Últimas noticias Hemeroteca

Miércoles, 19 de Febrero de 2020

Otras localidades

Imágenes y comida ¿publicidad o engaño?

El vacío regulatorio de esta actividad permite que se lleve a cabo sin sanciones ni límites

¿Nos engañan con las imágenes de comida? /

Cualquiera que frecuente restaurantes, y sobre todo aquellos a los que se les denomina de fast food o comida rápida, se habrá fijado en que rara vez lo que se muestra en las fotografías promocionales se corresponde con el producto que se recibe. Ante la permisividad de autoridades y la pasividad de los usuarios en SER Consumidor nos hemos preguntado, ¿está regulada esta práctica tan común? Enrique García, del departamento de Relaciones Institucionales de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), nos da las respuestas.

En muchas ocasiones los restaurantes, y sobre todo los denominados fast food o de comida rápida, muestran a los consumidores una serie de tentadoras imágenes que nada tienen que ver con los productos que luego reciben. Lejos de reclamar, los clientes lo asumen con resignación, pero, si tan habitual es esta práctica, ¿por qué nadie toma cartas en el asunto?

Enrique García, del departamento de Relaciones Institucionales de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), nos explica la dificultad de actuar ante una actividad que nuestra legislación no contempla. "El consumidor se puede ver afectado por una publicidad que nosotros entendemos como claramente engañosa, porque orienta su decisión en función de un producto que luego no es el que le van a servir", comenta el experto al tiempo que señala que "solo existe legislación para los alimentos envasados y etiquetados. Si el alimento estuviese mintiendo acerca de lo que se recoge en una etiqueta, si sería ilegal, pero el campo de las imágenes no está regulado, no hay límites"

Y es que realmente no existen límites en lo que a la publicidad de las fotografías de comida se refiere. Barnices, pinturas, pegamentos, plásticos, y, sobre todo, mucho retoque digital, son las técnicas que se emplean para hacer creer al cliente que la comida de la que va a disfrutar es algo que no es. En realidad, ¿cómo van a parecerse los alimentos a lo que se muestra en las imágenes si, en muchas ocasiones, lo que en ellas se muestra no es siquiera comestible?

Ante la falta de regulación, las empresas son las que deciden cuándo y cuánto engañan a sus clientes con las fotografías. En SER Consumidor, salimos a la calle a preguntar a los usuarios si consideran que los restaurantes les engañan con estas prácticas legales, pero que podrían considerarse faltas de ética.

No existe ninguna resolución judicial al respecto de este tipo de "publicidad engañosa" que haya trascendido la opinión pública, por lo que desde las organizaciones de defensa de los consumidores invitan a los que se hayan sentido engañados a reclamar, pues es la única forma de que este engaño coja relevancia pública y, quizá, se consiga que se regule de alguna forma.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?