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Jueves, 17 de Octubre de 2019

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Qué fue de... Amor

Símbolo de la cantera azulgrana por excelencia, fue la pareja de Bakero en el "Dream Team" de Cruyff

A la izquierda, Amor, durante un partido con el Barça; a la derecha, una imagen reciente del ex futbolista

Generoso, colectivo, luchador, fuerte, con empeño....así podríamos definir a Guillermo Amor. Un jugador que ha pasado a la historia por ser el que más títulos ha ganado como azulgrana en toda la historia del F.C. Barcelona además de por su amor a este club

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Guillermo Amor Martínez, más conocido como Amor, nació en Bernidorm (Alicante) el 4 de Diciembre de 1967. Desde sus inicios en el mundo del fútbol, su vida ha estado dedicada al Fútbol Club Barcelona, equipo al que se incorporó en 1980, con poco más de 12 años, cuando la edad mínima para vivir en La Masía era de 14. Tras una reunión entre directivos y entrenadores decidieron hacer una excepción y apostaron por el joven de Benidorm.

Los comienzos en el club catalán no fueron fáciles para Amor, ya que al estar alejado de su familia le hacía sentirse solo, pero la ayuda de sus compañeros y empleados del club fue suficiente para superar esos malos momentos. Pero todo tiene su recompensa y ese día llegó el 23 de septiembre de 1982. Quizás esta fecha sea uno de los días que el medio centro recuerde con más cariño. Ese día Johan Cruyff le hacia debutar como sustituto de Diego Armando Maradona en la inauguración del Miniestadi.

Una vida ligada al color azulgrana

Si preguntásemos a cualquier aficionado cuál es el jugador que quiere para su equipo, seguramente nos contestaría que el mejor del mundo, pero en lo tiempos que corren, y tal y como se ha comercializado el mundo del fútbol, los aficionados a este deporte añoran a los jugadores que sientan los colores del club al que pertenecen. Amor es uno de ellos. Su figura simboliza las esperanzas de muchos de los jóvenes que hoy en día trabajan en las categorías inferiores del Barcelona y que ven en Amor un ejemplo a seguir.

El alicantino es el paradigma perfecto de jugador de la casa, que se ha forjado en las filas del club desde pequeño y está comprometido al límite con los colores blaugranas, así como todo el sentimiento culé.

Pero si Guillermo Amor recuerda el día de su debut como algo especial, posiblemente en su retina se encuentra guardado el 20 de mayo de 1992 como uno de los días más importantes de su carrera profesional. Ese día el F.C. Barcelona conseguía su primera, y tan ansiada, Copa de Europa al derrotar en el estadio de Wembley a la Sampdoria con un gol de Ronald Koeman, al que todos recuerdan como "tintín". El alicantino no disputó la final pero sí estuvo allí junto a sus compañeros.

El alicantino cuenta en su haber con cinco Ligas, cuatro de ellas consecutivas y es el jugador del Barça que más títulos ha conseguido en toda la historia del club catalán. Además es el tercer jugador que más partidos oficiales ha jugado en el F.C. Barcelona con 421 encuentros disputados, sólo superado por Migueli (452) y Rexach. (548), y fue la persona que marcó el gol 4.000 de los blaugranas en un Valencia-Barça.

Motor del Dream Team

Centrocampista de los que hacen grupo, llegó al primer equipo coincidiendo con uno de los ciclos más importantes y más laureados que ha tenido la Liga de fútbol española: el Dream Team. Guillermo Amor se convirtió en un motor incansable de este equipo. Si bien no destacó con un juego personal, se le podría definir como un jugador colectivo y luchador. El alicantino desempeñaba un trabajo sobrio y oscuro, pero efectivo.

Durante esta etapa coincidió con jugadores como Guardiola, Laudrup, Txiki Begiristain, Ronald Koeman, Stoitchkov, Romario o Bakero, con quien compartía el centro del campo culé.

En 1998 abandona el club catalán para aventurarse en tierras italianas, en las filas de la Fiorentina donde se establece durante dos años. Sin pena ni gloria decide volver a España, cerca de casa, a Villareal donde se queda hasta 2003. Por último emprende viaje hacia Escocia para jugar en el Livingston FC donde se queda hasta final de temporada y decide colgar las botas.

Su papel en la Selección desde 1990 a 1998

Guillermo Amor fue durante ocho años un habitual del centro del campo español con 39 partidos como internacional. De todos los encuentros disputados cuenta en su haber con 17 victorias, 14 empates y 8 derrotas, todas ellas con Javier Clemente como seleccionador. Además ha estado presente en dos Mundiales: Estados Unidos en 1994 y Francia en 1998; así como en las Eurocopas de 1992 y 1996 en Inglaterra.

El partido más difícil

En 2003, Guillermo Amor cuelga las botas pero no se desvincula del mundo del fútbol. Vuelve a Barcelona de la mano de Joan Laporta, que acaba de ser elegido presidente. El catalán nombra al centrocampista, máximo responsable del fútbol base azulgrana. Su nueva faceta consistía en coordinar a los equipos de las categorías inferiores y dirigir la Ciudad Deportiva Joan Gamper. Mantuvo este cargo durante cuatro temporadas hasta que, en junio de 2007, la directiva blaugrana no le renovó el contrato.

Amor se decanta entonces por participar en algunos programas deportivos como comentarista, tal y como hacen muchos de sus compañeros de profesión. Sin embargo, fue tras una retrasmisión cuando el jugador pasa por uno de los peores momentos de su vida.

El 16 de diciembre de 2007, Amor sufrió un grave accidente de tráfico en la L'Ametlla de Mar. Estaba de regreso de Valencia, donde había participado como comentarista en la retransmisión del partido que enfrentó en Mestalla a su ex equipo con el de la capital ché.

El ex azulgrana tuvo que ser intervenido de urgencia por un traumatismo abdominal y, tras pasar ocho días en el hospital, el 24 de diciembre recibió el alta médica. Jugó un partido importante pero de nuevo, se comportó como lo hacía en el terreno de juego: generoso, agradecido y luchador.

Su hijo sigue sus pasos

Guillermo Amor, "Guille", como le llaman sus compañeros, es el hijo de Amor, y como su padre, ya milita en las categorías inferiores del F.C. Barcelona. Lo hace en el Prebenjamin y el pasado octubre disputó su primer partido en el que anotó dos tantos. Juega en el centro del campo como lo hacía su progenitor, el cual ahora está dedicado a su familia y a disputar partidos con los veteranos del F.C. Barcelona.

Guillermo Amor, un jugador esencial para el equipo y en especial para los aficionados amantes de este deporte que hoy día necesita más sentimientos que balones de oro.

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