Domingo, 12 de Julio de 2020

Otras localidades

África sufre la pandemia en forma de parálisis de la ayuda humanitaria

Las periodistas Cristina Saavedra y Mónica Sanz nos hablan de las dificultades para seguir adelante con los proyectos humanitarios que desarrollan en África

La cooperación internacional ha quedado relegada a la última de las prioridades de los países con economías más boyantes. Las ONG han tenido que hacer frente a las necesidades habituales y a las nuevas impuestas por la pandemia. Además de la financiación, la paralización del tráfico aéreo internacional ha supuesto un gran problema para las organizaciones que no pueden hacer llegar bienes a los países en los que trabajan.

De estas dificultades para seguir adelante con la cooperación humanitaria hemos hablado con dos mujeres periodistas que dedican parte de su tiempo a este trabajo: Mónica Sanz, de Cuatro Al Día, fundó la asociación Tabaiba, dedicada a la infancia en la República Democrática del Congo, y Cristina Saavedra, de la Sexta, dirige los proyectos de Global Humanitaria en Costa de Marfil.

Saavedra está ahora retomando la construcción de una escuela y un comedor escolar que tuvieron que paralizar por la pandemia, aunque su principal proyecto es la educación de las mujeres.

Mónica, por su parte, trabaja en la construcción de un orfanato en Rumangabo en el que ya hay 76 niños y niñas censados. Explica que la región de Kivu norte, donde se encuentran, es una de las regiones más castigadas y abandonadas del mundo donde “ya habitualmente sin el COVID la ayuda humanitaria ni siquiera llega por el trabajo que tienen con los campos de refugiados”.

El proyecto lo lidera una joven congoleña que cuidaba de 30 niños huérfanos tras dejar sus estudios de medicina. Su objetivo, explica Mónica, es abrirlo a las mujeres de la comunidad para que tengan un papel más importante.

Escasa expansión del virus

Cristina cree que el Gobierno marfileño gestionó bien la crisis sanitaria desde el principio, cerrando las escuelas y locales desde el 16 de marzo e imponiendo medidas de seguridad similares a las impuestas en España. Una semana después se decretó el Estado de Alarma paralizando el país. “La buena noticia es que el Gobierno ha empezado a levantar las medidas, por ejemplo, el lunes 18 se van a reabrir las escuelas de todo el país salvo la capital económica”, lo que les permitirá continuar con el proyecto en los próximos días, aunque “con todas las cautelas”, recuerda.

En Congo las fronteras con Ruanda están cerradas, cuenta Mónica, y “lo que nos dicen es que hay mil casos y cincuenta fallecidos porque ni los sistemas sanitarios están preparados para llevar un recuento exhaustivo ni la transparencia de las autoridades es como debería”. Pese a no saber con certeza lo que ocurre allí, la periodista insiste en que el COVID en Congo es “un problema añadido, no el problema con mayúsculas”. Sufren otras pandemias como el ébola, la malaria e incluso los niños allí mueren por anemia, asegura.

Los datos de la OMS sitúan en alrededor de 2.000 el número de contagios y 24 el de muertos en Costa de Marfil. Para Cristina la falta de datos se debe al desconocimiento y la dificultad para detectarlos, pero insiste en que la información que recoge allí su organización es que se están evitando los contagios.

La resiliencia y experiencia del pueblo africano

Pero África y su población tienen una capacidad de resiliencia mucho mayor a la del resto del mundo que pueden darle una vuelta a la situación que ha dejado la pandemia. Para Cristina el continente tiene varias ventajas para enfrentarse a esta crisis. empezando por la experiencia en la gestión de pandemias. Cree que la respuesta política, sumada a la estrategia sanitaria y la social, con “una campaña de sensibilización que está funcionando mucho” han sido clave en la buena gestión de la COVID-19.

“Las medidas de higiene se están respetando a rajatabla, salen al campo a trabajar y ya no mantienen reuniones, tratan de mantener la distancia entre ellos y el lavado de manos cada vez que llegan a casa”, asegura Cristina.

Desde Tabaiba tenían planeado hacer un viaje en mayo que han tenido que cancelar. Mónica no es tan optimista en RDC, “un país inmenso en el que hay zonas donde ni siquiera llegan las propias autoridades sanitarias del país porque no tienen capacidad para ello, pero tampoco llegan las organizaciones de ayuda humanitaria internacional, y ahora con las fronteras cerradas todavía menos”.

Mónica destaca la solidaridad del pueblo africano ya que ahora “están más preocupados ellos por nosotros que nosotros por ellos”. Cristina también ha notado esa preocupación, no solo dentro del equipo con el que trabajan, sino en las propias comunidades rurales, donde “les llega una información sobre las grandes ciudades que no ven reflejada en su zona”.

La gran batalla ahora, coinciden, es ser capaces de ayudar y repartir los recursos desde las autoridades mundiales para continuar cooperando en África.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

Último boletín

Emisoras

Elige una emisora

Cadena SER

Compartir

Tu contenido empezará después de la publicidad

Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?