Sábado, 27 de Noviembre de 2021

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Claridad y liderazgo

Tener que volver a defender lo obvio habla de cómo la brutalidad ha vuelto a la vida pública hasta convertir en leyes los prejuicios de unos pocos. Honra a Europa la rápida respuesta verbal en este caso, pero ojo solo 17 de los 27 han pedido sanciones, ¿qué piensan los demás, los otros diez países que hay que hacer cuando un socio vulnera de manera tan evidente los valores que le dan sentido a esta unión?

Hay algo muy inquietante en que tengamos que volver a defender cosas obvias, como el derecho de los homosexuales a que no se les presente como algo que hay que esconder a los niños. Pero esto es lo que está pasando hoy, ahora mismo, en el Consejo Europeo que se celebra en Bruselas. Viktor Orban no va a poder con la Unión Europea, pero la ley que prohíbe hablar de la homosexualidad en la escuela ya se ha aprobado en su país.

Prohibir hablar de la homosexualidad a los menores de 18 años y en un paquete de medidas en la que se mezcla con la pedofilia, en una asociación perversa y brutal. Orban no va a poder con la Unión Europea y de hecho Bruselas busca la manera de expedientar a Hungría después de declarar que esa ley es una vergüenza. Incluso el primer ministro holandés le ha señalado al húngaro la puerta de salida, o sea el mecanismo del Brexit. Y en los últimos minutos se habrían sumado otros líderes europeos.

Tener que volver a defender lo obvio habla de cómo la brutalidad ha vuelto a la vida pública, hasta convertir en leyes los prejuicios de unos pocos. Honra a Europa la rápida respuesta verbal en este caso, aunque la petición de contundencia la han firmado 17 de los 27, entre ellos España... ¿Qué piensan los demás, los otros diez países de un socio vulnera de manera tan evidente los valores que le dan sentido a esta unión?

Hoy se ha despedido del Bundestag Angela Merkel. Ha dado el que, en principio, es su último discurso como canciller antes de las elecciones de septiembre a las que no se presenta. Ha pedido unidad y coordinación a los europeos y ha sido meridiana en el rechazo a la ley húngara. Prohibir hablar de la homosexualidad en las escuelas, afecta a la libertad de educación. Libertad, esa gran palabra, ¿verdad? Que se usa para casi todo y en este caso tiene todo el sentido. Es lo que tiene y ha tenido Merkel, en lo bueno y en lo malo: claridad y liderazgo.

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