Viernes, 16 de Abril de 2021

Otras localidades

Discursos

Así son los 'speechwriters' de Pedro Sánchez y Mariano Rajoy

Ignacio Peyró y Antonio García Maldonado pisaron la Moncloa cuando eran muy jóvenes para cumplir con uno de los encargos más difíciles: escribir para el presidente

Descargar

Compartir

El código del iframe se ha copiado al portapapeles

Si Peyró y García Maldonado están leyendo este resumen de su entrevista en Hora 25 se llevarán las manos a la cabeza al leer speechwriters. No les gusta que usemos el inglés cuando el español es un idioma tan rico, pero ambos reconocen que así es como se les llama.

García Maldonado llegó a Moncloa de la mano de Jesús Perea, que en aquel entonces era jefe de discursos del presidente ya desde la oposición, y se integró en un amplio equipo de asesores de diferentes perfiles que conformaban el Gabinete. Pedro Sánchez había ganado la moción de censura en junio de 2018 y Antonio llegó en agosto. A partir de esa fecha, trabajó nueve meses en el Gabinete. Tenía 36 años. Peyró, por su parte, recuerda que su "vicio de escribir para otros" empezó cuando tenía 30 años. Uno de los hombres imprescindibles para la redacción de discursos de Rajoy dirige ahora el Instituto Cervantes en Londres, mientras García Maldonado asesora y escribe para la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya. García Maldonado tiene un muy buen recuerdo de Pedro Sánchez. Elogia las cualidades del presidente, de quien guarda un grato recuerdo y de quien destaca "un trasfondo sólido y una enorme claridad en lo que quería decir y cómo lo quería decir".

El privilegio del anonimato

Cuando les preguntamos por cómo llevan el anonimato, lo dan por descontado e incluso se sienten unos privilegiados: "Siempre abordo este trabajo como un servicio para un tercero y no tengo problema por no tener visibilidad, ni protagonismo. Somos los asesores que más protagonismo tenemos, porque no se ve al que hace el análisis de datos o de la estrategia política", explica García Maldonado.

El que fuera redactor de discursos de Rajoy intenta desmontar desde el principio el romanticismo con el que él mismo entró en la profesión. "Hay un pequeño defecto en la profesión y es el de pretender que todas y cada una de las intervenciones emulen a Kennedy diciendo 'Yo soy un berlinés". Cuando igual, lo que tienes que hacer es dar el Premio Vendimiador del año y lo único que tienes que hacer es, no equivocarte, decir bien el nombre y unas palabras que parezcan más o menos sentidas o pensadas", explica Peyró.

Hacer propio el proyecto

Aunque ninguno venía del aparato del partido, reconocen que es bueno hacer propio el proyecto. "Creo que es bueno no ser incompatible. De un cierto grado de asentimiento a esas ideas, se beneficia el discurso", explica Peyró, que no puede evitar bromear con el poco mensaje ideológico que hay cuando se inaugura una oficina de la Tesorería de la Seguridad Social en una capital de provincia.

García Maldonado recuerda el nivel de autoexigencia con el que se vive. Incluso cuando no son discursos de primer orden. "El problema es que todo deja rastro, no sabes qué cosa que diga el presidente se puede viralizar. Como no sabes dónde puede saltar la libre, nunca sabes qué es susceptible de ser usado en tu contra", argumenta el actual asesor de la ministra de Asuntos Exteriores.

"Ya hablaremos luego"

Esa autoexigencia se notaba en la redacción del texto: "Si se traban pienso que es por mi culpa. Le presto mucha atención a no poner esdrújulas, palabras largas o de pronunciación complicada. Me acuerdo que en vez de 'desertificación', quise simplificar con 'desertización'. Y se trabó. Levantó la mirada a cámara y sentí un: 'Ya hablaremos luego".

Ambos se acostumbraron a que Sánchez y Rajoy no leyeran todo lo que escribían. Peyró lo entiende y, además, cree que debe ser así: "Un jefe de gabinete o el presidente saben más que tú. Están más expuestos que tú, es su piel. Son ellos los que lo van a decir. Saben cien veces más de política que tú y son ellos los que saben lo que quieren decir y lo que no quieren decir. Hay un punto en el que por mucho que te identifiques con el personaje, hay algo radicalmente individual: quién se siente cómodo con qué cosa". Así lo ve quien redactó discursos para Rajoy y en eso coincide quien lo hizo para Sánchez: "No son ventrílocuos", remata García Maldonado.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?