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Martes, 15 de Octubre de 2019

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Carmen Calvo: "Los ciudadanos votan gobiernos, no votan coaliciones"

Calvo espera que esta cita electoral se comporte como una segunda vuelta y asegura que el PSOE apeló a la reforma del artículo 99 que planteó el PP: "Es razonable un cambio del sistema de abordaje de un panorama político más complejo"

La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo. / ()

  • Escucha la entrevista completa a Carmen Calvo en 'Hora 25':

¿Es un fracaso del PSOE, que ganó las elecciones el 28-A?

Es un día frustrante, pero particularmente por algo que para nosotros tiene mucha lógica. Una lógica vivida y sentida. Ganamos las elecciones el 28 y el 26, estamos en el Gobierno en funciones. Nosotros somos los últimos que querríamos estar en esta situación. Con una victoria como lo que teníamos, con un panorama político como el que ya hay y estando en el gobierno 15 meses, nosotros no pensábamos en elecciones. Como ha dicho el presidente, existe la hemeroteca y la memoria y tenemos que preservar el gobierno de la nación, no solo en una investidura, no a cualquier precio, tenemos que pensar en cuatro años, en los retos que hay y en lo que puede pasar. Hemos tenido la suficiente altura como para saber que un gobierno de nuestro país necesitaba del esfuerzo de todo el mundo.

¿De qué tenían que preservar al Gobierno?

El planteamiento de Unidas Podemos a pesar de que acabamos ofreciendo un gobierno de coalición que, repito y vamos a repetir en honor a la verdad, ellos rechazaron, la idea de gobierno de Unidas Podemos era dos gobiernos y dos áreas, con la primera vicepresidencia del señor Iglesias para coordinar de sus áreas. Estaremos para vigilar, dijo. No me extraña que Pedro Sánchez no quiera que esté en el gobierno porque llevaría la iniciativa política, dijo. Eso está ahí porque se ha dicho y eso era inquietante para un partido como el nuestro. 

¿No debieron empezar la negociación al principio? ¿Es una sorpresa para ustedes Unidas Podemos?

Desde junio el presidente en funciones se vio con Iglesias 4 o 5 veces para hacerle entender que lo importante era un acuerdo de programa. Eso ha sido la idea tradicional de la izquierda. No hemos podido hablar nunca de contenidos. Nunca. Y estuvimos todo el mes de junio advirtiendo esto. No fue posible. Es lo que hemos vivido. 

¿Por qué confían en que después del 10-N lo sea?

Lo decía hace un momento. Nosotros no queríamos elecciones. Hemos hecho absolutamente todo. Nos hemos encontrado con Rivera, que nos está faltando al respeto a todo el país cuando en las últimas 24 horas, después de estar desaparecido y de llamar a Sánchez jefe de la banda y no reunirse con él, resulta poco aceptable en términos de seriedad que pretenda decir que ha hecho una oferta de negociación. Pero es que el señor Casado lo ha dicho durante todo este tiempo que nunca esperemos su apoyo. No sé que pretenden ahora cuando ha sido público y notorio lo que han hecho. Desde el primer momento les dijimos 'no nos apoyen, pero no bloqueen. 

¿Podría hacernos alguna autocrítica?

"Seguramente pensar que Unidas Podemos habría entendido cual podría ser la fórmula y nosotros haber confiado. Pensar que cuando le ofrecíamos una vicepresidencia para coordinar áreas sociales del Gobierno, cuando ofrecíamos ministerios, algunos de nueva composición, otros que ya existen...

No me diga que la autocrítica consiste en decir que son ustedes muy buenos y se han dejado engañar. 

No, no, no. Nosotros pensábamos que eso podía funcionar y nos lo habíamos creído. No porque los demás sean mejores o peores. Esto es política y no se trata de medir la calidad de las personas. Quizá nosotros tendríamos que haber dicho desde el primer momento que no creíamos en ese formato. No hay ocurrido nunca las dos izquierdas juntas solas, eso solo fue muy transitorio en Francia. Teníamos que haber calculado que esa posición era la correcta y haberles convencido de que el formato era pactar apoyo parlamentario y un programa de legislatura. Cuando quisimos avanzar aquí en esta dirección, nos encontramos con una negativa. Teníamos que haber calculado eso. Y luego fíjese, cada vez que hemos hablado del sentido de estado de los partidos conversadores, esos de lo que Rivera y Casado se han acordado ahora, no se puede llevar al país a elecciones. 

