Los Planetas, veinte años después de 'Una semana en el motor de un autobús'

Se cumplen 20 años desde que Los Planetas dieran un golpe en la mesa cuyas vibraciones aún pueden sentirse hoy

La publicación de Una semana en el motor de un autobús en abril de 1998 cambió las reglas del juego y abrió un camino que decenas de bandas andarían después. Para muchos especialistas y melómanos, es uno de los mejores discos en español del siglo XX pero la intención de Los Planetas era mucho menos ambiciosa en aquel momento: "El reto era hacer discos que supusieran una cosa importante para nuestras vidas, para nosotros mismos", explica Florent, guitarrista del grupo.

Los Planetas han echado la mirada al retrovisor para volver al espacio emocional de hace dos décadas, las que se cumplen de su álbum. "Volver a tocar y a cantar ese disco, volver sobre los arreglos, te hace transportarte a ese momento. Éramos jóvenes, vivíamos intensamente, participábamos de la música que hacíamos, la vivíamos…", recuerda Jota. Florent tampoco olvida la Nochevieja que pasaron en Nueva York mientras grababan el disco.

El grupo hace otro viaje en autobús, esta vez hacia el pasado, para reencontrarse en diferentes conciertos y con distintos formatos con esas canciones que escribieron en un momento muy concreto de sus vidas y en las que a veces a ellos mismos les cuesta reconocerse. Para los directos de este aniversario, han optado por el formato de quintento más piano: "No queríamos tocar ese disco con el grupo sino darle una visión diferente", apunta Florent. Además, según Jota, esa presentación "refuerza esa idea de clásico".  

Los Planetas lograron hace 20 años que sus oyentes se sintieran interpelados y que sintieran que esas canciones les hablaban a ellos, por tanto, las hiciera suyas. "Es un disco que ha tenido mucho calado social y cultural, y la gente va creando su propio universo", reconoce Jota. Han pasado dos décadas, y ahora Los Planetas son un grupo distinto. Jota y Florent son personas diferentes,su carrera ha derivado por caminos que era difícil prever entones y, obviamente, tiene también mucha más experiencia sobre el escenario. "Cuando grabamos este disco, yo llevaba tocando la guitarra 5 o 6 años. En los discos anteriores apenas sabíamos tocar los instrumentos", confiesa el cantante.

"Estábamos muy influenciados por aquel entonces de grupos como Jesus and Mary Chain, Sonic Youth o Dinasour Jr, que utilizaban rock and roll pero con un ruido, una visión nueva de hacer música que nos llamaba mucho la atención, y tiramos más por ese lado que por aprender a tocar la guitarra", explica Florent. "Estábamos interesados en encontrar nuevas técnicas que fueran más sencillas, más intuitivas, para que la gente pudiera usarlas. De hecho, han salido muchísimos grupos. Aquí, en España, todo el indie, que yo creo que se debe a eso, a recuperar la forma básica y primitiva de hacer música, sin tener que estar 8 o 9 años currándote una técnica para demostrar tu trabajo", continúa Jota. Ambos consideran que su influencia se ve en grupos como Triángulo de Amor Bizarro, Los Punsetes o, más recientemente, Carolina Durante: "Tienen un espíritu parecido".

En los conciertos del 20º aniversario, las canciones son las mismas, pero hay bastante más tranquilidad en los camerinos. "Hace 20 años estaba todo lleno de jovencitas guapísimas, haciendo barbaridades, salíamos de gira un jueves y volvíamos el domingo, sin dormir, de una fiesta a otra, nos acompañaba mucha gente muy interesante... era como Trainspotting", recuerdan entre risas. Todos estamos un poco más viejos y algunos también un poco más formales.

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