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Condena mínima de cinco años tras drogar, violar y robar a una prostituta en Madrid

  • La Audiencia Provincial condena por abusos a un hombre que drogó a una mujer para después violarla
  • Jueces y fiscal entienden que no es agresión porque los efectos de la droga hicieron innecesaria la violencia

Manifestación contra la primera sentencia de la Manada /

Un hombre ha sido condenado a cinco años de prisión por drogar, violar y robar en Madrid a una mujer con la que había contactado a través de internet para mantener relaciones sexuales a cambio de dinero: tanto los jueces de la Audiencia Provincial como la Fiscalía entienden que es un delito de abusos, y no agresión sexual, porque el efecto del medicamento que introdujo en su bebida hizo innecesario cualquier tipo de violencia.

Los hechos, según la sentencia a la que ha tenido acceso la Cadena SER, ocurrieron en enero del año pasado. El agresor había contratado los servicios sexuales de la víctima a través de una página web y se encontraron en un piso donde ella se prostituía con más mujeres: en un despiste, el acusado aprovechó para echar Zolpidem en la cerveza de la víctima y, una vez inconsciente, la violó sin ponerse preservativo. Se marchó del lugar robándole más de 400 euros y dos teléfonos móviles.

En un primer momento la Fiscalía llegó a pedir nueve años y medio de prisión para él por abusos y hurto, pero finalmente la sección sexta de la Audiencia Provincial de Madrid ha optado por una de las condenas más bajas: cuatro años y medio por los abusos sexuales – el mínimo legal son cuatro años – y medio año más por el robo, dejando en total cinco años de cárcel y la obligación de indemnizar a su víctima con 6.000 euros además de otros cinco años más de libertad vigiada.

La sentencia no refleja en sus argumentos por qué apuesta por la condena menos grave para esta versión de los abusos sexuales con penetración – que arranca en los cuatro años y llega hasta los diez – pero sí especifica que le impone la pena “en su tramo mínimo”, la mitad de lo que había pedido la Fiscalía.

Violación o abuso

La sentencia finalmente le condena por un delito de abusos sexuales en la versión agravada para los casos en los que hay penetración, explicando por qué es considerado un abuso y no una violación: los fármacos que usó el acusado anularon la voluntad de la víctima, no existiendo necesidad de usar la violencia que exige la agresión sexual.

Audiencia de Madrid / Alberto Pozas

La sentencia refleja cómo la Fiscalía terminó solicitando una condena de más de nueve años de cárcel por abusos sexuales en sus conclusiones definitivas, al final del juicio, pero también cómo en un primer momento lo hizo por violación en su escrito de conclusiones provisionales.

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Cadena SER

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