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, 22 de de 2020

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Cuando Pérez Reverte se benefició de las ayudas al cine que ahora critica

Las adaptaciones al cine de las novelas del escritor también recibieron subvenciones públicas

Arturo Pérez Reverte en imagen de archivo

Arturo Pérez Reverte en imagen de archivo / EUROPA PRESS

Cada vez que un cineasta español hace una petición a un político, reivindicando su sector, vuelven a aparecer los mantras contra las ayudas a la industria cinematográfica. No falla. Cada año, después de los Premios Goya, infinidad de tuiteros, de políticos de derechas y de otros intelectuales piden que se retiren las subvenciones a la producción de películas.

Arturo Pérez Reverte fue uno de ellos. Puso un tuit, durante la celebración de la gala, que decía: "Viendo anoche los Goya, pensaba que a mí también me gustaría que el Estado subvencionara a los editores, a los libreros, a los escritores e incluso a los lectores. Y también, de paso, a la media docena de sobrinos que tengo trabajando en el extranjero". Lo cierto es que el Estado sí subvenciona toda esa lista que el escritor enumeraba. Hay subvenciones para la creación literaria, que otorga el Ministerio de Cultura, para la edición de libros (editores), para la traducción de novelas y ensayos, para el fomento de la lectura (lectores), para la revalorización cultural y el fomento de las librerías. También hay subvenciones para sus sobrinos que viven fuera. Los retornados reciben una ayuda de 400 euros mensuales al volver a España. Son ayudas del ministerio, pero también comunidades autónomas gobernadas por la derechas otorgan ayudas a la cultura, por ejemplo, la Comunidad de Madrid dio 150.000 euros para modernizar las bibliotecas de la región.

Muchas de las novelas de Pérez Reverte han sido adaptadas al cine y la mayoría de esas adaptaciones han recibido subvención.

Por ejemplo, Alatriste, dirigida en 2006 por Agustín Díaz Yanes obtuvo 1.000.000 de euros de ayudas a la amortización -término utilizado entonces. Díaz Yanes también ha adaptado otra historia del escritor, Oro, que obtuvo 710.512,47 de euros de ayudas públicas. El maestro de esgrima, adaptada por Pedro Olea también obtuvo subvención. Y La tabla de Flandes fue producida con la ayuda del European Script Fund, del Consejo de Europa. La Carta esférica, dirigida por Imanol Uribe, recibió dos tipos de subvenciones: 980.000 euros en ayudas a la amortización de largometrajes y 48.500 en ayudas a la minoración de intereses. Cachito recibió 50 millones de antiguas pesetas. Además, el escritor ha participado en varios guiones, como Gitano, película que obtuvo 355.000 euros.

Los datos de las adaptaciones al cine de novelas de Pérez Reverte / Cadena SER

También músicos como el grupo Taburete, liderado por Willy Bárcenas, el hijo del extesorero del PP. "Reflexión: ¿Porqué en el cine español piden todos su 'subención'? En la música nadie pide que le paguen su disco. Es mucho más barato que grabar una película y con esa ayuda muchos artistas no tendrían que hipotecar su vida a una multinacional. La cultura no es solo el cine", escribía la cuenta oficial de la banda. Otro pequeño despiste; puesto que Taburete ha recibido subvenciones y ayudas de varios ayuntamientos, no para grabar un disco, pero si para actuar, por ejemplo el consistorio de Almaraz.

Hay ayudas a la música, la lírica y la danza, y ayudas anuales al teatro y al circo. Por supuesto, a los museos. Todas esas ayudas no son un cheque en blanco y, además, generan una contribución a la economía española y a la creación de imagen y de marca de un país. Por ejemplo, el Museo del Prado presentaba esta semana un informe, según el cual, genera más de 745 millones de euros de beneficio para la economía española -16 veces su presupuesto-, siendo hostelería, transporte y actividades culturales los sectores más beneficiados. El Prado genera, además, 9.570 puestos de trabajo directos, indirectos e inducidos, es decir, 18 por cada uno de sus empleados.

No solo los sectores de la cultura reciben ayudas estatales; también empresas de muchos ámbitos. El automóvil, por ejemplo, recibe subvenciones a través de distintos planes: Plan PIVE, Plan Renove o el Plan Movalt, ayudas para la movilidad alternativa. Este último programa está dotado con un presupuesto de 35 millones de euros dedicados a la compra de vehículos alternativos. Pero es que hasta los partidos políticos, incluido Vox, que cuestionaba este tipo de ayudas. En 2019 se repartieron más de 120 millones entre todos ellos.

La noche de los Goya varios de los nominados pedían en la alfombra roja más compromiso al gobierno con la cultura en general. Pedro Almodóvar habló de tú a tú al presidente Pedro Sánchez, presente en la gala, para pedirle responsabilidad en su gobierno, por el bien de los españoles, y también un apoyo a un cine pequeño que puede desaparecer en estos momentos de eclosión de la industria audiovisual. "El cine de autor, el cine de independiente, fuera de las televisiones y las plataformas está en serio peligro y necesita la protección del estado, porque ese será nuestro futuro", señalaba Almodóvar. Todo un gesto, ya que no es su cine, ni su trabajo el que peligra, sino el de otros compañeros, la mayoría principiantes, a los que les cuesta entrar en la industria.

La industria del cine recibe 30 millones de euros en subvenciones a la producción de películas. Solo en taquilla las cintas españolas han logrado más de 95 millones de euros en este 2019. Pero rodar una película supone: contratos de trabajo, seguridad social, pago de impuestos, gastos en producción en hoteles y restaurantes, alquiler de equipos, transporte y otros gastos de rodaje. Según el último informe del Ministerio de Culturas hay 9.000 empresas que se dedican a la producción audiovisual en nuestro país que dan trabajo a 81.900 trabajadores.

Una inversión que conocen bien en otros países, como Estados Unidos, donde las subvenciones se otorgan a través de un sistema de incentivos fiscales; es decir, rebaja de impuestos, para las empresas audiovisuales que rueden en su territorio. Solo el estado de California otorga 330 millones de dólares, diez veces más que España. Según un informe realizado por el Observatorio Audiovisual Europeo los países con incentivos fiscales tienen una mayor industria del cine que los que no los tienen. Aunque esta es una asignatura pendiente para España, que solo devuelve el 15 %, lejos del 36 % de Francia, el 32 % de Irlanda, el 30 % de Holanda o el 25 % de Hungría. La excepción está en Canarias, que devuelve el 35 %. En Europa el modelo de incentivos fiscales se compagina con el de ayudas directas. En Alemania se dan 150 millones de euros. En Italia 400 y en Francia superan los 660 millones.

En España ningún actor o actriz recibe subvención. Son las productoras. Esas ayudas se conceden por criterios objetivos, no por cuestiones ideológicas como señalan algunos. Unos criterios basados en la solvencia económica de la productora, en los éxitos anteriores; pero nunca en la temática o el casting. Es un sistema de puntos Las ayudas al cine español se conceden por criterios objetivos basados en la solvencia económica o los éxitos anteriores de la productora. La temática de la película o su casting no puntúan.

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