Déjeme preguntarle por lo suyo. Una pregunta clara. Qué pasa si frente a lo que parece que piensa ustedes los ciudadanos considera que han votado bien y votan lo mismo. 

"Los ciudadanos votan bien siempre porque votan con libertad y legalidad, pero déjeme que le diga una cosa. Nuestro país está preparado para un sistema de bipartidismo imperfecto que hemos tenido hasta hace muy poco. Tenemos un artículo 99 que nos deja muy tensa la situación de como funcionar en situaciones como esta. Yo considero que esta situación en cualquier país más fragmentado tendría una segunda vuelta. Esto sería la segunda vuelta. Esto existe en muchos países.

Habrá que cambiar la Constitución para que haya una segunda vuelta. 

Exactamente, una de las primeras cosas que dijimos a partir del 28-A y del 26-M fue tendamos una mano al PP y que ya se ha visto en una situación como esta y que ya planteó la modificación del artículo 99. Sobre todo pensando en los ciudadanos. Ellos votan gobiernos, no votan coaliciones. Votan para que haya gobierno y esperan que lo haya. Pero la situación de la política española actual es muy diferente de abarcar con los instrumentos que tenemos. O hacemos modificaciones para que estos bloqueos sin alternativa no se produzcan o reflexionamos todos con altura de miras. Se lo propusimos al PP que fue el que lo inició y nos dijo que no. Y no lo hicimos por tacticismo porque no habría servido para esta situación. Tampoco pudo ser. Entiendo el enfado de los ciudadanos, estoy en la vida real y entiendo la perplejidad y la desilusión de los ciudadanos. 

O sea que usted entiende que muchos digan que cómo se van a presentar los mismos líderes incapaces de formar gobierno. 

Yo ahí querría añadir que independientemente de la calidad de las personas que tenemos responsabilidades, de todos nosotros e incluso conviniendo que todo es nefasto, aun así, hablo del cambio de la política española. Un cambio en cinco o seis años muy grande con instrumentos de abordaje que ya no sirven y con un cambio de cultura política a la que todos nos tenemos que acostumbrar y nosotros somos los principales obligados a actuar diferente. Pero estamos hablando de un cambio de registro muy grande que en otros países ya tienen porque se les planteó antes. Nosotros salimos de una dictadura donde se fortaleció mucho a dos grandes líneas, el PSOE y el PP. Debemos de ser lo más sesudos posibles para afrontar siempre con esperanza el futuro porque España se merece todo nuestro esfuerzo. En este sentido, no me dejaría caer en una pendiente derrotista pese a haber ganado las elecciones y lamentando que estemos ante una convocatoria electoral. No tenemos instrumentos fáciles y tenemos que empezar a acostumbrarnos a hacer cosas diferentes en la política española. 

Pero fíjese, el señor Rivera, en 24 horas porque no lo habíamos visto en muchas semanas, y sin querer reunirse con Sánchez, todo lo que le he escuchado ha sido rectificación. Así es muy difícil negociar y hablar. Es difícil negociar cuando solo tiene que rectificar el otro. Quiero decir que estamos delante, con todos los defectos y empezando por mí la primera, de abordar con profunidad todos los cambios que operan en la política española para afrontarlo sin que los ciudadanos tengan que padecer esta perplejidad o este enfado. Sin alternativa... la razón que tenían las derechas las derechas para no haber bloqueado o que la izquierda de Unidas Podemos hubiese entendido que en este primer momento se podía haber avanzado con un programa y con garantías. 

Escuchando con atención el cuadro institucional en relación a los cambios que se han producido en España. ¿Usted sugiere que se vaya a una reforma constitucional para introducir la segunda vuelta en España?

