Domingo, 11 de Abril de 2021

Otras localidades

Jordi Sánchez: "Tras 24 días en la UCI despiertas tan confuso que piensas que estás en 'Inocente Inocente'"

Hablamos con el actor Jordi Sánchez tras superar el coronavirus sobre su nuevo libro 'Nadie es normal': "Pensé en escribir lo que había soñado durante el coma pero aún me da mal rollo"

"Todos estamos saturados pero entiendo que hay que seguir con los mensajes de alerta porque hay un sector de gente que pasa y otro que niega la pandemia"

Descargar

Compartir

El código del iframe se ha copiado al portapapeles

Que la vida te puede cambiar los planes de un día para otro lo sabe bien Jordi Sánchez. El actor, dramaturgo y guionista, conocido por muchos por dar vida a Antonio Recio, el pescadero de 'La que se avecina', tenía que asistir al estreno de su última obra teatral 'Asesinos todos' el pasado 5 de febrero. Sin embargo, la víspera de subir el telón, el coronavirus se cruzó en su camino y le llevó al hospital, donde ha estado ingresado un mes y medio. Veinticuatro de esos días los pasó en la UCI, en coma inducido. Ahora, ya recuperado, publica 'Nadie es normal', un libro de relatos surrealista que ve la luz poco después de recibir el alta hospitalaria, y que nos ha brindado la oportunidad de charlar con él esta tarde en La Ventana. 

"Ahora estoy muy bien, descansando, disfrutando de la familia, caminando por la montaña y comiendo todo lo que no pude comer en el hospital, piensa que estuve con la sonda nasogástrica 24 días y luego con papillas. Así que empecé con una tortilla y después he seguido con los arroces, que me encantan", nos ha contado. Su recuperación está siendo rápida y muy favorable: "Mira por dónde a mis 56 años me dijeron que iba muy bien porque era joven. La verdad es que tenía tantas ganas de irme a casa que me habría ido con los sueros puestos y todo".

Antes de eso, Sánchez vivió un coma inducido del que despertó en un estado de gran confusión. "Lo llaman algo así como delirios de UCI, pero el caso es que tuve unos sueños muy intensos y bastante desagradables. Llegué a pensar que mi hijo había muerto, cuando despiertas estás tan confuso que te tienen que ir explicando lo que es verdad y lo que no. Tardé un par de días en atreverme a preguntar algunas cosas porque me daba miedo. Estás tan atontado que llegué a pensar que me están haciendo un Inocente Inocente. Hasta que ví que empezaban a bañarme y pensé, no creo que esto lo vayan a dar por la tele". "La verdad es que pensé en escribir sobre todo eso pero aún me da como mal rollo". 

La pandemia ha hecho que Sánchez volviera como paciente a un hospital donde en el pasado llegó a trabajar como celador y en general 'de todo aquello que se podía hacer sin un título médico en aquella época'. Y es que aunque sus derroteros profesionales le han llevado a la tele y al teatro, Jordi Sánchez se diplomó en Enfermería hace más de treinta años "por aquello de los miedos paternos". "Mis padres me dijeron eso de vale, haz lo que quieras pero antes estudia una carrera seria. Así que me decanté por Enfermería entre otras cosas porque la Escuela me pillaba cerca de mi barrio en Barcelona". 

Ya en casa y en plena recuperación, Sánchez reconoce llevar regular la saturación de noticias sobre el Covid-19 pero entiende que "hay que seguir mandando mensajes de alerta porque hay un sector de la gente que pasa y otro que niega la pandemia". A la espera de volver a escena, su desconexión pasa por otra de sus grandes pasiones: escribir. "A mi la literatura me libera mucho, cuando alguien me cuenta que tiene un problema siempre le digo, pues escríbelo, verás cómo la mitad del problema se queda en el papel". 

Estos días presenta su último libro 'Nadie es normal', un conjunto de relatos con un punto entre disparatado y surrealista donde mezcla ficción, reflexiones y experiencias personales. Y la inspiración la encuentra en los lugares más insospechados. "El AVE por ejemplo es un filón. Las conversaciones de la gente son sorprendentes. Me ha pasado de todo, desde tener a una chica llorando a moco tendido a mi lado mientras rompía con el novio, a escuchar a una señora que le retransmitía a su médico toda su analítica completa, entre túnel y túnel, colesterol, transaminasas, de todo. Al final todo el vagón acababa escuchando si se operaba o no". 

El humor negro no falta tampoco en el último libro de Jordi Sánchez. De hecho acaba con una esquela. "Sí, es verdad, lo he pensado después. Acabo el libro con una esquela y voy y pillo el coronavirus. Menos mal que no se ha cumplido". 

Una esquela, último relato de 'Nadie es normal' que, con su permiso, hemos leído en antena y reproducimos aquí: 

ESQUELA

"Tomé tres grandes decisiones en la vida que me llevaron a sentir que no me había salido mal la cosa: tener a mis hijos, tenerlos con quien los tuve y atreverme a ejercer el oficio que tanto me gustaba, que tanto me gusta. El resto fueron cosas de la vida. Ventajas e inconvenientes de lo que implica estar vivo. Nunca presumí de elegir el camino correcto. No tenía mucha idea de cuál era el bueno. Solo fue haciendo por esquivar las penas. Había más caminos, con otros conflictos y comodidades, con riesgos distintos, con otras renuncias, con goces diferentes. Pero con éste conseguí que me gustaran los lunes y el invierno. Con los otros no lo sé, no lo sabré. El caso es que me siento profundamente agradecido. Habría vivido así trescientos años. Algunos días me costó la vida, pero siempre me encantó. Gracias y un beso, nos vemos allí". 

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?