Lunes, 19 de Abril de 2021

Otras localidades

La pizarra de Javier Ruiz

Las fiestas ilegales se disparan en toda España: estos son los datos

Las cifras de las Policías locales y autonómicas muestran que las fiestas se disparan

Muchos cuerpos están reforzando sus servicios los fines de semana

Las multas impuestas no se cobran o, peor todavía, saturan los tribunales de recursos

Las fiestas ilegales se disparan en toda España: estos son los datos / CADENA SER

Descargar

Compartir

El código del iframe se ha copiado al portapapeles

Durante la tercera ola de coronavirus han sido constantes las sanciones por comportamientos incívicos que se han ido incrementando con el paso de las semanas. Fiestas, botellones y violaciones del toque de queda se están disparando hasta el punto que muchas comunidades han comenzado a reforzar sus policías durante el fin de semana.

Las cifras muestran que la celebración de fiestas ilegales va a más. Hemos hecho trabajo de campo con todas las emisoras de la SER y el denominador común es que fiestas y botellones van a más se mire donde se mire.

En Madrid capital el salto es espectacular. Solo del fin de semana pasado a este, la Policía detecta un aumento del 64% de fiestas ilegales: 418 frente a las 250 de la semana pasada. Son 70 fiestas el viernes, 170 el sábado, 168 el domingo, a las que hay que sumar, además 450 botellones en la calle y 1.055 sanciones por saltarse el toque de queda, un 64% de aumento.

Pero el crecimiento de esas fiestas es generalizado:

  • En Almería, los botellones crecen un 15% en una semana, son 200 el pasado fin de semana.
  • En Zaragoza, de las 711 intervenciones en vivienda que se han hecho desde que comenzó la pandemia, el 33% ha ocurrido en este último mes y medio: 230 sólo en lo que llevamos de año
  • En Alicante, la progresión es escandalosa: en diciembre se intervino en 100 fiestas ilegales y en enero ya eran 122. En lo que llevamos de febrero son ya más de 500. En apenas tres meses, el aumento de fiestas ilegales es de un 400%, además de los botellones

El paisaje es generalizado: hay fatiga ante las restricciones y las casas particulares se están convirtiendo en las nuevas discotecas. Con el agravante de que muchas veces la Policía no puede entrar en ellas por ser domicilios particupales. La Policía está desbordada los fines de semana y está siendo reforzada para patrullar fiestas y botellones. Son muchas las autonomías y ayuntamientos que refuerzan a sus policías autonómicas y locales los fines de semana.

La Policía, desbordada

En Navarra, por ejemplo, la Policía Foral y la Policía Municipal de Pamplona tienen activado un dispositivo conjunto que opera de jueves a domingo para evitar fiestas y botellones. Y las cifras muestran que están desbordados: las sanciones apenas llegan a un tercio de sus intervenciones, porque en muchas ocasiones las fiestas se desplazan ante la llegada de los agentes o ni siquiera se les abre la puerta.

Hay refuerzos policiales durante los fines de semana también en Comunitat Valenciana, en puntos de Andalucía y no son suficientes. La semana pasada en Granada la policía cerró dos veces en tres días el mismo local con dos fiestas distintas con 60 personas en su interior.

Ese refuerzo se extiende también, por cierto, a Canarias, donde 350 agentes de las Unidades de Intervención Policial (UPI), están desplazados al archipiélago desde hace semanas para la vigilancia en todas las islas durante la semana de Carnaval.

Hay más Policía, pero es absolutamente imposible patrullar tantas fiestas y, para colmo, en domicilios particulares.

¿Cómo está funcionando el régimen sancionador?

El aumento de fiestas ilegales debería estar traduciéndose también en un aumento de sanciones. ¿Está funcionando el régimen sancionador? La respuesta es no. Multar y pagar no significan lo mismo en estos casos.

Pasó ya en la primera y segunda olas: hasta mayo, las sanciones impuestas fueron 1.013.747. Más de un millón de multas convertían a España en uno de los países más sancionadores de Europa. Pero cuando decayó el estado de alarma, la potestad sancionadora de muchas de las Administraciones que habían impuesto esas sanciones decayó y comenzaron los recursos.

Administraciones como la de Catalunya apenas han conseguido cobrar el 5% de lo multado. El 95% se libra. Y administraciones como la de Baleares siguen pendientes de cobrar cantidades millonarias: 20.000 sanciones por valor de 1.694.521,40 euros.

Las multas no se cobran y, además, se vuelven contra la Justicia. Todas esas sanciones son recurribles por la vía de lo contencioso-administrativo y amenazan con saturar los tribunales. Solo en el tercer trimestre de 2020, según los datos del CGPJ, los recursos a esa vía aumentaron un 6%, 29.095 casos más y a los tribunales sólo ha llegado la primera ola. Los recursos por la tercera ola, ojo, todavía están por llegar.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?