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Domingo, 18 de Agosto de 2019

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Así planeó Gerardo Díaz-Ferrán ocultar un patrimonio de 88 millones de euros

La Cadena SER desvela los documentos que detallan cómo intentó esconder su patrimonio el expresidente de la CEOE para no pagar a sus acreedores

El antiguio propietario de Viajes Marsans, Gerardo Díaz-Ferrán, en una de sus visitas a la Audiencia Nacional /

Cuando todavía era presidente de la CEOE, en noviembre de 2010, Gerardo Díaz-Ferrán fue declarado insolvente y en concurso necesario de acreedores por el juzgado de lo Mercantil número 5 de Madrid. Pero su aparente ruina no solamente era falsa, sino que solo en bienes inmuebles, disponía de un patrimonio valorado en 88 millones de euros, según la documentación remitida por la UDEF de la Policía Nacional al juez Eloy Velasco.

Según ese mismo informe, al que ha tenido acceso la Cadena SER, al menos medio año antes de declararse en quiebra, Díaz-Ferrán comenzó a planificar su estrategia para ocultar su patrimonio y escapar a los acreedores. Y para ello buscó la colaboración del empresario Ángel de Cabo, especializado en este tipo de trabajos.

El informe policial contiene los documentos manuscritos inéditos de aquellas reuniones entre Gerardo Díaz-Ferrán y De Cabo, que han sido incautados por los agentes en los registros practicados en los domicilios de ambos.

En uno de ellos, de tres folios y fechado el 19 de mayo de 2010, se observa cómo piensan ocultar parte de las propiedades de Díaz-Ferrán. Cómo planifican cambiar a nombre de sociedades interpuestas, casi siempre con contratos predatados para eludir el proceso concursal, la mayor parte de las fincas. También cómo venden otras a empresas de De Cabo por un precio simbólico o deciden la venta directa, como en el caso de los apartamentos de Nueva York. También colocan diverso patrimonio a nombre de los hijos.

Un castillo de interés histórico en El Alamín

La organización de Díaz-Ferrán y De Cabo realizó un exhaustivo análisis de las propiedades a esconder del por entonces todavía presidente de los empresarios españoles, que también ha sido incautado por los agentes en el domicilio del primero. Un total de 22 propiedades inmobiliarias que tasaron en 87.943.520 euros, y que incluyen dos lujosos apartamentos en el exclusivo Hotel Plaza, frente a Central Park en Nueva York, chalés y apartamentos en Mallorca, y hasta un castillo, declarado Bien de Interés Histórico Artístico por la Junta de Castilla La Mancha en la finca El Alamín. El conjunto fue valorado en 40 millones de euros.

El documento no incluye vehículos del expresidente de la CEOE, como un Rolls Royce Phantom o un Ferrari, y el yate Leuqar -el nombre de su mujer, al revés-, de 27 metros de eslora, que también fueron ocultados para evitar a los acreedores.

El informe de la UDEF concluye que estos documentos, junto a otros incautados donde se detectan las operaciones mercantiles practicadas, demuestran el interés "por eludir las medidas que acarrearía el proceso concursal" que atravesaba Díaz-Ferrán.

Los agentes también han recopilado los cheques y órdenes de pago del entramado liderado por Ángel de Cabo a Díaz Ferrán, a cambio de transferir los activos de sus empresas y sus bienes personales y familiares para escapar de los acreedores. El total pagado por De Cabo al expresidente de la CEOE asciende a 1.016.000 euros, a razón de unos 100.000 euros mensuales.

La investigación iniciada el año pasado por el titular del juzgado número 6 de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, junto al fiscal Daniel Campos, ha conseguido desenmarañar la red societaria de ocultación de patrimonio tejida por el entramado supuestamente corrupto, y muchas de estas propiedades ya han sido puestas a disposición de los juzgados que abrieron los distintos concursos de acreedores, para satisfacer las deudas planteadas. Incluido el kilo de oro y los 150.000 euros en efectivo hallados en casa de Díaz Ferrán.

El expresidente de la CEOE, junto con los principales responsables de la trama, permanecen en prisión provisional desde el pasado 5 de diciembre, acusados de alzamiento de bienes y blanqueo de capitales. La instrucción del caso está a punto de concluir y el juicio tendrá lugar, con toda probabilidad, antes de que concluya el año. Según fuentes jurídicas consultadas por la Cadena SER, Gerardo Díaz-Ferrán podría enfrentarse a una petición de condena de 12 años de cárcel.

Ángel de Cabo, el Merlín de las finanzas

El empresario Ángel de Cabo era experto en adquirir empresas en quiebra para vender a continuación sus activos, repartiéndose y ocultando el patrimonio de los antiguos propietarios que se encontrara pendiente de embargo.

Su especialidad, inspirado según su círculo íntimo en el personaje de Richard Gere en Pretty Woman, era trocear y hacer desaparecer empresas a los ojos, y bolsillos, de los acreedores. Los bienes estaban hoy aquí, y al segundo se esfumaban. Como un mago. Curiosamente, Ángel de Cabo, en los estertores de su supuestamente delictiva carrera empresarial, eligió el nombre del mago más célebre, Merlín, como pseudónimo para la apertura de una cuenta en Suiza, a la que destinó 10 millones de euros para asegurarse su futuro y ocultar su identidad.

Los investigadores consiguieron identificar esta cuenta y otra de su mujer, y han logrado el embargo del dinero.

El informe de la UDEF y la instrucción judicial también revelan el carácter despótico de Ángel de Cabo, que comenzó como fontanero en Valencia y acabó convirtiéndose en un tiburón financiero. Trataba con desdén e incluso con violencia a sus subordinados, y los últimos documentos desvelados por la SER muestran un comportamiento más próximo al de un entramado mafioso, que al de un conglomerado de empresas. Los agentes exhiben como ejemplo un correo electrónico cruzado entre De Cabo y su número 2 en la trama, Iván Losada, en el que éste le aconseja que paguen a un colaborador porque "encabronarnos con lo que nos interesa tener a cierta gente callada" por lo que les pedía "no vale la pena". Losada recuerda a Ángel de Cabo que la Justicia acabaría llamando al colaborador "ahora o dentro de tres años". Eso, sigue Losada "si antes no le ha dado un síncope, que igual es lo mejor que podía pasar", concluye el lugarteniente de Ángel de Cabo.

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Cadena SER

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