Viernes, 14 de Mayo de 2021

Otras localidades

Impresoras

Armas 3D: una opción para lobos solitarios y una amenaza para la seguridad europea

La Policía ha desarticulado el primer taller de fabricación de armas 3D del que se tiene constancia en España. Un peligroso precedente que puede catapultar la producción casera de armas en un país -el nuestro- con un bajísimo índice de criminalidad con armas de fuego y en general con poca extensión de este tipo de artilugios

Descargar

Compartir

El código del iframe se ha copiado al portapapeles

¿Es posible fabricar un arma con una impresora 3D? Sí. Tienen una vida útil muy corta: un disparo, quizás dos. Sin embargo, eso es más que suficiente para que un lobo solitario quiera hacerse con una. Este fin de semana ha trascendido que ya se ha desmantelado el primer taller que fabricaba armas con impresoras 3D. Ocurrió en Santa Cruz de Tenerife en septiembre del año pasado, pero ahora se ha levantado el secreto de sumario y se ha desvelado que el detenido es un hombre que simpatizaba con la extrema derecha y el supremacismo.

El detenido almacenaba, además, una treintena de manuales de guerrilla urbana que explicaban el manejo de armas de fuego a través de la impresión 3D. La fabricación aditiva -conocida como impresión tridimensional en 3D- es una tecnología que incrementa de forma exponencial el peligro de la proliferación de armas de fuego facilitando que puedan usarlas grupos criminales. El ejemplo más reciente, el atentado contra una sinagoga en octubre de 2019. En ese atentado terrorista, el atacante utilizó un fusil fabricado con una impresora 3D.

En Estados Unidos, donde el acceso a un arma es fácil también legal fabricarlas con impresoras 3D. De hecho, los fiscales de varios estados están en litigio con el Departamento de Justicia para que prohíba la difusión gratuita y por internet de los planos para construirlas. Informa Marta del Vado.

Descargar

Compartir

El código del iframe se ha copiado al portapapeles

La Inspectora del grupo de tráfico ilícito de armas de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional advierte de que se trata de una amenaza grave. Tanto a nivel internacional, como a nivel nacional. Las armas fabricadas con impresoras 3D no llevan número de serie y esa es una de las razones por las que resulta tan atractiva para los delincuentes. "Las armas normalmente pueden estar registradas. La Guardia Civil lleva ese control administrativo, pero en el momento en el que se les borra el número de serie y se fabrican en plástico escapan a todo tipo de control.

Se dificulta la identificación de la persona que la ha empleado para un hecho delictivo", explica la inspectora. Además, se trata de armas fáciles de transportar, porque no las detectan los arcos de seguridad. En primer lugar, porque como se pueden ensamblar las piezas en el momento en el escáner no se detecta la forma de un arma. Pero además, al ser de plástico, no salta el detector. En España, la Comisaría General de Información está a la vanguardia de la lucha contra estas nuevas modalidades delictivas. La inspectora que participa en Hora 25 lidera precisamente un grupo de trabajo de las policías europeas dedicada a combatir amenazas emergentes en este ámbito y, concretamente, la respuesta a la amenaza que supone la impresión tridimensional de armas de fuego. ¿Un mayor acceso a las armas implica más víctimas? No existe una relación causa efecto directa, según Jordi Armadans, director de Fundipau, una fundación implicada en campañas por el desarme y el control de armas. "No es una correlación absoluta. El caso más evidente es el de Estados Unidos donde hay más armas por habitantes y los niveles de violencia armada y de muertes por violencia armada son espectaculares. 30 mil personas al año. En Canadá hay 30 armas por cada 100 habitantes y proporcionalmente hay menos muertes por armas de fuego", explica Jordi Armadans.

En España, ya se pueden adquirir impresoras por 250-300 euros. Aunque hoy son noticia por su potencial uso para fabricar armas, la realidad es que las posibilidades que abren son infinitas. En el campo de la biomedicina, hay materiales biocompatibles que permiten su uso en humanos. Por ejemplo, para reparar zonas del cráneo o incluso zonas del cuerpo donde lo que hay es fundamentalmente cartílago. Juan Rodríguez, investigador en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Polímeros del Centro Superior de Investigaciones Científicas y experto en impresión 3D, lamenta este tipo de noticias pero recuerda que a día de hoy ya se trabaja en funciones mucho más útiles para la población general. Por ejemplo, ya colaboran con hospitales para que puedan usar esas impresoras y fabricar por sí solos el material que necesiten en caso de desabastecimiento o problemas de suministro.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    • Notice: Undefined variable: lb_es_acceso_con_movil in /mnt/filerprod/html/produccion/datos/rhabladas/cadenaser/ser/templates/includes/v3.x/v3.0/include_player_permanente.html on line 118

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?