Últimas noticias Hemeroteca

Sábado, 19 de Octubre de 2019

Otras localidades

La crisis del petróleo puede tumbar del todo el crecimiento económico, aunque nada se ha roto (aún)

España, con importante dependencia del crudo saudí, pagaría una enorme factura en términos de crecimiento

Imagen de satélite en la que se ven los daños provocados por el ataque con drones en las instalaciones de Aramco, en Khurais (Arabia Saudí). / ()

La crisis del petróleo que han desatado el ataque a las refinerías de Arabia Saudí por parte de drones y la amenaza de una guerra contra Irán por parte de Estados Unidos puede tumbar definitivamente la economía al completo. Pese a que la dependencia del crudo es menor ahora que en los años 70, la amenaza sigue siendo enorme... pero, de momento, es sólo amenaza. Nada se ha roto de forma permanente todavía.

El Estrecho de Ormuz, la zona del más sensible del planeta para el petróleo. / CADENA SER

Arabia Saudí tiene capacidad para cubrir sus exportaciones durante 35 días y la mayoría de países compradores de la OPEP tiene stocks comprometidos para las próximas cuatro semanas. Eso significa que hay todavía margen para reconducir sin una guerra la situación en la zona del más sensible del planeta para la materia prima con la que se mueve la economía, el Estrecho de Ormuz.

Estados Unidos tiene todavía más margen: 90 días de reservas obligatorias lo que concede a la Administración Trump todavía más espacio para tener la cabeza fría.

Impacto a largo plazo

Si la Administración Trump, que despidió a su consejero de Seguridad hace unos días y que relevó a su ministro de Defensa hace poco menos de un mes, se deja arrastrar por una guerra rápida, el freno económico sería automático: la subida de 10 dólares del petróleo suele aumentar los precios un 0,3% en el espacio de dos meses y suele restar una décima de crecimiento al PIB. Sería otro golpe económico más a una muy frágil economía que colocaría definitivamente en terreno de recesión a dos países: Alemania e Italia.

Ajuste a corto plazo

España –con importante dependencia del crudo saudí– pagaría también una enorme factura en términos de crecimiento que puede restar entre una y dos décimas a un crecimiento que el INE ya rebajó el lunes 2 décimas más por una revisión estadística. Eso haría absolutamente imposible llegar a la previsión de crecimiento del 2,3% que sigue sosteniendo el Gobierno. Lo que sí hay ya es una factura a corto plazo que se empezó a pagar el lunes mismo: la Bolsa española cayó un 0,94% y valores como Repsol llegaron a subir un 1,07%.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?