Últimas noticias Hemeroteca

Domingo, 18 de Agosto de 2019

Otras localidades

Rosalía reina en el inicio del Mad Cool

Después de tocar en los grandes festivales internacionales, la artista deja al público del Mad Cool mudo con su actuación en la fiesta de inauguración del certamen madrileño

La cantante Rosalía actúa durante la fiesta de bienvenida del festival Mad Cool 2019, que arranca mañana su cuarta edición con cabezas de cartel de la talla de Bon Iver, Vampire Weekend,Chemical Brothers, o los españoles Vetusta Morla / ()

Lo de anoche no era una pre party, sino probablemente la gran actuación del festival. Rosalía era una de las cabezas de cartel de esta jornada previa al Mad Cool, el fetival madrileño que lleva cuatro ediciones y varios sustos y que, en esta edición, se ha trasladado al recinto de Valdebebas, colindante con el campo del Real Madrid. Lykke Li, The Cat Empire, Bring me the horizons, o Metronomy, eran los grandes nombres de la pre party, que constaba de menos público que cualquiera de los restantes días. un aforo máximo de 50.000 personas.

La diva salió al escenario de blanco y verde, con sorts y volantes, cuando empezaba a anochecer. Las bailarinas, de blanco impoluto, la rodearon para el primer hit de la noche Pienso en tú mirá, una crítica de los celos y la posesión del amor romántico, que el público coreó. Después llegó una versión de Barefoot in the park, que canta con James Blake. Y ahí llegó el silencio. Rosalía, después de saludar a Madrid, pidió silencio para cantar a cappella. El público enmudeció y ella puso los pelos de punta con su versión de Catalina, un viejo tango que arrastró al flamenco.

El equilibrio perfecto

Rosalía ha cogido el equilibrio perfecto. Del reguetón estiloso, al flamenco puro, en un tipo de festival que huye precisamente de ambos géneros. Rodeada de un público de todas las edades, la artista catalana siguió con sus canciones a cappella y, ayudada por los asistentes, cantó su último single, Fucking money men, que el público madrileño trató de cantar en catalán.

El regetón llegó. La gente lo dio todo y bailó Con Altura y cantó eso de "sangría y valentino, en el Palace y en el chino", con el sol cada vez más alejado. Brillo despertó al público más millennial, que corearon "he subido 15 stories". Luego volvió al disco, sonaron Que no salga la luna, Maldición, A ningún hombre, De aquí no sales, Bagdad y Di mi nombre. Curioso que un disco concebido para escuchar en orden y del tirón, funcione a saltos y con otros temas en concierto.

Rosalía actúa en el Mad Cool de Madrid / Ricardo Rubio - Europa Press (EUROPA PRESS)

Bailarinas, palmeros y El Guincho escoltaban a la cantante en un escenario gigante. El Guincho, artífice de este estilo que le ha dado a la artista la repercusión internacional, no soltó el teclado, ni siquiera cuando Rosalía se acercó a tocar con él, pero las famosas uñas kilométricas, a las que elogia en Aute Cuture se lo impidieron. También hubo un divertido homenaje a Las Grecas con Te estoy amando locamente.

Era de noche y Rosalía lo dio todo con Malamente, el tema con el que empezó todo. "Se ha puesto la noche rara, han salío lunas y estrellas". Canción que ha sonado por los grandes festivales del indie rock: Coachella, Lollapalooza o Glastombury. En Madrid volvía a actuar después de aquella presentación del disco, El mal querer, en plena plaza de Colón. Volvía a la capital al escenario del Mad Cool, justo el mismo día en el que el New York Times se sumaba a los elogios y la llamaba "nuevo orden mundial del pop en español".

El fenómeno está justificado. Rosalía tiene una voz bonita y prodigiosa, poderío sobre el escenario. El espectáculo no decae y sus productores han conseguido darle una dimensión estética que mezcla distintas músicas y tradiciones que funciona dentro y fuera de España. El temor ahora es el mismo que con cualquier fenómeno, saber si tiene recorrido.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?