Sábado, 27 de Febrero de 2021

Otras localidades

Opinión

Comedia con vacunas

Proyecto para guión de comedia

Descargar

Compartir

El código del iframe se ha copiado al portapapeles

Época: La actualidad.

Localización: Un país imaginario muy parecido al nuestro.

Argumento: En un periodo de pandemia, los científicos de todo el mundo ponen manos a la obra para hacer posible un milagro: Conseguir una vacuna en un tiempo record. Lo que en otras ocasiones ha llevado décadas ahora aspiran a lograrlo en a penas un año.

Las mejores universidades del mundo, en coordinación con las principales empresas farmacéuticas se ponen manos a la obra y nuestro país imaginario -pero muy parecido al nuestro- no puede ser menos.

Los políticos anuncian día sí y día también que se están poniendo todos los medios a disposición de nuestras instituciones científicas para conseguir ese objetivo.

Y aquí es donde aparecen nuestros protagonistas: Un Doctor universitario jubilado, trabajando gratis y varios becarios e investigadores, casi todos con contratos temporales, que comienzan el arduo camino para conseguir la vacuna.

Quizás necesitarían algún refuerzo mas, pero es mucho lio, porque aunque consigan fondos para pagarles un mínimo sueldo, necesitarían convocar un concurso- oposición a la hora de contratarlos y no hay tiempo, así que hay que arreglarse con lo que están.

La cosa empieza bien, y después de muchos esfuerzos consiguen desarrollar una vacuna experimental. Van tan rápido que cualquiera diría que van a ser los primeros, pero aquí la cosa se complica: Ahora hacen falta ratones.

No es que haya escasez de ratones en ese país imaginario, pero ninguno sirve para probar la vacuna porque los ratones normales no hay forma de que se infecten, lo cual por otra parte es un consuelo.

Sólo los ratones k18-hACE2 modificados genéticamente y criados por un único laboratorio de Estados Unidos sirven para probar estas vacunas, así que nuestros héroes llaman para pedir unos cuantos, pero les dicen que cuestan una pasta y que además tendrán que esperar varios meses para recibirlos porque hay cola y no dan a basto.

Como ya se la ven venir, mientras esperan a los ratones empiezan a buscar también macacos para cuando puedan pasar a la siguiente fase, y aquí la cosa tampoco está fácil: También hay que comprarlos en el extranjero.

Localizan una partida de doce monos a la venta en Harvard, pero les piden 1000.000 de euros. Mucha pasta cuando la mayoría de los que trabajan en el proyecto van tirando con becas de menos de 1000 euros.

Hay que olvidarse de esos monos de lujo y buscarse la vida por ahí.

Unos cientos de llamadas después consiguen que les dejen unos cuantos unos colegas de Róterdam que uno del equipo conoció cuando tuvo que irse a trabajar fuera hace unos años, en la crisis anterior.

Todavía se pregunta por qué ha vuelto aquí para ganar la mitad de lo que cobraba: ¿el clima, la familia? Un poco todo.

Apalabrados los monos para cuando hagan falta, todos se preparan para cuando llegue el gran momento final, el de los ensayos en humanos.

Habrá entonces que fabricar las dosis bajo las estrictas condiciones exigidas a la industria de las vacunas para humanos, y en ese país de ficción -tan parecido al nuestro- esa industria tampoco existe.

¿Qué hacer? Cualquier otro equipo del mundo podría haberse venido abajo, pero nuestros héroes se lían la manta a la cabeza, cogen un coche y se van a convencer a una gente que tiene una fábrica de vacunas para cerdos.

Por supuesto les convencen para que adapten su empresa a los protocolos exigidos, y así ya tienen despejado el camino para cuando llegue el momento.

Ahora sólo hay que esperar a que, al final, les llega el turno, les entreguen los ratones, les presten los monos y que todo eso ocurra antes de que los contratos de los becarios se terminen y tengan que dejar de trabajar, porque si llevan ya dos años no hay forma de volver a contratarlos.

Risas aseguradas.

Por supuesto que nadie se preocupe: Si se hiciera la película esta comenzaría con un gran cartel en el que se aclararía al espectador que todo parecido con la realidad es... eso: una lástima.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?