Jueves, 06 de Mayo de 2021

Otras localidades

Obesidad

Nuevos fármacos contra la obesidad y la diabetes

El endocrino Carlos Sánchez explica cuáles son los avances en medicamentos para el sobrepeso, obesidad y diabetes

Descargar

Compartir

El código del iframe se ha copiado al portapapeles

Tanto la obesidad como la diabetes tipo 2 son dos problemas de salud crecientes que muchas veces van unidos, siendo el segundo consecuencia del primero. La obesidad es una enfermedad crónica asociada a incremento de la morbimortalidad en el mundo, y el impacto con la pandemia de COVID-19 puede suponer un nuevo reto sanitario.

Disponemos de evidencias que sugieren que algunos factores biológicos y sociales asociados con la obesidad confieren un mayor riesgo de infección por COVID-19, de hospitalización y de mayor gravedad respecto a las personas con normopeso. Tal y como se afirma en la revisión Obesidad en tiempos de COVID-19. Un desafío de salud globalla obesidad comporta un estado proinflamatorio de bajo grado que produce una desregulación del sistema inmune que compromete su capacidad de respuesta ante la infección respiratoria por la COVID-19

Según el British Medical Journal, el coronavirus ha empeorado la epidemia de obesidad. También la diabetes se ha descontrolado. Los periodos de confinamiento o restricciones de movilidad también han generado una alteración inadecuada en el seguimiento de la esta enfermedad y control de los niveles de glucemia.

Diferentes investigaciones han demostrado que la terapia farmacológica de la obesidad puede ser de utilidad en pacientes con diabetes, ya que reducciones importantes en el peso se asocian a una mejoría significativa del control glucémico y otros parámetros metabólicos. “Como norma general, se usan fármacos en diabetes (hablando siempre de diabetes 2, porque en la 1 precisan siempre insulina) cuando el control de la misma no es suficiente con los "cambios en el estilo de vida", es decir, dieta y ejercicio físico”, afirma el doctor Carlos Sánchez, Jefe de la Unidad de Endocrinología y Nutrición del Hospital General de València.

El tratamiento de la obesidad debe ser prescrito por un especialista en endocrinología y nutrición que, “en un equipo multidisciplinar compuesto por dietistas-nutricionistas, psicólogos y profesionales de la actividad física), decidirá la conveniencia o no del tratamiento farmacológico que nunca debe ser exclusivo sino asociado a los cambios en el estilo de vida”, recalca Sánchez.

La Food and Drug Administration (FDA) o Administración de Alimentos de los EE. UU. ha aprobado cinco fármacos contra la obesidad, tal y como admite el metanálisis recientemente publicado, Pharmacotherapy in obesity: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials of anti-obesity drugs. En él de habla de la existencia de varios ensayos de fase 3 que han demostrado una mejora significativa en el perfil cardiometabólico, incluida una reducción de peso significativa con estos agentes en comparación con el placebo.

Aprobados en España

Los fármacos para la obesidad no están actualmente financiados. Tal y como admite el doctor Sánchez, existen actualmente tres fármacos aprobados por la EMA (Europa); y en España, Orlistat inhibe la absorción de las grasas que ingerimos un 30% a nivel intestinal; Bupropion/Naltrexona inhibe las ganas de comer; Liraglutida (grupo terapéutico utilizado al principio solo en diabetes porque favorece el aumento de la hormona intestinal glucagon-like-peptide 1) estimula la secreción de insulina. Ya se vio que los fármacos de este grupo producían pérdida de peso y así, liraglutida demostró, tras ensayos clínicos, su eficacia como fármaco para tratamiento de la obesidad, independiente de sus efectos sobre la diabetes (las dosis para obesidad son mayores que las utilizadas para diabetes). La acción reductora de peso se basa en que reduce el vaciamiento gástrico (digestiones más pesadas con sensación de náuseas e incluso vómitos al principio de su uso) y efectos anorexígenos (suprime el apetito).

Los más “novedosos”

En los últimos años han aparecido varias nuevas familias terapéuticas en la diabetes que han demostrado su beneficio, “no solo controlando la glucemia, sino produciendo beneficios en otras patologías que se asocian en el diabético (dislipemia, hipertensión, obesidad, etc) y sobre todo, han demostrado un beneficio en el desarrollo de las complicaciones de la diabetes (ceguera, insuficiencia renal, amputaciones y fundamentalmente problemas cardiovasculares)”, reconoce Sánchez. “Uno de los grupos más destacados y novedosos en este sentido son los fármacos glucosúricos (ejercen su acción mayoritariamente eliminando glucosa por la orina), así como los análogos de GLP-1 (como liraglutida comentado anteriormente). Ambos han demostrado los beneficios expuestos”, añade.

Los “de siempre”

La metformina es un fármaco clásico (y barato) en diabetes que “se aconseja utilizar desde el mismo momento del diagnóstico de la misma (si se tolera, junto con dieta y ejercicio) porque actúa sobre la resistencia a la insulina, que es la base que justifica la diabetes tipo 2 (tienen insulina pero no ejerce sus efectos). Como esa resistencia a la insulina (asociada a obesidad) es la base que justifica otras enfermedades (como algunos casos de infertilidad), se utiliza en otras patologías”, comenta el endocrino.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?