Domingo, 11 de Abril de 2021

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Con la misma alegría

Esa alegría rampante, despreocupada, añeja, lejana. ¿Cómo era? Con esa alegría quisiera escribir. Pero sólo siento el látigo poderoso de la pérdida, de todo lo que no está

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Con la misma alegría con la que ahora prepararía una cena para mis amigos, con la que me subiría a un auto para salir a la ruta, con la que me iría de bares o me subiría a aquel tren al que me subí en 1989 para regresar desde París a España en el que conocí a una chica maravillosa y oscura que andaba descalza por todas partes y daba la impresión de estar desnuda aunque no lo estuviera, con la alegría con que me metería en un cine, con que me sentaría junto a una piscina a leer la última novela de Sara Mesa, con que saldría a comprar antigüedades a un mercado de pulgas o me iría a andar en bicicleta. Con la misma alegría con que me internaría por caminos de tierra a buscar girasoles o campos de maíz para robar choclos, con que me sentaría bajo la parra de la casa de la ciudad donde nací a conversar con mi hermano, con que me pasaría horas asando una carne a la parrilla entre el remolino de rosas que hay en el fondo de esa casa. Con la misma alegría con que recorrería las calles de Santiago con Matías, con que saldría a cenar en la ciudad de México con Claudia, con la que almorzaría y hablaría de libros con Juanjo en Madrid. Con la misma alegría que tiene ese aroma a limón que sube ahora desde algún sitio hasta mi casa, esa alegría joven y desenfadada, esa algarabía amarilla, ese aroma libre y brillante que me recuerda el júbilo absurdo con que despertaba en aquel hotel de Sicilia o en aquella hostería de Chiang Mai o en aquel sucucho de Ubud cuando al abrir la ventana del cuarto al que habíamos llegado en plena noche vi un campo de arroz inverosímil y, al fondo, un templo, un estanque, tantos monos, y me dije que mi vida podía terminar ahí, que para qué más. Esa alegría rampante, despreocupada, añeja, lejana. ¿Cómo era? Con esa alegría quisiera escribir. Pero sólo siento el látigo poderoso de la pérdida, de todo lo que no está.

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