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Miércoles, 01 de Abril de 2020

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La confesión de Plácido Domingo

"Lo mejor es llamar a las cosas por su nombre: Plácido Domingo ha sido un acosador sexual y ha abusado de su poder con decenas de mujeres", la opinión de Carles Francino

Le he dado unas cuantas vueltas a cómo abrir hoy el programa porque nunca sabes bien de qué manera gestionar la caída de un ídolo. Pero después todas esas vueltas he llegado a la conclusión de que lo mejor es llamar a las cosas por su nombre: Plácido Domingo ha sido un acosador sexual y ha abusado de su poder con decenas de mujeres. Eso es así porque él mismo lo ha reconocido, después de que varias investigaciones le hubieran acorralado.

La pregunta que me surge es: y ahora, ¿qué? ¿Qué hacemos con Plácido Domingo? No hablo de su música, de su voz, que está ahí, forma parte de la historia y no hay que borrarla, desde luego. Pero, ¿le van a aplaudir a otra vez, en una especie de desagravio, como ya ocurrió en Madrid, en Valencia, en Salzburgo…? Y, ¿qué hacemos con las mujeres que le denunciaron, algunas de las cuales han tenido que soportar de todo? Que si exageraban, que si buscaban notoriedad, que por qué no denunciaron antes…

En fin, es casualidad, pero hoy la historia de Plácido Domingo aparece junto a la de Harvey Weinstein, el productor de cine al que un jurado declaró ayer culpable de ataque sexual y violación. Fue su caso el que propició -recordemos- que surgiera el movimiento ‘me too’, la denuncia de tantas y tantas mujeres en tantos y tantos terrenos. Y coincide además con la presencia en la cartelera de ‘Escándalo’, la película que narra cómo Roger Ailles, el fundador de la cadena FOX, convirtió también en prácticas habituales el chantaje y el acoso sexual a varias de sus empleadas.

Cada caso es distinto, ya lo sé, pero el fondo es el mismo: aprovecharse sexualmente de una posición de poder. Si el ‘me too’, del que se pueden criticar excesos, ya lo sé; si el ‘me too’ sirve -o ha servido ya- para que algún tipo de estos se lo piense dos veces, sólo por eso ya merece la pena.

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