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Griezmann salva los muebles en Vallecas

Un solitario gol del francés da los tres puntos al Atlético de Madrid tras un complicado y, sobre todo, igualado encuentro

El Atlético Madrid recurrió a su fórmula clásica para cortar la racha negativa de resultados que acumulaba en LaLiga tras dos derrotas: 0-1, gol de Griezmann. El Rayo lo intentó y durante algunos tramos fue superior a los rojiblancos, pero la pegada y la magia del francés acabó por decantar el partido.

Sin duda, este equipo echa de menos a Koke en la creación, no es casualidad que de tres partidos en los que ha sido baja, el Atleti solo haya sacado tres puntos. Los de Simeone sufrieron en el centro del campo y les costó mucho crear, teniendo que recurrir a balones parados y jugadas de pizarra.

resumen en 30 segundos

Resumen. Partido trabado que solo un gol, con cierta fortuna, de Griezmann pudieron sacar adelante. El Rayo lo intentó, pero al igual que en el partido de vuelta, las manos de Oblak y la efectividad de cara al gol de los rojiblancos fueron decisivos.

La clave. Ante la falta de juego y creatividad desde el centro del campo, la entrada de Costa y las tres referencias ofensivas que Simeone tenía sobre el terreno de juego fueron decisivas para ensanchar al equipo y romper el encuentro para encontrar los espacios y finalmente el tanto. 

La estrella. Morata fue el que más lo buscó e intentó. No solo por la asistencia, sino que el delantero estuvo en todas partes y fue decisivo en el ataque del Atlético Madrid, aunque no gozará de grandes ocasiones. 

Una de las noticias del encuentro fue la vuelta de Diego Costa. El de Lagarto salió en la segunda mitad y demostró que dos meses parado, no son nada para él. Su entrada al terreno de juego cambió el partido, que se rompió y empezaron a haber espacios y más oportunidades. Sin él, los rojiblancos solo realizaron un único disparo a portería. 

Sin casi tiempo para sentarse, Saúl tuvo una primera ocasión clarísima con un testarazo inapelable tras un centro lateral. Apenas tardó minuto y medio en casi abrir la lata y poner el 0-1 en contra del que fuera su exequipo.

Tras esa jugada, los primeros 25 minutos dieron muy poco de sí, con mucho juego en horizontal y poca profundidad. A partir de ese momento, el Rayo pareció asentarse en el partido y fue tomando la batuta poco a poco, en lo que gozaba de alguna que otra ocasión de Embarba por la parte derecha que desbarataba Oblak.

El Rayo estaba haciendo daño en las transiciones rápidas y con los espacios que estaba dejando sobre todo Filipe en su banda. Los locales se crecían mientras el Atleti mostraba una relativa pasividad, que daba la sensación que esperaban alguna genialidad de Griezmann o alguna acción que pudieran aprovechar a balón parado.

No obstante, el susto del final de la primera parte fue para el ‘Rayito’. Jugada de pizarra rojiblanca, en la que Griezmann, con un sútil toque, deja a Filipe dentro del área que mete el centro raso a modo de pase de la muerte, pero el balón no encontró nadie que la empujase mientras se paseaba delante de la línea de gol defendida por Dimitrievski.

A la reanudación, el encuentro seguía igual de trabado para el Atleti y a los 15 minutos de la segunda mitad, Simeone lanzó la ofensiva total en el estadio de Vallecas, sacando a Vitolo y metiendo a Diego Costa, que se uniría a la dupla ofensiva de Griezmann y Morata. El canario no había firmado un mal partido, intentándolo y desbordando en el uno contra uno por su banda.

Un cambio que sin duda pudo resultar decisivo. El hispanobrasileño no acusó la lesión y el tiempo de baja y volvió como una moto, rompiendo el partido y buscando constantemente los espacios y ensanchar a su equipo, que en el día de hoy, Saúl y Rodrigo no brillaron en la sala de máquinas.

A pesar de esto, el Rayo no se achicaba y siguió a lo suyo, intentar llevarse los tres puntos ante su equipo. Oblak volvió a salvar a su equipo, aguantando a Raúl de Tomás que aprovechó un error de Arias para plantarse prácticamente solo en el área frente al esloveno. El delantero se escoró mucho y la ocasión terminó en nada.

Cuando peor pintaban las cosas, y los aires de crisis sobrevolaban las cabezas de algunos colchoneros, apareció el héroe rojiblanco, el de los bailes del Fornite. Balón desde banda izquierda al corazón del área que descarga Morata, casi sin ganas, pensando que estaba en fuera de juego, que el 'Principito' aprovechó para sacarse un remate, un tanto acrobático, que toca en un defensor del Rayo y despista al guardameta franjirrojo, terminando el balón dentro.

El final del partido siguió en esta tónica de toma y daca donde el Rayo no se rindió y hasta los minutos finales siguió intentándolo con peligro. Posiblemente el empate fuera lo más justo, pero los goles marcan la diferencia y el Atleti con estos tres puntos apaga cualquier tipo de incendio y vuelve provisionalmente a la segunda posición de la tabla. 

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