Miércoles, 20 de Enero de 2021

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Presión en las UCI: "Si la curva no baja en unos días habrá que suspender muchísima actividad hospitalaria"

El presidente de la Sociedad Española de Medicina Intensiva y jefe de servicio en el Vall d'Hebrón augura una subida segura de ingresos en las UCI del país durante las próximas tres semanas como consecuencia de unas Navidades laxas

"Si las nuevas restricciones no dan resultado en unos días habrá que tomar medidas mucho más contundentes o volveremos a ser solo hospitales Covid como en marzo"

"En cierto modo ya se está decidiendo un triaje sobre las camas disponibles al decidir aplazar cirugías de pacientes que necesitarían una UCI tras su paso por el quirófano"

La presión creciente del Covid sobre las UCI amenaza con reproducir en muchos hospitales el dilema de empezar a decidir quién ocupa unas unidades que empiezan a aproximarse a la saturación. "En cierto modo es algo que ya se está haciendo en algunos centros a nivel administrativo en la medida que se empiezan a suspender y aplazar determinadas operaciones que requerirían una cama UCI tras el quirófano, y que se están empezando a posponer al no ser una urgencia vital", nos ha contado en La Ventana el doctor Ricard Ferrer, presidente de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias, y jefe del servicio de Medicina Intensiva del hospital Vall d'Hebrón de Barcelona. 

Los intensivistas observan con preocupación cómo la tercera ola amenaza con comprometer la última línea de defensa que suponen las Unidades de Cuidados Intensivos. "Tenemos un crecimiento seguro en camas de UCI para las próximas dos o tres semanas, no tengo ninguna duda y esto es efecto de unas Navidades laxas. Ahora, algunas comunidades han intensificado las restricciones y esperemos que eso tenga algún impacto para aplanar la curva pero si eso no ocurre en unos días habrá que tomar medidas mucho más contundentes", explica Ferrer. 

"Ahora son algunos hospitales los que ya están suspendiendo algunas operaciones, si esto sigue subiendo tendríamos que cancelar muchísima actividad hospitalaria y volver a dedicarnos a ser sólo hospitales COVID con las consecuencias ya conocidas que eso supuso en la primera ola", advierte. 

"Piense que ahora tenemos en las UCI casi 2.800 pacientes de una sola patología que no existía hace un año y que ocupan de media el 28% de la capacidad de las Unidades de Cuidados Intensivos. Eso quiere decir que ahora sólo queda el 72% de las camas para el resto de pacientes no Covid que antes suponían el 100%. A medida que aumentan los ingresos de pacientes por coronavirus hay que reducir en lo posible la ocupación del resto de pacientes, y eso se hace aplazando sus operaciones o sus pruebas diagnósticas". 

Eso si hablamos de cifras medias, porque hay seis comunidades autónomas donde esa ocupación de pacientes COVID ya se supera con creces, con porcentajes que casi rondan el 50% de las camas UCI en la Comunidad Valenciana, el 40% en Baleares, Cataluña y La Rioja, el 36% en Madrid y el 34% en Castilla La Mancha. 

El impacto no sólo se nota en los ingresos hospitalarios, sino en el tratamiento y seguimiento general de muchas enfermedades crónicas susceptibles de poder necesitar una UCI. "Había muchas patologías crónicas como EPOC o cirrosis que teníamos muy bien controlas y que ahora nos llegan con pacientes realmente descompensados porque se están retrasando o suspendiendo exploraciones o no se pueden hacer los seguimientos de una manera tan cercana y controlada como se venían realizando". 

Que la pandemia está subiendo la mortalidad en general y no sólo por el contagio de Covid-19 lo evidencian ya desde hace meses las estadísticas oficiales. "Las tasas de mortalidad en marzo abril y en octubre noviembre fueron muy superiores a la mortalidad media normal esperada en esos periodos en España y eso no sólo hay que atribuirlo a las muertes por Covid sino al impacto colateral en otras patologías que no han podido ser controladas y detectadas como ocurría antes". 

"A ello se suma el componente del miedo. Hay muchos pacientes que tienen miedo a ir al hospital cuando oyen que hay tanto Covid y eso hace que cuando vienen al final ya están en fases avanzadas de la enfermedad". 

Ferrer advierte también sobre el déficit estructural que tiene la Sanidad española en camas de UCI. "Antes del Covid partíamos de una tasa de 9 camas por 100.000 habitantes, cuando en Alemania por ejemplo tienen 30, es decir, estábamos muy por debajo de lo que deberíamos. Eso, en situaciones normales de gripe en invierno ya suponía una tensión importante todos los años. Si no queremos vivir en un sistema tensionado y que no tengamos capacidad de respuesta, tendríamos que alcanzar una cifra de 15 camas por 100.000 habitantes, creo que es lo que deberíamos tener y de forma estructural y no sólo de manera circunstancial para afrontar la pandemia".

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