrella había huido con un amigo en un Ford Bronco Blanco con una pistola en la mano apuntándose en la sien. Había dejado un par de cartas para sus familiares en las que insinuaba que iba a suicidarse. Las televisiones del país cortaron sus emisiones para dar en directo su huida por las autopistas californianas. Finalmente, tras más de dos horas de persecución, O.J. Simpson se entregó a la policía.

O.J. Simpson fue finalmente juzgado por doble asesinato. Además de a Robert Shapiro contrató como abogado a Johnnie Cochran, un letrado negro, especializado en casos de discriminación racial que estableció la estrategia de la defensa. Su principal empeño era lograr que varios miembros de jurado fueran personas de color y con diversas artimañas logró finalmente que 8 de los 12 jurados acabaran siendo afroamericanos. Ante ellos los abogados presentaron a la policía de Los Ángeles como un colectivo de blancos racistas que habían manipulado las pruebas. En especial al agente Mark Furhman que fue uno de los primeros en llegar la noche del crimen a casa de O.J. Simpson. Nicole Brown, la mujer asesinada, la ex esposa de Simpson, era blanca y los abogados recordaron que el agente Furhman había dicho públicamente que no toleraba que un hombre negro se casara con una mujer blanca.

Los abogados también lograron que el juicio saltara del palacio de Justicia a las salas de estar de todos los hogares de América y se convirtiera en un juicio mediático ante la desesperación de la fiscal encargada del caso, Marcia Clark. La defensa fue poniendo en duda el testimonio de todos los testigos o la fiabilidad de las pruebas. Uno de los momentos más sorprendentes el juicio fue cuando se presentaron los guantes que se encontraron, uno junto al cadáver y otro en casa de O.J. Simpson y que tenían restos de sangre del actor. Cuando el acusado se puso el guante en el estrado el jurado pudo comprobar que era tan pequeño que no le cabía en la mano.

Finalmente, después de 133 días de juicio y después oír a más de 150 testigos el jurado se reunió para emitir una sentencia. Más de 150 millones de espectadores escucharon en televisión el veredicto: Inocente. Pero a pesar del veredicto en los años siguientes la mayoría de los estadounidenses siguió pensando que era culpable. También surgieron todo tipo de teorías conspiratorias: La implicación de la mafia colombiana o incluso que en realidad fue el hijo mayor de O.J. Simpson quien cometió los crímenes porque se llevaba mal con su madrastra. En 1997 un tribunal le halló responsable civil de las dos muertes y le condenó a indemnizar a los familiares de las víctimas con más de 30 millones de dólares.

En septiembre de 2007 Simpson protagonizó otro episodio delictivo. Fue arrestado en Las Vegas y acusado de robo a mano armada en el Palace Station Casino en Las Vegas. En ese hotel el vendedor de artículos deportivos Bruce Fremong había concertado un encuentro con un comprador anónimo para venderle una serie de objetos firmados por Simpson que tenían gran valor de coleccionista. En lugar del comprador apareció O.J. quien a punta de pistola se llevó los artículos que según él le pertenecían. En el juicio que se celebró el jurado esta vez no le dio la razón. El actor y ex estrella de la Liga Nacional de Fútbol Americano fue condenado a un mínimo de 9 años y un máximo de 33 años de prisión por robo y secuestro, pena que en la actualidad cumple en un penal de Nevada. En octubre de 2017 podrá pedir la libertad condicional.

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