Viernes, 05 de Marzo de 2021

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Un mal día lo tiene cualquiera

Un terrorista listo y peligroso

Ted Kaczynski, un hombre con un alto coeficiente intelectual, decidió utilizar su inteligencia para fabricar bombas y usarlas contra los que, según él, estaban destruyendo la naturaleza. Mató a tres personas e hirió a otras tantas, lo que le costó unas cuantas cadenas perpetuas

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Cuando hablamos de terrorismo, normalmente va asociado con una banda o un grupo. Es raro que uno se dedique al terrorismo por su cuenta, sin intentar convencer a otros de unirse a la causa. Y, sin embargo, tal día como hoy fue condenado un terrorista que era, al mismo tiempo, el 100% de su organización.

Ted Kaczynski es un hombre excepcional. Tiene un coeficiente intelectual de 167, y se había licenciado en Matemáticas en la Universidad de Harvard con sólo 19 años. Después de eso, se había doctorado y había intentado ser profesor universitario, pero en 1969 decidió que esa vida no era para él. En 1971 se fue a vivir a una cabaña en el bosque de Montana e intentó convertirse en autosuficiente. Pero estando ahí, fue testigo de la destrucción de la naturaleza por parte del hombre, y decidió que la única forma de hacer frente al sistema tecnológico-industrial era con la violencia. Así que, a partir de ese momento, Ted dedicó su inteligencia a construir bombas. Estas bombas caseras eran luego enviadas a instituciones que él consideraba cómplices o culpables, como las universidades o las aerolíneas. Con ellas mató a tres personas e hirió a 23. En sus atentados, Ted dejaba pistas falsas para la policía y, ciertamente, no habría sido posible atraparlo si en 1995 no hubiese mandado su ensayo titulado La sociedad industrial y su futuro a dos diarios para su publicación. En el texto, Kaczynski decía que la industrialización era la causa de la infelicidad y la frustración humana, así como el germen de la destrucción del planeta. Pero el manifiesto no tuvo el efecto que esperaba Ted. Las autoridades, que lo conocían como Unabomber, recibieron la llamada de un hombre que reconocía el estilo y las teorías expuestas en el texto: el hermano de Ted. En abril de 1996, el FBI concluyó una de sus cazas más complicadas, deteniendo al Unabomber. Dos años más tarde, el 22 de enero de 1996, Ted fue condenado a unas cuantas cadenas perpetuas. Y ahí sigue, con 78 años.

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