Nosotros habíamos planteado una reflexión que el PP adelantó en su momento y que luego no ha querido pero que habrá que plantear, que es la modificación del 99, porque sin comparar que el gobierno de la nación no puede funcionar de manera casi automática como tenemos en los ayuntamientos, que a fecha fija gobierna la lista más votada... Teniendo en cuenta la evolución de la cultura política española, tenemos que encontrar alguna vía en las diferentes vías que operan. Esto va desde una formulación distinta del artículo 99 que allane esta situación o la fórmula que existe en otros países de las segundas vueltas. En algunos países están perfectamente aceptadas porque ya se sabe que en un primer momento se arrojan resultados no manejables. Lo que quiero decir con esto es que hay que reflexionar. Los ciudadanos merecen que el sistema funcione. Luego, sin duda, merecen que todos tengamos el mayor nivel de prudencia y de capacidad, pero hay situaciones como esta donde resulta muy incomprensible la obstrucción por la obstrucción cuando no hay alternativa. Y como me preguntaba antes, nosotros asumimos que después de haber fallado en la oferta de coalición, asumimos que hemos querido de alguna manera la gobernabilidad de cuatro años con un formato de gobierno que nosotros pensamos, a la vista de lo vivido, que no habría funcionado con Podemos dentro. Lo asumimos. 

Pero al final la política consiste en gestionar la realidad, no los deseos. Escuchándola, veo que su argumentación se va deslizando transfiriendo la responsabilidad a la rigidez del sistema constitucional. Acaba de poner en cuestión dos asuntos importantes fundamentales: el artículo 99 y algo más, ha hablado de una segunda vuelta. Esto no es propio de un sistema proporcional, sino de uno mayoritario. ¿Propone un cambio de sistema electoral proporcional por un sistema de doble vuelta a la francesa o un sistema mayoritario a la británica? Es inquietante lo que plantea. 

Estoy planteando que en su momento, en los meses tras las elecciones, nosotros planteamos aceptar el envite que hizo el PP al artículo 99, que es nuestro modelo. Me parece razonable que nos planteemos la modificación del sistema de abordaje de un cuadro más complejo de la política española. Eso es lo que planteo. ¿Por qué? Porque como bien dices, significaría una modificación de nuestro modelo electoral complejo. Cuando antes me preguntaban, yo he dicho que hay que reflexionar sobre qué modificaciones hacemos en el modelo. Nosotros tenemos un sistema proporcional, que también ha tenido mucho debate en hipotéticas reformas que tuviéramos que hacer de la normativa electoral por muchas razones, en los que tendríamos que abordar algunas razones de proporcionalidad pero están dichas: tienen que ver con territorio, con género... Pero cuando yo he hablado de segunda vuelta lo he hecho por cercanía de las elecciones vividas y estas es mucho mayor que en la anterior legislatura fallida y cuando la señora Bueno podía decir que esto se puede comportar, evidentemente, en que los ciudadanos reflexionen como consideren y opere como en aquellos países donde tienen una segunda vuelta. Que la tienen por sistema mayoritario pero que significa que hay una posición en la que no hay gobernabilidad y se tiene que votar. Simplemente eso. Nosotros al PP si que le planteamos algunas cuestiones importantes en temas de migración, de brexit y planteamos también modificar el 99. La complejidad de esos modelos es de mucha envergadura pero digo que hay países que tienen una segunda vuelta porque encalla la gobernabilidad. 

Lo que hacemos es modificar por la vía de los hechos la constitución. 

No modificamos la constitución por la vía de los hechos, sino que adaptamos la política española a una situación nueva que aparece hace más de 5 años con la aparición de Unidas Podemos y Ciudadanos a cubrir otros espacios de la política española y estamos donde estamos. Eso no es una modificación constitucional. Es que se produce un cambio de comportamiento y cultura política sin modificación normativa y que obliga a situaciones más complicadas. Hace un tiempo, en la noche nos acostábamos sabiendo la composición del gobierno, solo nos faltaban las carteras. 

¿Qué ha cambiado para acudir al 28-A diciendo que querían un gobierno progresista y escuchar a Sánchez pedir ahora un gobierno moderado?

Un gobierno progresista del PSOE es un gobierno progresista y moderado. La moderación para nosotros consiste en muchas cosas pero también en una que ha dejado clara esta noche el presidente del gobierno: nosotros queremos sostener el crecimiento económico de nuestro país, nuestro modelo productivo con los cambios a los que hay que llevarlo por sobre todo la cuestión de la Transición Ecológica, con reparto de la riquera. Y eso es moderación para quienes nos llamamos socialistas y socialdemócratas. Queremos un gobierno progresista pero moderado propio de la historia del PSOE en 40 años. 

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