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Miércoles, 16 de Octubre de 2019

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El PP comienza la batalla para torpedear la reforma de la ley de estabilidad

Fuentes populares confirman que pedirán un informe jurídico sobre la intención del PSOE y sus socios de tramitar la reforma por vía de urgencia y lectura única. La mayoría de PP y Cs en la Mesa del Congreso les da margen para dilatar la tramitación

Pablo Casado, presidente del PP. / ()

De la reforma de la ley de Estabilidad depende la futura tramitación de los Presupuestos, un arma clave para que Pedro Sánchez pueda agotar la legislatura. El camino con los socios que le apoyaron en la moción de censura ha comenzado a desbrozarse en los últimos días pero se enfrenta a una tramitación larga y tortuosa a la que el PP se opondrá con todos los recursos a su alcance, que no son pocos.

Fuentes populares han apuntado este martes el primer paso en esa carrera de obstáculos: están ya en conversaciones con Ciudadanos, junto a los que controlan la Mesa del Congreso para pedir un informe jurídico a los letrados de las Cortes sobre si la reforma se puede realizar mediante el procedimiento de urgencia y lectura única que ha pedido el PSOE, a fin de agilizar al máximo los plazos. Esa vía implica acortar la tramitación a la mitad y eludir el debate en comisión parlamentaria. La mera petición del informe ya implica una primera maniobra dilatoria en la tramitación de la reforma, ya que la proposición de ley, que se registró el pasado viernes, debe primero ser calificada por la Mesa del Congreso.

El PP ha escenificado este martes su ofensiva parlamentaria contra lo que consideran "un golpe propio de regímenes totalitarios" para quitar al Senado la capacidad de veto en la tramitación de la ley de Estabilidad. En una comparecencia conjunta, los portavoces populares en Congreso y Senado, Dolors Montserrat e Ignacio Cosidó, han presentado una declaración institucional que llevarán al primer pleno de la Cámara Alta en defensa de las atribuciones del Senado.

En realidad, la reforma acordada por PSOE y Unidos Podemos, y firmada también por ERC y Compromís, pretende revertir el cambio que realizó el PP en 2012 para otorgar al Senado una capacidad de veto de la que carecía anteriormente para aprobar la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Antes de esa reforma y como todas las leyes orgánicas, la última palabra la tiene siempre el Congreso, que puede revertir por mayoría los cambios que hubiera introducido el Senado en cualquier reforma legislativa. Sin este cambio, el Gobierno de Sánchez no podrá aprobar una senda de estabilidad y por tanto se le pondría muy cuesta arriba poder sacar adelante los Presupuestos. Y aunque el PP no puede impedir que se apruebe la reforma, sí tiene mecanismos para poder dificultarla y ralentizarla. Y está
dispuesto a ponerlos en marcha.

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Cadena SER

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