Sábado, 27 de Febrero de 2021

Otras localidades

Coronavirus Covid-19

No hay una estrategia única para aprovechar las vacunas descongeladas: esto es lo que hacen algunas autonomías

La estrategia de vacunación no contempla qué hacer con llamadas dosis sobrantes. El Ministerio de Sanidad dice que son las comunidades autónomas quienes deben decidirlo, el resultado es que la estrategia varía según el territorio

En esos momentos la estrategia de vacunación es una pieza fundamental para que las cosas se hagan bien en la lucha contra la pandemia. España tiene un plan que, sobre el papel parecía perfecto, pero la práctica ha demostrado que ni los políticos ni los expertos habían contemplado algo fundamental, sobre todo ante la escasez de vacunas, y es qué hacer con las dosis sobrantes.

A alguien le puede extrañar que se hable de dosis sobrantes, pero por muy bien que se planifique la vacunación lo más probable es que nos encontremos con ellas al finalizar la jornada de vacunación. Y es que son tres las variables que intervienen para que sobren dosis:

En primer lugar, siempre puede fallar alguno de los llamados a ser vacunados porque no se encuentre bien, tenga fiebre, un problema familiar, etc. Por otro lado, cabe la posibilidad de que una persona no quiera vacunarse porque en nuestro país no es obligatorio y, en tercer lugar, estas vacunas no se presentan en monodosis. Vienen en un vial donde la de Pfeizer permite, ahora ya aprobado, vacunar a seis personas. Por lo tanto, si yo abro el vial y sólo faltan por vacunar tres de los citados me sobrarán tres dosis. Hacer coincidir el número de las personas que cito y de los que realmente se presentan con un múltiplo de seis es realmente complicado. Con la vacuna de Moderna tendría que ser múltiplo de diez porque esas son las dosis que hay en cada vial. Con todas estas variables parece evidente que, por mucho que se planifique, es prácticamente imposible que no sobren dosis ya descongeladas.

¿Qué hacen algunas comunidades?

El problema es que la estrategia de vacunación no tuvo en cuenta que esto podía llegar a pasar, ni políticos ni expertos lo habían previsto, pero una vez está pasando tampoco ha habido reacción para marcar una directriz única. El Ministerio ha dicho que son las comunidades las que deben decidir qué hacer porque son las responsables de ejecutar el plan de vacunación.

El resultado es que la estrategia varía según el territorio. Por ejemplo, Cantabria ha anunciado la elaboración de listas de suplentes. Es decir, se cita a los que toca vacunar y por si alguno falla o sobran dosis en un vial ya abierto, otras personas, que pertenecen al mismo grupo de vacunación están avisadas para ocupar ese lugar. Esto es lo que hicieron en Nueva York donde se encontraron con este mismo problema. Andalucía ha anunciado que también se suma a esta idea. En Cataluña aconsejan que, si no hay personas suficientes para acabar el vial es mejor esperar y no vacunarlos hasta el día siguiente. Si a pesar de ello sobra alguna dosis son las enfermeras quienes deben decidir a quién se la ponen. En Valencia, ahora mismo, se recomienda vacunar con esas dosis sobrantes a los mayores de 80 años. En Galicia, nos dicen que si sobran vacunas se busca a otra persona de mismo colectivo para ponérsela, pero no hay una lista de suplentes. En Asturias y Madrid, para "evitar que sobren dosis" se están enviando menos a los hospitales y centros de vacunación. Es decir, que la casuística es muy variada cuando, según los expertos, lo razonable es que hubiera una única directriz.

Sin sanciones previstas

La estrategia de vacunación tampoco ha previsto sanciones para los que se saltan el plan. Esos que se cuelan y se vacunan antes de que les toque no con las dosis sobrantes sino organizando de forma premeditada su vacunación. Una vez más, desde el Ministerio dicen que corresponde a las comunidades decidir qué sanciones, si es que las hay, se aplican. Hay expedientes abiertos en algunas comunidades, como la Valenciana, pero ya veremos en qué quedan. De momento, las dimisiones forzadas y los ceses de cargos públicos están ahí.

Hay que recordar que antes de que llegaran las vacunas lo que preocupaba no era que la gente se colara, sino que no se quisiera vacunar. Tanto es así que en el mes de noviembre varias comunidades propusieron multar hasta con 3.000 euros a quien se negara a ser vacunado. Y eso, también, finalmente quedó en nada.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?