Últimas noticias Hemeroteca

Martes, 31 de Marzo de 2020

Otras localidades

La firma de Iñaki Gabilondo

Las orejeras nacionales

No tenemos conciencia de ser miembros de la misma especie para afrontar esta pandemia del coronavirus, ninguno escarmentó de los errores de sus vecinos, ni Italia escarmentó de China, ni España de Italia, ni Francia de España

La voz de Iñaki Gabilondo | 26/03/20 | Las orejeras nacionales. / IÑAKI GABILONDO

Es muy necesario escuchar con antención a Eudald Carbonell, arqueólogo, antropólogo y codirector de Atapuerca. Acostumbrado a estudiar la vida del hombre en perspectiva, el señor Carbonell nos hace ver el único plano en el que no estamos reparando al analizar el coronavirus, nuestra condición de miembros de una misma especie. Lo olvidamos incluso después de repetir una y mil veces que el virus no entiende de ideologías ni reconoce fronteras. Lo repetimos, pero lo seguimos viviendo todo a escala nacional, con mucho esfuerzo y solo a efectos económicos damos algunos pasos vacilantes y mal coordinados al siguiente nivel, Comunidad Europea, G-20, etc... Y no es que no importe el marco nacional, es el escenario de la gran batalla, y por eso es en él donde se miden datos y resultados, y en el que se juzga la eficacia de la acción política, pero cada país lo ve con sus antiojeras nacionales, ni Holanda nos ve, ni nosotros vemos a Latinoamérica, y nadie ve a África. Ninguno escarmentó de los errores de sus vecinos, ni Italia escarmentó de China, ni España de Italia, ni Francia de España. Alguno quiso inventar su propia receta, como Boris Johnson, que se niega a creer lo que está viendo; el metro de Londres estaba ayer abarrotado. También Alemania tiene su propia idea; ya saben ustedes cuál es la posición de Trump y en Brasil, Bolsonaro dijo en la televisión que el coronavirus era solo un "catarrito". 

Si no hay perspectiva global menos puede haberla supraglobal, perspectiva de especie, especie biológica. Las pandemias deberían recordarnos nuestra común condición, pero no es así. Si no hubiéramos olvidado algo tan básico, la búsqueda de una vacuna no estaría siendo como está siendo, una competición contrareloj para dirimir el liderazgo mundial EEUU-China. o una pugna comercial con miles de millones en juego. Estaría siendo un esfuerzo compartido, unidas todas las fuerzas y todos los saberes ante una amenaza común. 

Buenos días, amigos, y mucho ánimo. Lo que está pasando, pasará. 

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?