Jueves, 13 de Mayo de 2021

Otras localidades

Miguel y el blues de la vida

Hay ocasiones en que nuestra mirada se detiene en una cara, Inmediatamente y sin saber por qué, nuestra curiosidad se aviva y nos preguntamos cómo será la vida de esa persona

Descargar

Compartir

El código del iframe se ha copiado al portapapeles

Ocurre que, a lo largo de los meses, las semanas y los días, la vida nos cruza con personas en las que no reparamos. Son meros bultos o sombras con mascarilla que pasan a nuestro lado y que quizás nunca volvamos a ver. Pero hay ocasiones en que nuestra mirada se detiene en una cara, Inmediatamente y sin saber por qué, nuestra curiosidad se aviva y nos preguntamos cómo será la vida de esa persona. Estamos en ese momento. ¿Quién es, cómo se llama, cómo es la vida de ese hombre que va por ahí?

Miguel Aznar, de 53 años, tiene una enfermedad reumática degenerativa, vive en un bajo de Hortaleza (Madrid), cuida de su madre, 93 años, con demencia grave y toca la guitarra en el Retiro para ayudar a la economía familiar y pagar a la señora que les ayuda en casa.

Siendo un niño, con tan solo cinco años, empezó a quejarse de dolores en las rodillas. A los 14 pasó su primer ingresado en un hospital. A los 16 y después de tres meses ingresado, escuchó cono los médicos comunicaban el diagnóstico a la puerta de la habitación. Tenía una enfermedad reumática degenerativa, una espondilitis anquilopoyética. Uno de los doctores les explicó a sus padres que Miguel acabaría postrado en una cama y que no llegaría a cumplir los 40.

A partir de ese momento, comenzó a subir por una difícil escalera emocional. El primer escalón fue el del miedo. El segundo escalón fue el de el auxilio. Necesitaba ayuda de sus padres y de los médicos, no sabía lo que le estaba pasando. Luego llegó a la autocompasión. “Pobrecito de mí, qué he hecho yo para sufrir esto si sólo soy un niño”. Finalmente alcanzó el rellano de la aceptación.

Miguel pesa 43 kilos y ha menguado 35 centímetros a lo largo de la enfermedad, la espalda se ha arqueado, ha perdido todos los espacios intervertebrales, las manos se le han cerrado y anquilosado, tiene clavos y tornillos en las piernas y debe usar la silla de ruedas cuando sale de casa. Pero Miguel ha superado el augurio clínico que le condenaba a la muerte antes de los 40, sigue pudiendo caminar, aunque sea con dificultad, y tiene aspecto de estar muy vivo.

Miguel comenzó a tocar la guitarra a los 21; blues, rock, country. También le dijeron que se resignara, que el anquilosamiento de los dedos le impediría seguir. Se negó a aceptarlo. Modificó las cuerdas, adaptó las púas y un salero como slider y hoy tiene compuestas más de 20 canciones.

No ha sido un camino fácil. Los efectos de la enfermedad en el cuerpo se hicieron muy visibles y muchas personas le hicieron daño. Sentía vergüenza. Todavía sigue notando el rechazo y la incomodidad en los ojos de algunas personas. Pero Miguel ha evolucionado y dice haber aprendido a agradecer lo que le ha pasado. Le ha enseñado a ser mejor persona y a valorar lo que es realmente importante.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    • Notice: Undefined variable: lb_es_acceso_con_movil in /mnt/filerprod/html/produccion/datos/rhabladas/cadenaser/ser/templates/includes/v3.x/v3.0/include_player_permanente.html on line 118

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?