Lunes, 19 de Abril de 2021

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Liberación de patentes

¿Resolvería los actuales problemas de vacunación la liberación de patentes por parte de la industria farmacéutica? Analizamos los pros y los contras con el Secretario General de FarmaIndustria, Humberto Arnés, y con Raquel González, de Médicos Sin Fronteras.

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La lentitud en el ritmo de vacunación y la desigual distribución a nivel mundial de los viales ha vuelto a poner encima de la mesa el debate respecto a la liberación de patentes. Así lo ha señalado este martes la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía, Nadia Calviño, quien ha defendido que “tenemos que tener claro que no estaremos seguros hasta que todo el mundo pueda controlar esta enfermedad. Y por eso yo creo que sin duda tenemos que plantearnos cuál es la mejor gestión de estos derechos de propiedad intelectual, de estas patentes, para garantizar que todos -no solo los países ricos, también los países más pobres del mundo- pueden vacunar a su población”. Una línea en la que también se han pronunciado, en los últimos días, otros altos cargos del Ejecutivo, o distintos presidentes regionales. Es el caso de Ximo Puig, que el pasado viernes apuntó en esta dirección, aunque matizó que en ningún caso estaba defendiendo “ninguna expropiación de ningún tipo”.

Sin embargo, lo cierto es que las vías legales que existen para tomar estas medidas sí pasarían por una expropiación de las patentes, una expropiación que, además, toparía con diversos problemas: por un lado, el trámite tendría que hacerse con cada una de las innovaciones relativas a la vacuna, para cada medicamento, por otro, esto abriría la puerta a un lento trámite jurídico y, además, requiere de una compensación económica.

Raquel González, Responsable de Relaciones Institucionales de Médicos Sin Fronteras, explica en Hora 25 de los Negocios que "hay capacidad de manufacturación, lógicamente no es igual en todos los países, hay un desequilibrio, tal vez no le podemos pedir a países como República Centroafricana o Sudán del Sur que establezcan fábricas de producción, pero hay un gran número de países, no solo de rentas altas, sino también de rentas medias, como Brasil, o como India, Pakistán o Sudáfrica que tienen esa capacidad para producir una vez que tengan el conocimiento, con lo cual luego también se puede distribuir a esos otros países que no la tienen".

Y para poder llevarlo a cabo existen dos vías legales: la primera pasaría por una exención de la Organización Mundial del Comercio una especie de “transferencia de conocimiento” por el que se autoriza a algunos países, previo acuerdo con las farmacéuticas, a usar la receta de esas vacunas. De no haber acuerdo, Europa podría aplicar la “liberación de patentes”, que prevé el artículo 122 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, que señala que “el Consejo, a propuesta de la Comisión, podrá decidir, con un espíritu de solidaridad entre Estados, medidas adecuadas a la situación económica, en particular si surgieren dificultades graves en el suministro de determinados productos”.

Un centenar de países de los 164 que forman la Organización Mundial del Comercio han mostrado su apoyo en general, de manera plena o están dispuestos a estudiar esta medida, pero otros, como Estados Unidos, Reino Unido, Japón, Brasil, Australia, Noruega, Suiza o la Unión Europea no están de acuerdo con ella. De hecho, desde la patronal de la industria farmacéutica española, FarmaIndustria, apuntan que esta medida carecería de sentido en la situación actual y sería contraproducente en el futuro. "Yo creo que no serviría de nada. A parte de poner en solfa la seguridad jurídica de la protección industrial, no tendría ninguna utilidad. No basta con poder legalmente fabricar una vacuna: hay que tener las instalaciones apropiadas, equipos especializados y preparados, hay que saber producir los ingredientes, hay que tener la capacidad organizativa para su producción... Piense que la vacuna de Pfizer requiere del orden de 260 componentes que se fabrican en 60 instalaciones diferentes, con lo cual, es un problema más complejo que el que se plantea con una suspensión temporal de las patentes" defiende en Hora 25 de los Negocios su Secretario General, Humberto Arnés.

 

 

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