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Lunes, 16 de Septiembre de 2019

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Ramón Campos: "Gracias a 'Las chicas del cable' y su éxito, Netflix se vino a España"

Entrevistamos al productor ejecutivo de Bambú Producciones

Ramón Campos junto al actor Miguel Ángel Silvestre en la presentación de 'En el corredor de la muerte' /

"Productora fundada en 2007 por Ramón Campos y Teresa Fernández-Valdés para desarrollar y producir proyectos de ficción para la televisión que sobresalen en términos de calidad técnica y artística". Así se presenta Bambú Producciones en su web oficial, aunque su currículum habla por sí solo. 'Gran Reserva' (su primer gran éxito), 'Gran Hotel', 'Velvet', 'Fariña' y 'Las chicas del cable' (la primera serie española de Netflix) son algunos de los títulos de ficción que le han permitido consolidarse como una de las productoras más importantes de nuestro país y una de las casas creativas preferidas para las plataformas de streaming.

Casi 12 años después de su fundación hablamos en la Cadena SER con Ramón Campos sobre el pasado, el presente y el futuro de Bambú Producciones.

¿Has conseguido crear la productora que tenías en la cabeza cuando arrancasteis en 2007?

Es mucho más grande de lo que me había imaginado. También porque el audiovisual está en un lugar que no podría haberme imaginado nunca. Hace 10 años decíamos que había demasiadas facultades de Comunicación Audiovisual, que qué íbamos a hacer con los chavales que salían de la Universidad. Nadie esperaba la explosión de Netflix, Movistar, HBO y Amazon, que ha hecho que creciésemos de una manera que nadie esperaba en ese momento. Yo pensaba que estábamos destinados a hacer entretenimiento puro y duro y nadie nos iba a dejar hacer nada más, pero ese cambio de paradigma nos ha permitido hacer proyectos como 'Fariña', 'El caso Alcàsser' o 'En el corredor de la muerte'.

El error de '45 revoluciones' fue emitirse en Antena 3

¿Cómo vais a compaginar vuestras relaciones profesionales con las cadenas en abierto y las plataformas de pago?

Me gustaría seguir manteniendo relación con las cadenas generalistas, pero no es fácil. Estamos viviendo un momento en el que los presupuestos son más altos en las plataformas. Por eso no hay técnicos para trabajar en una cadena en abierto, porque les pagan más en una plataforma. Y lo mismo pasan con los actores. Mientras que una plataforma pague un millón por una serie y una cadena pague medio va a ser muy difícil competir, sobre todo si luego las cadenas no hacen un esfuerzo en promocionar sus productos. Nosotros podemos hacer el esfuerzo de hacer una serie más pequeña, pero la cadena tiene que ser la encargada de convertirla en algo grande porque de lo contrario no vamos a ningún lado. Una plataforma te da una cartel en Gran Vía, campañas de publicidad, portadas en revista...Las cadenas en abierto tienen una situación muy complicada con la ficción y cuantas más plataformas lleguen a España más complicado será.

Cuando hablas de hacer un esfuerzo por hacer grande una serie pequeña te refieres al caso de '45 revoluciones', ¿no?

El caso de '45 revoluciones' lo sufrí. Utilizamos maravillosos actores, como Carlos Cuevas, Guiomar Puerta e Iván Marcos, pero eran menos conocidos. Eso supone que no vas a determinados programas de televisión y no apareces en determinadas revistas. Entonces, o haces un esfuerzo triple o no te van a ver, y eso lo vi muy pronto con '45 revoluciones'. Además, hay un público joven que no está ahí y eso no es culpa de nadie.

Ahora si metes en Twitter Search '45 revoluciones' ves que el 95% de los comentarios son positivos, de gente que le flipa la serie. Eso quiere decir que el error no está en la serie, el error está en dónde la pusimos y en qué momento se emitió.

¿Qué relación mantiene actualmente Bambú con Antena 3?

Una relación muy buena, pero no estamos produciendo nada para ellos. Se han planteado proyectos que podríamos producir juntos, pero ellos están muy concentrados en Atresmedia Studios y tiene toda la lógica. Si todos estamos viviendo una revolución en el sector, las cadenas en abierto tienen que buscar cómo ajustar su empresa. También es cierto que nosotros tenemos mucho curro con Netflix, Amazon y otras plataformas.

Cuando Netflix irrumpió en España, todos los productores queríais trabajar para el gigante del streaming. ¿Es tan bonito como parecía?

Netflix ha cambiado el audiovisual. Si no fuera por Netflix seguiríamos como hace seis años y Movistar seguramente no habría empezado a producir ficción. Pero llegó Netflix, contrató 'Las chicas del cable' y todo se revolucionó. Sí que ha sido bonito por una cosa: ha dignificado el trabajo que hacíamos Teresa [productora ejecutiva de Bambú] y yo, y eso a mí me ha hecho sentir muy satisfecho. Cuando todo el mundo escuchó que Netflix nos había encargado 'Las chicas del cable' nos cayeron muchos palos. No me habían caído tantos palos en mi vida. Y ahora 'Las chicas del cable' ya va a por una quinta temporada y se ha demostrado que es una de las series más maratoneadas. Gracias a 'Las chicas del cable' y su éxito, Netflix se vino a España. Lo que hizo Netflix con nuestro trabajo, cuando todo el mundo consideraba que nuestro trabajo estaba denostado, fue brutal y un poco visionario. Cuando los de Netflix se pusieron en contacto con nosotros tenían una lista de directores españoles con los que querían hacer la primera serie en España, empezando por Almodóvar. Y, de repente, Eric Barcman y Diego Ávalos decidieron que no, que iba a ser Bambú la que iba a hacer su primera serie española. Le echaron un par de huevos y funcionó.

Netflix ha dignificado el trabajo que hacemos en Bambú

¿Cuál ha sido la mayor satisfacción de Bambú en sus más de 10 años de historia?

La mayor satisfacción de estos últimos años ha sido 'El caso Alcàsser'. Hicimos justicia con las familias de Miriam, Toñi y Desirée. En su momento, 'Gran Hotel' también fue la hostia.

¿Y la mayor decepción?

'Hispania' posiblemente. Fue mi gran error, mi gran novatada. La primera temporada funcionó muy bien, pero nos afectaron las críticas que tuvo. Era la primera vez que nos pegaban tantos palos y en Navidad de ese año decidimos cambiar la serie. Y una serie que era luminosa se convirtió en una serie oscura en la que todos los hispanos eran chungos. Caímos de 4 millones de espectadores a 2. Hundimos la serie.

Os dejasteis influenciar por las críticas.

Absolutamente. Fue un fallo mío y ahí aprendí. Ahora a mi equipo le digo que no escuchen las críticas. Hacemos lo que queremos hacer.

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