Miércoles, 21 de Abril de 2021

Otras localidades

Los mayores salen de la residencia para ir al teatro por primera vez desde el comienzo de la pandemia

El monologuista Santi Rodríguez ha actuado esta mañana en el teatro 'EDP Gran Vía' de Madrid frente a un público formado por más de 200 ancianos y cuidadores de residencias de mayores la capital

Descargar

Compartir

El código del iframe se ha copiado al portapapeles

Desde marzo del año pasado vivimos en un proceso constante de escaladas y desescaladas. Medidas restrictivas que vienen y van. Cines que abren y cierran. Bares que cuando abren lo hacen solo con terraza y a los que ponen y quitan las barras. Pero ha habido un sitio en el que las medidas no han podido relajarse; donde más duros han sido los efectos del coronavirus. Son las residencias de mayores; la red de emisoras de la Cadena SER recopila todas las semanas los datos de contagios y fallecimientos y allí no han tenido respiro. No lo han tenido hasta hace bien poco.

Con un “muy bien” y varios “muchas gracias” Araceli se convertía en la primera persona que recibía la vacuna contra el coronavirus en nuestro país; a ella le siguieron el resto de mayores de residencias. Y hoy, algunos de ellos han empezado su verdadera desescalada. Pasadas las once y media de la mañana, este martes 24 de diciembre el sonido del Teatro EDP de la Gran Vía madrileña era el de los aplausos, más de dos centenares de aplausos de mayores de residencias de la tercera edad y centros de día de la capital llenaban el teatro para acudir a un espectáculo del monologuista Santi Rodríguez. Salían por primera vez de sus residencias desde el comienzo de la pandemia del coronavirus.

Un monólogo sobre viajes en plena pandemia mundial

Paradójicamente, el monólogo se titulaba 'Como en la casa de uno en ningún sitio': “Qué frase tan contundente en momentos como ahora”, comentaba el propio Santi Rodríguez a la entrada del teatro.

Su monólogo habla de los viajes turísticos, de las costumbre y tópicos de distintos lugares del mundo. Ironiza, por ejemplo, con la pasión que sienten los españoles por los desayunos de buffet libre: “¿Cómo sabemos si una persona es extranjera o es español? Pues pones a los dos en un hotel y les dices que hay buffet… Pues el que revienta comiendo, ese es español”.

Amparo: casi 40 años como misionera

Una broma que le ha hecho mucha gracia a Amparo, una mujer pasó buena parte de su vida fuera de España y cuya experiencia se pareció muy poco a la de hincharse en el buffet libre de un hotel. Durante 37 años trabajó como misionera de las ‘Misioneras de Nuestra Señora de África’: “Allí no había buffet, allí había que buscarlo”, decía entre risas.

Varios mayores a la entrada del 'Teatro EDP Gran Vía' de Madrid / Cedida

Si no todas, prácticamente todas la personas que acudieron al EDP Gran Vía disfrutaron del monólogo de Santi Rodríguez o -al menos- les sirvió “de distracción”. Aunque lo cierto es que para muchos la experiencia era el salir de la residencia, les daba un poco igual lo que iban a ver: “Esta es la primera vez que salgo y he disfrutado viniendo porque hace tanto que no vengo por estos barrios… He disfrutado viendo las calles que hace años y años que no las veo”, explicaba Rosa riéndose.

El regreso al teatro de Rosa al otro lado del escenario

Y si hubo una persona que disfrutó más que ninguna de la visita al teatro fue otra Rosa, que ahora vive en la residencia pero que durante toda su vida trabajó como sastra en distintos teatros: “He llorado y todo de la risa. Me duele el estómago y todo (…) Estuve cuatro años en el teatro y 12 o 13 en el ballet nacional. Sentada todo el tiempo entre cajas, porque una sastra cuando pasa algo tiene que salir corriendo a arreglarlo”.

Al terminar el monólogo Rosa no dudo en gritar “¡Viva la madre que te pario!” a Santi Rodríguez, que le contó al resto del público la historia de Rosa: “Esta señora ha estado de sastra muchísimo tiempo en un montón de sitios, ha conocido medio mundo y es increíble. Para ella esto es su mundo”.

Humor con andadores

Santi Rodríguez durante el monólogo / Cedida

El monólogo tuvo sus guiños para los invitados del día: “Luego cuando salgan ahí hay un parking de andadores… ¿Llevan matrícula?”, preguntaba Rodríguez que se reía también de las teorías sobre el origen del coronavirus ante las carcajadas del público: “Me han dicho a mí que todo esto que tenemos viene porque un chino se ha comido un murciélago. Tú fíjate la que ha liado. Porque dices: «Todo esto se ha liado porque un tío se ha comido un plato de langostinos»... Bueno, pues es normal, pero ¿por comerse un murciélago?”.

Por qué no tener miedo a la vacuna

El teatro estaba lleno de mayores (más de 200) y de sus cuidadores (medio centenar); quitando a la prensa y el personal del teatro todo el mundo estaba vacunado; así que les preguntamos por su experiencia con la vacuna y todos compartían un mismo mensaje. Les dicen a los jóvenes que no tengan miedo, que ellos tienen experiencia con muchas medicinas, muchas vacunas... Y la del covid está siendo la mejor: “La vacuna no duele, y si te puede dar vida…”, “No es por animar a la gente, si es que no se siente absolutamente nada”, comentaban algunos residentes que visitaron el teatro esta mañana.

Y es que tienen claro que poca pega se le puede poner a una vacuna que ha conseguido que 200 mayores de residencias hayan podido hoy volver -después de un año- a sentarse en una butaca, a reírse, a recorrer su ciudad de nacimiento, o la adoptiva. Hoy, algunos mayores afortunados han podido volver a ver cómo se levanta el telón.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?