Últimas noticias Hemeroteca

Qué fue de... Darío Silva

El que fuera jugador del RCD Espanyol, Málaga y Sevilla, entre otros, es ahora criador de caballos

El que fuera jugador del RCD Espanyol, Málaga y Sevilla, entre otros, es ahora criador de caballos

El 24 de septiembre de 2006, Darío Silva sufre un gravísimo accidente de tráfico en el que pierde su pierna derecha. Sin embargo, el afán luchador de este jugador, que nunca se ha dado por vencido ni dentro ni fuera de los terrenos de juegos, le llevó a jugar un partido benéfico de la Fundación Niños con Alas dos años más tarde de la amputación de su pierna de derecha. El uruguayo además, anotó dos goles.

Tesón, esfuerzo, entrega, solidaridad... Son muchos los adjetivos que podrían definir la figura de Darío Silva, pero por encima de todos ellos, resalta uno: luchador. Así es el uruguayo. Una persona, que pese a las trabas que le ha puesto el destino ha sabido levantarse y seguir caminando.

Comienzo fulgurante

Darío Debray Silva Pereira nació el 2 de noviembre de 1972 en Treinta y Tres (Uruguay). El pequeño Darío poco tardó en demostrar sus grandes dotes para el mundo del fútbol, aunque bien es cierto, que éste no era el único deporte que se le daba bien en el colegio, ya que dejó entrever cualidades para el baloncesto, pero su futuro no estaba encaminado a la canasta. El uruguayo había nacido para el fútbol.

El delantero dio sus primeros pasos como futbolista profesional en el Defensor Sporting Club, donde pasó unos años hasta que fichó por el Peñarol.

Sus buen quehacer sobre el terreno de juego le valió la admiración de propios y extraños y pronto se interesaron por él muchos equipos. Finalmente fue el Cagliari el que, en 1995, se hizo con sus servicios.

Aterrizaje en España

Darío Silva se ganó el respeto de toda la afición que decidió llamarle 'sa pibinca', es decir, 'molesto', debido a su frenético estilo en el ataque. En 1998 deja el Cagliari para venir a España, concretamente a Barcelona, para jugar en las filas del Espanyol.

Tras una corta y más que desapercibida estancia en la Ciudad Condal, Darío ficha en 1999 por el Málaga donde sí rinde al nivel esperado. Darío vive en esta ciudad sus años de oro como futbolista, un delantero temido por muchos equipos que llegaban a La Rosaleda.

Una anécdota del delantero en este equipo es que consiguió hacer, por aquel entonces, el gol más rápido en la historia de la Liga española. Fue en un partido que enfrentaba a su equipo con el Valladolid. El Uruguayo anotaba el primer tanto a los 7 segundos del partido que concluyó con triunfo para los malagueños por 3-1. Un gol que sólo ha sido superado por el de Joseba Llorente en 2008, que marcó al Espanyol a los 6 segundos de que comenzara el partido.

Guerrero en el área, compartía la delantera del equipo andaluz con otro gran goleador, Dely Valdés, con quién formó una de las mejores delanteras blanquiazules.

Paso por Sevilla

En julio de 2003 cambia Málaga por Sevilla por deseo personal para ponerse a las órdenes de Joaquín Caparros. En el equipo sevillista también vive grandes momentos pero, tras dos años en el club, decide cancelar el último que le quedaba tras descubrir que no cuenta para el entrenador.

Decide así dejar España, un país que le vio crecer como futbolista y que aún le recuerda como si fuese ayer peleando en el área para ganar algún balón que muchos hubieran dado por perdido.

Grave accidente

Darío se marcha en 2005 al Portsmouth, equipo con el que firma para las dos siguientes campañas. Las cosas no le fueron del todo bien al delantero que, tras pasar por una lesión de tobillo que le mantuvo alejado de los terrenos de juego unos meses y contar en su haber con solo 3 dianas en 15 encuentros, el cuerpo técnico le dice que no cuentan con él. Así, deja el equipo en febrero de 2006.

El delantero regresa a su país donde pretende seguir con la práctica del fútbol, pero el destino le tenía preparada una mala pasada. El 24 de septiembre de ese mismo año, Darío Silva sufre un gravísimo accidente automovilístico en Montevideo.

El uruguayo perdía el control de su coche y salía despedido del vehículo hasta chocar con una columna de luz. El impacto fue tan brutal que Darío se fracturaría de forma muy grave su pierna derecha. El mundo del fútbol quedó trastornado al enterarse de la terrible noticia.

Los médicos que atendieron al jugador optaron por amputar la pierna, algo que hubiera supuesto un terrible desconsuelo para cualquier jugador de fútbol, pero no para él, un auténtico luchador.

Pese a la gravedad de la situación, el delantero no se dio por vencido y, dos años y medio después del grave accidente, volvió a ponerse las botas para disputar un partido benéfico entre estrellas uruguayas y argentinas. Por si fuera poco, volvió a marcar, que es lo que mejor sabe hacer, y además por partida doble.

Hoy en día Darío Silva, símbolo de superación, vive en su país donde se dedica a la cría de caballos de carreras.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?