Últimas noticias Hemeroteca

Viernes, 20 de Septiembre de 2019

Otras localidades

Encuentran el cadáver de un empleado que llevaba 10 años muerto detrás de un congelador

El joven llevaba desaparecido desde noviembre de 2009

El joven llevaba desaparecido una década. /

El 28 de noviembre de 2009, Larry Ely Murillo-Moncada salía corriendo de su casa en Council Bluffs (Iowa) en medio de una tormenta de nieve para llegar cuanto antes al supermercado en el que trabajaba. Lo hacía completamente descalzo y "anímicamente perturbado", tal y como recuerda su madre, quien reconoce que Larry tomaba antidepresivos y que llevaba cierto tiempo pensando que alguien le perseguía.

A partir de entonces, nadie más volvió a saber sobre este joven de 25 años, tal y como relata The Washington Post. Diez años más tarde, el departamento de Policía de la región ha anunciado que llevaba todo este tiempo a menos apenas un kilómetro de su hogar. Concretamente tras uno de los congeladores de la cadena de supermercados No Frills Supermarket, donde llevaba trabajando desde hacía varios meses.

El cuerpo fue encontrado una década más tarde a un kilómetro de su hogar

Tras su desaparición, los investigadores acudieron tanto a centros de detención como a las autoridades migratorias para intentar averiguar su paradero. Sin embargo, no encontraron ninguna pista sobre el paradero del joven. No sería hasta el pasado mes de enero, cuando el supermercado comenzó a ser parcialmente desmantelado tras su cierre, cuando se descubrió un cuerpo en avanzado estado de descomposición en un espacio de apenas 45 centímetros tras uno de los congeladores.

Medio año más tarde, las autoridades policiales han podido confirmar que se trataba del cuerpo del joven. Todo ello gracias al ADN de sus padres, vital para confirmar que los restos eran de Murillo-Moncada. Tras realizarle la pertinente autopsia, los investigadores llegaron a la conclusión de que cuerpo no había registrado signos de violencia, por lo que el caso ha sido cerrado y clasificado como muerte accidental.

Nadie pudo oír sus gritos

En declaraciones a la policía, los empleados del supermercado reconocieron que se subían a menudo a la parte superior de los refrigeradores en un área que se utilizaba principalmente para el almacenamiento. Un espacio que cumplía la función de almacén pero que, al mismo tiempo, se convertía en una zona de descanso para los empleados.

Por esa misma razón, el sargento Brandon Danielson ha llegado a la conclusión de que Larry se precipitó desde una altura de tres metros mientras descansaba en lo alto de uno de los congeladores, quedando aprisionado en un espacio de apenas 45 minutos. Sin embargo, nadie pudo oírle porque el ruido de las máquinas "taparía sus gritos de auxilio", tal y como explicaron sus compañeros de trabajo. Por esa misma razón, nadie pudo encontrarlo hasta diez años más tarde, cuando el caso ha sido finalmente resuelto.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?