Miércoles, 03 de Marzo de 2021

Otras localidades

La indómita Mae West

En su infancia comenzó a recibir clases de canto y baile, empujada por su madre que quería hacer de ella una niña especial, debutando en un teatro amateur a la edad de siete años. En los siguientes logró diversos premios de jóvenes talentos y con 14 años se dio a conocer al público, llamando la atención por su figura y su desparpajo como una "baby vamp" bajo el seudónimo La Petite Daffy

Descargar

Compartir

El código del iframe se ha copiado al portapapeles

Y en cuanto tuvo edad, dinero y ocasión montó espectáculos de variedades donde hacía gala de su cuerpo, de sus diálogos picantes y de su propensión al escándalo. En el año 1927 fue detenida y encarcelada durante diez días bajo la acusación de "corromper a la juventud" cuando intervenía en una obra teatral titulada “Sex”. Eso le dio aún más popularidad. Y siguió con varias obras de teatro con las que escandalizó al público y a la crítica. Debido al éxito que lograba sobre las tablas, no tardó mucho en que Hollywood, en concreto la Paramount, se fijara en ella algo que fue muy beneficioso para ambas partes, logrando con el paso del tiempo hacerse cargo de los guiones y la escenografía de las películas en las que intervenía e incluso de poder elegir al protagonista de las mismas, cosa que los productores no concedieron a ninguna otra actriz de la época. Su cinta más importante fue Lady Lou (1933), que protagonizó junto al actor Cary Grant (al que eligió personalmente) y, como no podía ser menos, el personaje que interpretaba Mae West fue el primero de toda una serie de mujeres liberales, atrevidas e irrespetuosas con todo lo que les rodeaba, siempre mostrando un cuerpo escultural acentuado con ropas ajustadas, pero nunca desnuda.

Los hombres para ella, lo dijo más de una vez, no eran más que objetos de disfrute, a los que no se tomaba demasiado en serio. Autora de la famosa frase: “Cuando soy buena, soy muy buena; cuando soy mala soy aún mejor” la define muy bien. Pero cuando los cortes de la censura fueron excesivos y vio coartada su creatividad, tuvo que abandonar el cine. Entre sus películas destacan “No soy ningún ángel” (1933) o “Ahora soy una señora” (1934). También de ella es la frase: “¿Tienes una pistola en el bolsillo o es que te alegras de verme?”, siempre con sus dobles sentidos y su manera de provocar a la sociedad mojigata estadounidense de los años 30 y 40. Su generosa anatomía era todo un reclamo y hasta dio nombre a los chalecos salvavidas que usaban los pilotos de la RAF durante la Segunda Guerra Mundial porque se colocaban de tal manera que la parte que reposaba sobre el pecho era voluminosa y de ahí que se les asociara también con los pechos de West.

Su última película, basada en una obra de la propia Mae West, fue “Sextette” (1978), protagonizada por Tony Curtis y por un reparto muy curioso en el que aparecían varios músicos: Ringo Starr, Keith Moon y Alice Cooper. Fue un fracaso total. Dos años después, la única e irrepetible Mae West dejó de existir. Fue un 22 de noviembre de 1980. Tenía 87 años.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?