La VentanaLa polémica del día
Opinión

¿El insulto político es la polla?

"No tenemos tiempo de ampliar la lista de agravios, transversal ideológicamente. Pero sí para aprovechar la circunstancia y recordar a nuestros representantes públicos que la dignidad del cargo exige mantener la compostura y no embarrar los discursos con groserías así", la polémica de Isaías Lafuente

¿El insulto político es la polla?

Madrid

Alberto Cubero, concejal de Zaragoza en Común, se ha referido en un pleno del Ayuntamiento al alcalde de Madrid llamándolo carapolla. Lo ha hecho con esa fórmula de “iba a decir carapolla”, como si el pretérito imperfecto disolviese por ensalmo el perfecto insulto. Es verdad que después se ha disculpado y es verdad que no es el primero ni será el último en usar este tipo de groserías en público. La semana pasada, sin ir más lejos, un senador del PP en Canarias llamó pollaboba al ministro Garzón. Por eso suena a reacción de doncella ofendida el tuit del alcalde de Zaragoza, el popular Jorge Azcón, diciendo que esto es impresentable y que “ya vale” que “la izquierda siempre ande insultado y crispando”.

 No tenemos tiempo de ampliar la lista de agravios, transversal ideológicamente. Pero sí para aprovechar la circunstancia y recordar a nuestros representantes públicos que la dignidad del cargo exige mantener la compostura y no embarrar los discursos con groserías así. Por respeto a sí mismos, a la institución en la que hablan, a los ciudadanos representados y, sobre todo, a la persona ofendida. Ah, y que no se fíen de la palmada en la espalda de los fieles tras el chascarrillo, porque quizás, mientras le ríen la gracia, mascullen para sus adentros un “por qué no te callas”.

Escucha la radioen directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después de la publicidad

En directo

A continuación

Último boletín

Emisoras

Elige una emisora

Compartir

Suscríbete

Tu contenido empezará después de la publicidad