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Jueves, 19 de Septiembre de 2019

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El peligro mortal de la hidrocución o por qué no hay que refrescarse de golpe

A pesar del calor, hay que evitar los cambios bruscos de temperatura si no queremos tener problemas

Hay que habituar el cuerpo de forma gradual a la nueva temperatura. /

La escena se repite cada año. Acalorados, nos lanzamos de golpe al agua más fresca de la playa o la piscina. O abrimos la nevera para beber de golpe agua helada. No es la mejor idea y las consecuencias pueden ser mortales. 

Los cambios bruscos de temperatura corporal son peligrosos y pueden acarrear problemas graves para nuestra salud. Incluso la muerte. Si tenemos mucho calor y queremos refrescarnos, mejor hacerlo poco a poco. Olvídate de lanzarte acalorado a una piscina o de beberte de golpe un vaso de agua helada. El riesgo es que tu cuerpo sufra una hidrocución. Lo que antiguamente se llamaba de forma errónea corte de digestión y que frustraba los baños en la playa después de comer. Porque si hemos comido de forma copiosa, hemos estado al sol y luego queremos darnos un chapuzón, puede que suframos una hidrocución.

El cuerpo necesita un tiempo de adaptación

“El cuerpo necesita tiempo para pasar de calor al frío. Si no, le provocas un choque, se produce una vasodilatación general y el cerebro se queda sin riego. Y puede infartar, al igual que el corazón”, explica el médico Jesús Martínez, de Atención Primario Pediátrica. Es clave el lugar donde se produzca esa hidrocución. “Si estás dentro del mar, te ahogas. Si te ven y te socorren, depende del tiempo que pase las consecuencias pueden variar. El cerebro comienza a sufrir tras dos minutos sin riego”, explica.

Las recomendaciones son claras. Dar al cuerpo tiempo para adaptarse a una nueva temperatura. Para eso hay que refrescarse poco a poco. Mojarse algunas partes del cuerpo y esperar. “Por supuesto, si notas alguna sensación extraña en el agua, lo mejor es salir rápidamente”, avisa el médico que cree que sigue haciendo falta pedagogía. “No nos cansamos de repetirlo, además el hecho de que no te haya pasado alguna vez, no significa que no te vaya a ocurrir. El cuerpo cambia y te puede pillar que no has descansado o que hayas comido más de la cuenta”, explica Martínez.

Dos muertos por el calor

En las últimas horas hemos conocido la muerte de dos personas a causa de episodios relacionados con la ola de calor. Un joven en Córdoba entró en coma tras darse un baño en su piscina después de estar segando a pleno sol. Finalmente ha fallecido. Un octogenario ha perdido la vida en Valladolid al caer desplomado cuando paseaba por la calle. Los facultativos sanitarios han confirmado que ha sido a causa de un golpe de calor. 

Hidratarse con agua, comer ligero y vestir con tejidos frescos y transpirables 

El agua es siempre la mejor opción para hidratarse. Hay varios mitos alrededor de este punto, sobre todo el que tiene que ver con el alcohol. La cerveza, por ejemplo, nunca puede ser buena para hidratarnos porque el alcohol tiene un efecto diurético que conlleva una alta deshidratación.

Comer alimentos ligeros es la máxima cuando el calor aprieta. Mejor ensaladas y menús fríos que no suban la temperatura de nuestro cuerpo al hacer la digestión. Si optamos por frutas, también podemos mejorar nuestro nivel de hidratación. Tener sandía o melón ya cortados en la nevera resultará más fácil el consumo. Por ejemplo, la sandía contiene un 92% de agua además de sodio, potasio o magnesio.

Tejidos como el algodón o el lino son los mejores a la hora de vestirse en plena canícula. Si nos va a dar el sol directo, mejor cubrir la piel para que la temperatura no suba. El color negro no es el mejor porque es un imán para atraer los rayos solares y los colores claros son siempre los que resultan más recomendables. 

 

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