Martes, 28 de Septiembre de 2021

Otras localidades

Opinión

Escopeta nacional 2.0

"Sin duda todo lo que pasa da para una nueva trilogía pero, por empezar por alguna parte, imaginémonos el siguiente argumento: Un imaginario ministro del interior reflexiona, sentado al volante de su coche, sobre los problemas que le acucian"

Descargar

Compartir

El código del iframe se ha copiado al portapapeles

Hollywood nos tiene acostumbrados a los remakes. Si una historia funciona, ¿por qué no volver a ella una y otra vez?

Nosotros aquí somos mas reacios, pero últimamente hay historias que parecen estar pidiendo un urgente remake, por ejemplo “La escopeta Nacional”

No se trataría ahora de las aventuras del marqués de Leguineche tal y como nos las contaron Berlanga y Azcona, pero si de su espíritu. Y es que con su trilogía consiguieron acuñar un concepto patrio perfectamente identificable.

¿Quien no ha oido a alguien decir, comentando una noticia del periódico o la televisión, “Esto parece la Escopeta Nacional”

Sin duda todo lo que pasa da para una nueva trilogía pero, por empezar por alguna parte, imaginémonos el siguiente argumento: Un imaginario ministro del interior reflexiona, sentado al volante de su coche, sobre los problemas que le acucian.

Como estas cosas es mejor discutirlas con alguien, decide hacerlo con... digamos “Marcelo”, su ángel de la guardia, que es quien le ayuda a aparcar todos los días y quien tuvo la magnífica idea de condecorar a la Virgen con una medalla de la Guardia Civil.

Entre los dos, en amigable charla, deciden que hay que poner los medios para evitar un escándalo x que se cierne sobre su partido.

Hay que poner a trabajar a las mejores mentes en el tema y deciden llamar para resolver el problema al agente secreto mas castizo del que disponen, que lo mismo le pega un navajazo a una señora en un parking para que no moleste a un cliente, que, en vez de hacer una fogata, te quema el edificio Windsor entero para hacer que desaparezcan unos papeles.

El agente en cuestión enseguida entiende lo delicado del asunto y decide actuar en varios frentes, utilizando para ello los fondos reservados del ministerio.

La cosa, el MacGuffin de la historia que diría Hitchcock, es que hay que encontrar unos papeles y unos pen-drive con cositas que no se deberían haber dicho y no se deberían haber firmado, así que el personaje de esta escopeta nacional

2.0 se trabaja al chofer de la familia para que le vaya soltando todo lo que oye.

En el argot de los agentes secretos castizos lo convierte en su “tronco”. Y el “tronco” en cuestión, a cambio de sus servicios sólo pide que le paguen un sueldecito, lo que se toma en los bares, ¡Ah! y lo mas importante: Que le enchufen para hacerse policía sin pasar por ninguna academia, que eso siempre le ha hecho ilusión.

Como también quiere sentirse muy agente secreto hasta le compran una pistola, y así ya se vaya haciendo a llevarla en su nuevo futuro profesional.

Sólo hay un problema, y es que al hombre le resulta difícil equivocarse tanto al subir la leche como para meterse a rebuscar a fondo por todo el despacho, así que el agente castizo decide contar también por 10.000 módicos euros con otro personaje no tan “tronco”, pero útil: Un delincuente habitual y rey del disfraz que entra en la casa haciéndose pasar por sacerdote. Viene a darle a la mujer buenas noticias sobre el marido encarcelado, pero antes de nada, ¿qué mejor que empezar con una oración? Así que llama también al hijo y a la criada para que recen todos juntos un padre nuestro.

Y es entonces, cuando ya los tiene a todos pidiendo al señor que perdone nuestras ofensas cuando, en un poderoso giro de guión, él saca una pistola y los ata bien atados.

Bueno, no tan bien atados, porque el hijo se suelta y le da un cabezazo justo cuando vuelve el chofer que había salido a un recado.

Al final el falso cura se hace el loco, y el futuro policía con pistola encuentra las cositas que buscaban.

Aparece ahora en pantalla un cartelito que dice “Años después...” y tras un fundido en negro comienza el tercer acto.

Llega el desenlace que todavía está por escribir. ¿Qué nos deparará?

A ver qué se nos ocurre.

Yo, por si sirve de algo, acabo de poner una vela a Berlanga y Azcona.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    • Notice: Undefined variable: lb_es_acceso_con_movil in /mnt/filerprod/html/produccion/datos/rhabladas/cadenaser/ser/templates/includes/v3.x/v3.0/include_player_permanente.html on line 118

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?