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Marcos Collantes (Mushroom Pillow): "Queríamos demostrar que lo pequeño puede ser grande"

Celebramos que Mushroom Pillow cumple 20 años con una entrevista a Marcos Collantes en la que, canción a canción, de Xoel López a 'La Casa de papel', repasamos anécdotas, momentos de euforia y desencuentros

El catálogo del sello incluye algunos de los trabajos más importantes del indie español del siglo XXI: Triángulo de Amor Bizarro, Deluxe, La Costa Brava, Sr. Chinarro, El Columpio Asesino, La Habitación Roja...

Mushroom Pillow cumple 20 años: anécdotas, confidencias y canciones

Mushroom Pillow cumple 20 años: anécdotas, confidencias y canciones

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Madrid

Marcos Collantes no escuchó la misma música que la mayoría de los niños coruñeses de su edad. Nació en Londres, de hecho, y su padre le ponía canciones de The Stooges o Love. Con razón llegó a los veintitantos con los deberes hechos —sesiones y fanzines— y muchas ganas de fundar un sello. Les dio igual que el sector discográfico estuviera en crisis por culpa de Napster, Emule y el pirateo de cedés.

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Después de un par de experimentos, Mushroom Pillow publicó su primer disco en 2001: Not what you had thought, de Deluxe. En esa época Xoel López cantaba en inglés y aún no había reventado las listas con su hit Que no. Eso llegaría un par de años después. Pero el camino no fue fácil.

"Me dijeron que al venir a Madrid el resto de sellos nos pondrían la zancadilla y  se cumplió", explica Collantes. "Además costó mucho captar la atención de ciertos medios. España es un país pequeño y a veces a la gente le gusta hacer las cosas complicadas. Si pueden darte, te dan. Pero nuestra prioridad no era lo económico. En ese caso hubiéramos publicado otro tipo de artista. Nosotros queríamos demostrar que lo pequeño también puede ser grande".

Tras el intento frustrado de fichar a Morrissey ("¿para qué haces un sello, para hacerte el guay en Malasaña?"), Mushroom empezó a ganar notoriedad gracias a su apuesta por bandas nacionales: La Costa Brava, La Habitación Roja...

No le interesa el indie de los 90

Curiosamente, al cofundador de Mushroom Pillow no le interesaba demasiado la escena indie de finales de los años 90. Tampoco le gusta la música en directo, de hecho, pero eso no le ha impedido ganarse la vida editando discos de algunos de los músicos con los que, a priori, no congeniaba: "Sergio Algora y Fran Fernández venían de la generación anterior, que me apestaba bastante. Todos los grupos de los 90 me parecían, en general, ridículos. Pero ellos tenían algo diferente".

Collantes critica que, en contra de lo que sucedió en Francia, la música alternativa española no hizo nada nada por abrirse al mundo. "Se encerró más en sí misma y se convirtió en algo de uso nacional, lo cual va contra mis principios".

Buen ojo con 'Toro' o Sr. Chinarro

Lo que sucede y lo que se cuenta, sin embargo, no siempre coincide a la perfección. El hit On the floor, de la banda We Are Standard, por ejemplo, les llevó a dar conciertos memorables en Londres ("he presenciado actuaciones en Londres con una sala de 300 personas totalmente enloquecida"), pero en España no acabaron de cuajar y, hace un par de años, se despidieron.

Collantes reconoce errores sonados, como el de ignorar el disco de El Guincho que más adelante, bajo el paraguas de XL Recordings, triunfó a nivel internacional. Pero Mushroom Pillow sigue viva 20 años después y eso se debe, sobre todo, a los aciertos. Uno de ellos fue el pelotazo de The Sunday Drivers en Francia. Pero hubo otros. El fichaje de El Columpio Asesino, rechazados por su anterior sello, justo antes de la publicación del exitazo internacional de Toro, por ejemplo.

O Cuando conoció a Sr. Chinarro. Antonio Luque le desafió en los camerinos de la Sala Sol preguntándole si solo quería "otro nombre en su catálogo". Su público, sin embargo, creció notablemente tras fichar por la discográfica.

"Me dijeron que Triángulo era una porquería"

Con Triángulo de Amor Bizarro, uno de los grupos más premiados de la última década, también se apartaron del rebaño: "En esa época lo amable era Deluxe, The Sunday Drivers... Pero queríamos incendiar un poco el panorama y al verlos lo tuve superclaro. ¡Eran diferentes! Sin embargo, recuerdo que en ese momento artistas muy conocidos y profesionales del sector me dijeron que Triángulo era una porquería y que no iba a funcionar ni de coña. ¡Tuve que convencer a mucha gente! Un medio de prensa escrita nos llegó a decir que era lo peor que habían escuchado en años, pero luego les han dado una portada y les han ayudado".

Claro que no todo han sido alegrías: "En casa no puedo tener nada de esos grupos. Ni un póster, ni una foto, ni nada... Crear un catálogo sólido implica muchos desencuentros y prefiero no tenerlos tan presentes porque, cuando un grupo tiene éxito, aparecen muchas moscas alrededor y, de repente, llegan a la oficina y te dicen que les has engañado. Te quedas"...

Con la vista puesta en Francia

Después de editar más de 500 referencia en 20 años, Collantes reconoce que hubo una época en la que pensó que el destino de Mushroom Pillow pasaba por fundirse con una multinacional, pero ahora apuesta por desmarcarse de la rigidez de los géneros y mirar cada vez más a Europa.

Una de las canciones más lucrativas para el sello, de hecho, ha sido My life is going on, de Cecilia Krull, que es la sintonía de La casa de papel. "Yo hace muchos años que no creo en la suerte. Habíamos tenido mucho éxito con Hundred Miles de Yall en Francia y Alemania, estábamos trabajando con varios productores, entre ellos Gavin Moss, y Carlos López, que había sido el presidente de Sony y estaba impresionado con nuestro trabajo, me pidió ayuda para que esa canción sonara en las radios. Cogimos la canción original, y Gavin y yo trabajamos en cómo orientarla. Se la empezamos a poner a gente y la reacción fue inmediata. La gente nos decía: '¡La quiero, la quiero!'. Y fue como propagar un incendio. El nivel de exposición fue descomunal. El número 2 era Dua Lipa con Calvin Harris. En el número 3 estaba David Ghetta... y la diferencia entre nosotros y el número 2 fue descomunal".

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