Últimas noticias Hemeroteca

Martes, 19 de Noviembre de 2019

Otras localidades

El continente de plástico

Cantidades ingentes de basura se hacen dueñas del océano desde hace años

Toneladas de residuos tóxicos van a parar al océano desde hace años. / ()

Gran remolino de basura, gran mancha de basura o incluso isla tóxica, son algunos de los nombres que tiene esta peculiar zona que ha ido formándose con los años.

Se trata de un vertedero flotante que debido a las corrientes de agua, los plásticos y otros residuos se van agrupando creando una especie de isla. “Son grandes extensiones con una consistencia de ‘sopa’ donde se encuentran elementos grandes y pequeños (a veces de pocos mm) flotando en la superficie o a pocos metros de profundidad” aclara Elvira Jiménez, responsable de la campaña de plásticos de Greenpeace

Cinco zonas con materiales flotantes

Aunque normalmente se suele hablar de una sola isla de plástico, nos encontramos en la actualidad con 5 zonas de acumulación de basura (dos en el Pacífico, dos en el Atlántico y una en el Índico) en el océano en las cuales el 80% es plástico. El tamaño de éstas es difícil de determinar ya que “no tiene unos límites claramente definidos”.

Aun así, “algunas de las estimaciones que se han compartido es que la 'sopa' más grande es la del Pacífico Norte y que tendría un tamaño doble al estado de Tejas o 34 veces la superficie de España, Francia y Holanda juntas” apunta Jiménez.

¿De dónde vienen esas toneladas de materiales plásticos y basuras? Principalmente de la tierra (un 80%) y también de los barcos. Una vez en el mar, el propio océano se encarga de hacer el resto del trabajo. Elvira nos explica que “se incorpora a las dinámicas oceanográficas, sobre todo el que queda flotando en superficie y en la columna de agua. Es esta dinámica la que se encarga de repartir el plástico por ejemplo en zonas donde no se esperaría encontrarlo (por ejemplo en los polos o en islas deshabitadas)”.

Las consecuencias del problema

Lamentablemente no tenemos que esperar a sufrir los efectos de este fenómeno ya que el plástico (con aditivos tóxicos muchas veces) y especialmente los microplásticos (plásticos menores a 5mm de tamaño y que o bien se producen directamente con esa dimensión o son fruto de la erosión en el agua de envases de mayor tamaño) están teniendo un gran impacto medioambiental.

“Hay más de 1300 especies que se han visto ya impactadas de alguna forma por el plástico, ya sea porque se enganchan, se ahogan o lo ingieren. Los estudios científicos apuntan a más de 200 especies comerciales de marisco y pescado en las que se ha encontrado trozos de plástico, (…) Por lo tanto es cada vez más evidente que se está acumulando y está escalando por la cadena trófica”.

Una solución que no llega

A pesar de que la situación es grave y nos afecta a todos de una manera u otra, no se han llegado a tomar medidas reales y eficaces. Elvira Jiménez afirma que el problema de que hagamos oídos sordos ante todo esto se debe a que “la sociedad de consumo actual se basa en el consumo rápido y en el usar y tirar”. Además, “no solo condiciona nuestra forma de vivir sino que también es la base del negocio de muchas industrias”.

Aunque sí que es cierto que se han lanzado muchas campañas a los ciudadanos para que cuidemos mejor nuestro entorno, no llegan nunca a funcionar y Elvira está convencida de que hay que atacar desde el origen del propio problema, que es la producción, para poder “cerrar el grifo del plástico que llega al medioambiente”.

“En torno al 40% de la producción de plásticos en Europa y en España se destina a envases en su gran mayoría de un solo uso. Tanto la industria como la clase política deben tomar medidas para limitar los productos que se ponen a la venta si no siguen ciertos criterios de reutilización o reciclaje, potenciar y apoyar alternativas que permitan darle más uso a los envases, con materiales inocuos y modelos alternativos de distribución, y fomentar la innovación”.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?